Recién inició la pandemia y con ello la suspensión de clases presenciales, requerí de un taxi para trasladarme aquí en la ciudad de Puebla; y como buen mexicano aproveché el viaje para hablar de los temas de interés común con aquel conductor. El primer tema que salió fue la ‘economía’ y muy pegadito estaba el tema de la “suspensión de clases presenciales”, que a su parecer los estudiantes de nuestro estado son los que en mayor medida hacen que la economía poblana circule, y yo no dudo que así sea.
A una semana del regreso a clases y previo a ello, se desató una de las grandes controversias entre ciudadanos y se profundizó aún más con los gobiernos.
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Por un lado, los padres de familia “privilegian” la salud de sus hijos, aun sabiendo las ventajas que representa el regreso a clases, hablando estrictamente del tema académico; por el otro lado están los gobernantes como impulsores de que cada vez más niños y jóvenes vayan a las escuelas, primero por el desarrollo de su aprendizaje, pero considero que es también por la reactivación económica.
Y es que aún con confinamiento hay incremento de contagios de COVID-19. No obstante con restricciones emitidas por decretos, existe un relajamiento social; tal pareciera que la mayoría de los ciudadanos están realizando sus vidas de manera cotidiana, y si es así, entonces, ¿cómo seguir con la modalidad a distancia en un tema tan fundamental como lo es la educación?
Sin duda la decisión es arriesgada para todos, pero si para una convivencia personal se asiste con las medidas necesarias, ¿por qué no hacerlo para un tema de beneficio común?
Si bien es cierto, en las primeras dos semanas de asistencia escolar se han confirmado menos de cinco casos de alumnos contagiados de SARS-CoV-2 en todo el estado, de acuerdo a la Secretaría de Salud en coordinación con la Secretaría de Educación. La causa prevaleciente para los contagios es que los estudiantes viven o convivieron con un familiar enfermo de Coronavirus.
Lo cual quiere decir (por lo menos en estos 15 días) que por el regreso a clases no se ha incrementado el rebrote de contagios; mejor aún, han sido más los padres de familia que han decidido considerar el regreso a clases con el modelo híbrido, que es la combinación de clases presenciales y a distancia, que beneficia de primera mano a los estudiantes.
Ante esto, sólo queda continuar con esa disciplina social para que todos aquellos que estudian sigan teniendo esa posibilidad, que además contribuye al flujo y crecimiento de la economía local, que es la que ha empezado a despegar, y la cual impacta de manera inmediata en el día a día de la sociedad mexicana.
Como punto de reflexión también dejo el bienestar social que causa el regreso a clases, como puede ser la disminución de la violencia familiar, la oportunidad de buscar y tener un empleo, lo mismo que la opción de emprender.
Sin duda sigue siendo una decisión compleja, pero que incluso nos ayudará en la educación de nuestras hijas e hijos, que no sabemos hasta cuándo deberán seguir llevando estas medidas de prevención en la salud.
Te leo en Twitter como @IrvinGarciaRami