Corría el año de 1968. La convulsión político- estudiantil marcaba una historia negra que dejaría una huella endeble y sangrienta en las páginas de nuestro envejecido diario mexicano. Este acontecimiento iba a dejar un terrible dolor en el corazón de muchas personas por décadas. Díaz Ordaz, el presidente “tirano de la historia de México” -al igual que otros represores de los que pululan hasta hoy en día-, marcó el 2 de octubre: México levantó la voz perpetua.
En los Juegos Olímpicos de ese año nacería el romance entre una mexicana y un alemán demostrando así que no existen prejuicios raciales.
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Las notas de los diarios nacionales titulaban: ‘Dos mexicanas conquistan el corazón de dos campeones extranjeros’.
Una de ellas nacida en México, específicamente en Tehuacán, Leticia Carrera (la hermana menor de mi padre) y él, un tritón alemán de más de 2 metros de altura. Quizás la tía Lety había nacido predestinada para conocer a Hans Lampe, un campeón olímpico en natación, que ganó medallas de oro y plata en las olimpiadas de Tokio y las de Múnich Alemania. La tía Leticia decía que en Alemania nunca olvidan a sus héroes. Ellos desde el inicio figuraron en los periódicos y la televisión alemana en todos sus acontecimientos sociales desde sus cumpleaños hasta el nacimiento de sus hijos: Mark y Swen.
La tía Lety, una tehuacanense muy bella de piel muy blanca, caucásica y de cabello profundamente negro azulado que por cierto le llegaba a casi media cadera. Resaltaban sus bellos ojos color café verdoso. Valientemente se casó dejando en México a sus familiares e iniciando una nueva etapa en otro país. Esta sería una historia de vida hasta la fecha.
Terminadas las olimpiadas en México, el tío Hans regresó con sus compañeros atletas y ella se aventuró a viajar sola, de manera independiente. Familiares le aconsejaban que se quedara en nuestro país, pero ella ya se había casado y tomó una decisión: irse y dejar a sus padres y hermanos. Cuando llegó al aeropuerto de Alemania llegó vestida con un sarape de Saltillo y fue la sensación de la prensa. Existen fotografías y periódicos que hablan de ello; ella jamás esperaba esa recepción.
Había estudiado desde muy pequeña en el Colegio Central de Puebla. Una vez establecida regresaba a México cada año o cada dos por estancia de dos semanas. Recuerdo que ya casada con sus dos hijos venía de visita a Tehuacán a ver a mis abuelos. Hay cosas muy interesantes de lo que la tía Lety me comentaba cuando todavía era muy pequeña. Esos comentarios hicieron eco en mi conciencia; pero algo que me quedó muy grabado en la mente fue que un día le pregunté: Tía, ¿cómo es Alemania? Ella me contestó: “Mira, en Alemania todas las leyes protegen a las mujeres. Ellos -agregó- nunca olvidan a sus héroes, los reconocen.
Ella desarrolló una vida, inició estudios y cuando los abuelos fallecieron no tuvo la oportunidad de estar cerca de ellos. Decía que no regresaría a México a vivir, porque allá están sus hijos, sus nietos y su mundo. Vive muy bien en Hannover (es vecina de uno de los integrantes del grupo Scorpions). Estudió abogacía, habla seis idiomas y junto con su esposo han recorrido casi todo el mundo. Ella es una poblana que vive feliz a lado de su familia.
Un día el tío Hans vino a visitar a los alumnos del Colegio Tloque Nahuaque y él le platicó a los alumnos, cómo es que el deporte le había hecho conocer muchos lugares y conocer gente muy importante como reyes, embajadores y artistas de todo el mundo. Además estimuló a los niños para que estudiaran mucho y les recomendó que en sus ratos libres practicaran deporte. Ese día los niños se emocionaron y le pidieron autógrafos. Ella me ayudó a montar una exposición del Mtro. Carlos López Cárdenas en la hermosa Alemania. Bien por la tía Lety Lampe, una tehuacanense de éxito.
Hasta las próximas: Notas a la carrera…
Leticia Carrera, una tehuacanense que conquistó al medallista olímpico Alemán Hans Lampe
La columnista invitada de hoy es Eleonora Soledad Isabel
In memorian del maestro Arturo García Bustos
Un día como hoy hace 95 años nació uno de los grandes artistas de México. Me refiero al maestro, muralista, grabador y pintor, Arturo García Bustos. Tuve el privilegio de conocerlo pues fue mi padrino de bautizo y gracias a ello, he sabido entender, comprender y valorar lo que es el arte.
Su casa se ubicaba donde vivió La Malinche, la esposa de Hernán Cortés. Me familiaricé con sus obras que son muy importantes, al igual que las de mi madrina: Rina Lazo. Me siento con el deber conocer su vida para que los continúe promocionando. Fueron grandes personas conmigo y para mi es muy importante su cariño. Gracias a mis padrinos, me gusta conocer el mundo del arte y a su historia, pues mi padrino fue uno de los “fridos” que estudio con la pintora Frida Kahlo.