El expediente de la DEA contra Cienfuegos

Jueves, Agosto 12, 2021 - 07:34

Estados Unidos intentó procesar al divisionario, generando un escándalo que sacudió al Ejército

Doctor en Administración Pública con estudios de doctorado en Ciencias Penales. Especialista en inteligencia y cotrainteligencia con más de 30 libros publicados. Ha diseñado un mapeo sobre la feudalización de la delincuencia organizada en México.

El contexto

Me refiero a la detención del general Salvador Cienfuegos, exsecretario de la Defensa Nacional, llevada a cabo por elementos de la DEA en el Aeropuerto de Los Angeles, el 15 de octubre de 2020. El hecho no solo era histórico por detener a un militar mexicano de alto rango, sino porque había sido alabado y premiado por el gobierno estadounidense.

Perdido en el espacio, Andrés Manuel López Obrador soltó el 16 de octubre: “es una muestra inequívoca de la descomposición del régimen y cómo se fue degradando la opinión pública”.

Marcelo Ebrard optó por hilar fino: el 18 de noviembre, el divisionario llegó en un vuelo privado custodiado por Marshalls al Aeropuerto de Toluca. La derrota de la DEA y del Departamento de Estado fue por lo menos, estruendosa.

El 18 de noviembre, López Obrador saboreó un plato de lengua: “Miren no hay nada oculto, nosotros actuamos a partir de principios y lo que se hizo en este caso fue intervenir en materia política, diplomática, para expresar nuestra inconformidad ante un hecho que se presenta y deciden juzgar en Estados Unidos sin conocimiento de nuestro gobierno, esto va más allá de lo legal, no quiere decir, que no sea legal, existe un acuerdo de colaboración suscrito años atrás en esta materia, pero no se hacía valer, y fue, en el caso que nos atañe, violado, porque nosotros no tuvimos ninguna información.”

Ahí entró Alejandro Gertz Manero, fiscal general. Se puso a estudiar el documento que, fechado el 29 de octubre de 2020 fue dirigido y enviado a Marcelo Ebrard, por parte del entonces administrador de la DEA, Timothy J. Shea.

El 14 de enero de 2021, la Fiscalía General de la República exoneró a Cienfuegos: la Fiscalía concluyó que el divisionario nunca tuvo encuentro alguno con la facción “H2” de la organización Beltrán Leyva, dirigida por Juan Francisco Patrón Sánchez. Ebrard hizo público el documento que la DEA le entregó. La maniobra dio margen de movimiento a Gertz Manero y simultáneamente, ofreció elementos para analizar las pruebas que la DEA reunió contra Cienfuegos.

Hice un análisis para versión pública de dicho documento y se lo comparto al lector. Si desea consultar el texto original de la DEA en inglés, la dirección es: https://t.co/C52sQZtpT0?amp=1

El documento

El texto consta de 750 páginas y algunas de ellas son traducciones al español; empero, se queda corta para encontrar el equivalente en inglés de significantes como “ke”, “boy” o “q”.

La carta que Timothy Sea envía a Ebrard funciona como una pequeña introducción al texto en el acostumbrado estilo estadounidense: que la DEA estaba investigando a un grupo de vendedores de narcóticos en Las Vegas, clientes de Juan Francisco Patrón Sánchez, “H2”.

En la página 5 traducida al español y en la página 2 de la redactada en inglés, se dice que “La DEA no investigó a (Salvador) Cienfuegos Zepeda como un objetivo principal y tampoco interceptó directamente sus c omunicaciones. Él fue acusado como co-conspirador después de haber sido identificado personalmente en las pruebas interceptadas que se desarrollaron en contra de (Daniel) Silva Gárate y Patrón Sánchez”.

Sin embargo, se agrega un párrafo después que “las pruebas incluían unas capturas de pantalla de unas comunicaciones de Cienfuegos Zepeda sobre unas reuniones con la DEA con sus homólogos del gobierno mexicano acerca de una investigación que tenía como objetivo a la organización de tráfico de drogas de Patrón Sánchez”.

Daniel Silva Gárate, “H9”, era un operador de Patrón Sánchez y su base de operaciones era Tepic, Nayarit. Murió en un enfrentamiento con Fuerzas Especiales de la Marina Armada en “El Ahuacate”, el 11 de febrero de 2017.

Llama la atención que en ningún momento, desde la detención de Cienfuegos hasta su liberación, la DEA aclarara que no había intervenido el BlackBerry del militar, sino que había inferido de quién se trataba ante las conversaciones entre distintos personeros de esa escisión de la organización Beltrán Leyva.

A continuación, van algunos de los hallazgos significativos que encontré en las transcripciones de las intervenciones a los integrantes de la célula “H2” entre 2016 y 2017. El lector deberá ser paciente, porque se cita puntualmente cada frase, transcrita directamente de dichas intervenciones, respetando su gramática.

Revisando el expediente

El 6 de enero de 2016, según la página 130, “Zepeda” -según la DEA-, Salvador Cienfuegos aparece diciendo: “Los elementos que andaban por donde están sus muchachos van a base de operaciones nada más y también van a coordinar y estos días habrá mucho movimiento de mis muchachos hacia el norte porque son regresos a sus cuarteles pero yo estoy al pendiente no se preocupe dígale a mi ahijado otra cosa dígale que no se olvide de mi me tiene muy abandonado”.

El PIN al que va dirigido el mensaje es el “777Oaaa5”. Buscando, es de “Spartacus” que es el que usaba Sánchez Patrón. Hay que entender que los mensajes ubicados por la DEA no solo son de “H2” y de “H9”, sino también de otros personajes, como “Superman”, “Thor” “Iron Man”, “Burbuja” y “Samantha”.

En las páginas 151, 152 y 153, “Zepeda” se pone sentimental con “Spartacus” y no solo es un tema emotivo sino de gramática:

“Digale que ya le estoy moviendo todo lo que es todo Sinaloa no queda con el que me tenga mucha confianza es lo que le boy a pedir por favor que confíe mire eso no es problema ya sabe usted que solo 2 personas me pueden ver y saber de mi usted y su tío mire ahorita lo subo a un privado de los míos asta tepic o guadalajara esta en 4 minutos y en tepic esta en una hora es lo de menos ni cuenta se van a dar y se me regresa por eso no vamos a parar Nada mas le encargo que me hable con la verdad y ya no tocamos ese tema de cualquier manera yo ya me boy a morir pero ustedes si le encargo que nunca me eche mentiras porque si siento que piensan mal y solo me siguen la corriente”.

En la página 167, el tema se enfoca a dos plazas: Ciudad de México y Sinaloa. “Zepeda” apunta dos mensajes. El primero es del 31 de enero: “quiero y ocupo que se venga porque ya esta lista la persona que les entregara municipios ya no delegaciones no se si sepan ustedes y de los que le meteré preso yo no estoy agarrando dinero le pregunta al ahijado cuando me toca haga la misma operación con la misma persona”.

El segundo, sobre Sinaloa es del 3 de febrero de 2016: “Bien mire ocupo un favor de me bien en que lugar están esos sicarios porque el operativo no lo boy aflojar el gobierno de sinaloa dice que no es justo que estén los operativos sin sacarlos de allá mientras en tepic están los causantes de todas las muertes que se están presentando en sinaloa jajaja no le aflojen yo respondo por ustedes y los operativos”.

En la página 193, 7 de febrero de 2016, “Zepeda” refunfuña porque no ha recibido su efectivo: “me siento mal cada ves que me dice eso dígale que si no me puede prestar 2 pesos ami”.

El 23 de febrero de 2016, “Zepeda” apunta: “y mas ahora que estamos en operativo no ay horas exactas para avisar si hay detenidos mi vida ya no es la misma desde que los conocí no duermo casi de pensar nada mas por eso estoy con el medio pegado en la oreja a mi ustedes me cambiaron la vida (…)”.

En el documento rebosan mensajes sin traducción al inglés como el de las páginas 233 y 234, en el que “Zepeda” ofrece disculpas por su mal humor y aprovecha para insistir que su ahijado le tenga confianza.

De igual manera, no hay traducción en los mensajes de las páginas 235, 237, 238, 239, 240, 241, 242, 243, 244, 249, sin omitir que hay páginas totalmente en blanco, como la 256. Por otra parte, aparecen páginas no numeradas y escaneadas en otro momento, como la que aparece de la nada entre las páginas 423 y 422.

Por último, “Thor” advierte: “que la esposa del padrino es hermana de kiri” y “Superman” responde de inmediato: “no le diga nada al de la política”. Más adelante, en la página 522 “Thor” machaca: “que la esposa del padrino es hermana de Kirino”.

Las conversaciones llegan hasta el 11 de enero de 2017.

Las conclusiones

1.-Sea quien sea, “Zepeda” sí tenía poder en el año de la intervención telefónica a “H2” y “H9”. Por otra parte, “Político” aparecía poco en las conversaciones, aunque queda nítido que éste último sí recibió físicamente a varios de los integrantes de la organización criminal de referencia.

2.-A lo largo de las conversaciones, es evidente que “Zepeda” siempre pedía dinero: al menos dos millones de pesos y en algunos momentos, diez millones. En todo momento, queda claro que el numerario era para repartir, siempre reservando un monto para “nuestro amigo”.

3.-“Zepeda” tenía la capacidad para ralentizar la llegada de tropas del Ejército Mexicano. Las escasas menciones de “H2” y “H9” hacia la Marina Armada no se refieren a darle dinero, sino más bien, a ratificarla como enemiga y una monserga con la que había que lidiar.

4.-“Zepeda” redacta espantosamente. Si fuera Cienfuegos, es admirable como le hizo para tapiar su licenciatura y maestría y escribir en los términos que aparecen en el texto.

5.-A juzgar por todo lo analizado, “H2” tenía una presión espectacular para generar efectivo todo el tiempo. Los embutes en millones de pesos no daban margen para el descanso: como platican “Burbuja” y “Thor” el 7 de diciembre: “tenemos muchos gastos y tenemos que sobrevivir”.

6.-En los folios, se dice que la esposa de “El Padrino” es hermana de “kirino”: si esto se aplicara a Salvador Cienfuegos, es una mentira o en el menor de los casos, una confusión, si se refirieran a Quirino Ordaz.

7.-El documento de 750 páginas no tiene un solo renglón de análisis de contenido. Solo presenta transcripciones. Si este fue el texto en el que la DEA basó sus acusaciones, es entendible porqué Alejandro Gertz Manero lo descartó de un plumazo.

8.-A ninguno de los intervenidos y expuestos en el documento, le caía bien Nemesio Oseguera. De hecho, era condición innegociable para recibir apoyo, no tratar con “Mencho”.

9.-Por último, en Derecho Penal hay que partir de lo que se puede demostrar plenamente, no de lo que se presume. En este texto se presume mucho, pero no se demuestra nada contra Cienfuegos.

10.-El documento demuestra un caso tan sólido como un castillo de naipes. Los estadounidenses no demostraron nada con su transcripción, sin omitir sus páginas “cuchareadas”, inconexiones en la enumeración de las páginas, extravíos en la traducción y falta de pruebas duras.

Y con este mamotreto intentaron procesar a un divisionario, generando un escándalo monumental que sacudió al Ejército Mexicano hasta sus cimientos.