Antes que nada, les agradezco su deferencia a esta su columna "Notas a la Carrera". El día de hoy estamos recordando el movimiento artístico que impulsó el modernismo tardío en México. Nos referimos a La Ruptura.
Este movimiento fue el que le diera marco al aletargado desarrollo artístico moderno en nuestro país. Mientras la “Vanguardia Rusa" asomaba su rostro a principios del siglo XX con el maestro Kandinsky (quien tenía que llegar a limpiar los escupitajos de sus obras), México tuvo que vivir en carne propia la Revolución Mexicana, que generaría un movimiento de suma importancia: el muralismo.
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Esta corriente artística daría expresión cultural a nuestra patria y con ello platicaría en sus muros una justicia social que le habría costado a nuestro país más de un millón de muertes de mexicanos que lucharon por derrocar a la dictadura porfirista; y se lanzaron en una guerrilla atroz que dejaría un dolor perenne, que prevalece plasmado hasta el día de hoy en inmensos muros que hablan, ríen y cantan a los compatriotas que se fueron y que, en pago de esa valentía obtuvieron libertad para sus descendientes.
Si bien a México llegó tardío el modernismo social por el espacio que ganara en la historia el muralismo, tarde que temprano las nuevas y atrevidas generaciones se rebelaron contra la escuela clásica mexicana de la tríada, dando paso a la incipiente modernidad en nuestro país. Esta tendencia daría como impulso una generación de nuevos talentos comprometidos con la simplicidad de trazos y líneas.
El maestro José Luis Cuevas, Manuel Felguerez, Fernando García Ponce, Vicente Rojo, Roger Von Gunter, Juan Soriano, Lilia Carrillo, Carlos Mérida, Alberto Gironella, Carlos Nakatani (una genial persona), y no podían faltar los genios oaxaqueños Rufino Tamayo (obra híbrida entre el muralismo y La Ruptura), Francisco Toledo; y un posterior, otro grande poco conocido, el valioso genio Rodolfo Nieto. Tan sólo ellos, los maestros oaxaqueños -en una atrevida opinión muy personal-, transformaron de una manera descomunal el arte en México, así de fácil. Inclusive Tamayo y Toledo dejaron sus propias escuelas.
Todos estos grandes maestros del grupo de La Ruptura trabajaron en el taller de grabado más importante que históricamente ha tenido nuestro país: el taller del maestro Mario Reyes, reconocido como un gran maestro por algunos artistas como el propio José Luis Cuevas y Raúl Anguiano, quienes -me consta de manera personal- presentan a Mario Reyes como su maestro de grabado.
El taller del maestro Mario (QPD) fue un pilar de apoyo para las generaciones de artistas de la “escuela mexicana" y principalmente "La Ruptura"; posteriormente otra nueva generación comenzó a trabajar hasta que el maestro Mario y Tere, su esposa, se trasladaron a vivir junto con su taller a la ciudad de Mérida.
Ya con estos antecedentes hemos de analizar en este estudio que la llamada "Generación de La Ruptura" impulsó una obra modernista en México, la psicodélica, que a la par que "La Ruptura", en los años sesenta y setenta, tuvieron su auge y le dieron a nuestro país ese jalón que necesitaba a nuestra sociedad para transformarse en la base de un importante movimiento cultural más moderno.
El maestro José Luis Cuevas, un gestor directo del cambio social
El maestro José Luis Cuevas fue uno de los principales impulsores del movimiento moderno. Enfrentaba al maestro Rivera, había sido candidato independiente a diputado apoyado por mucha gente, fue articulista, creador de una propia escuela de egolatría perfectamente sustentada, ya que decía que sólo hablaba de lo que conocía mejor: él mismo.
José Luis Cuevas fue un fuerte impulsor de este destacado movimiento artístico que se rebeló; no deseó continuar preponderando al México costumbrista y se antepuso al movimiento plástico mexicano encabezado por la tríada muralista encabezada por los maestros Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco. También no deseo dejar de mencionar al maestro Arturo García Bustos, considerado el último muralista del movimiento nacionalista (padrino de bautizo de mi menor hija, por cierto), movimiento artístico que surgió después del México revolucionario.
"La Ruptura" se convertiría en un movimiento fresco y simplista en manchas y con un poco compromiso con lo figurativo. Está enlazado con la figura geométrica y basado en la superación de una sociedad unida y comprometida con la renovación, y que deseaba dejar atrás el dolor de un México revolucionario.
Definitivamente el arte es el reflejo de la sociedad
De ese tamaño fue el impulso y la presencia del Maestro José Luis Cuevas, un genio del dibujo. Le traté en su casa en San Ángel; estuvimos con él cuando falleció su esposa, la señora Bertha. Posteriormente, el maestro me apoyó incondicionalmente cuando organicé la subasta de arte en donde conté con el respaldo de muchos artistas. Ese evento era a beneficio de la Capilla de San Felipe de Jesús de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México. Esa subasta la realicé con el incondicional apoyo del Emmo. Cardenal Don Norberto Rivera Carrera.
El Maestro Cuevas me prestó algunas de sus obras. Al fallecer la señora Bertha, el maestro se sentía solo. Algunas veces me acompañó mi hijo Ángel a su estudio. Era muy culto el Maestro. En una ocasión marcó el teléfono del Tloque Nahuaque. Una amiga que estaba comiendo en ese momento se emocionó mucho y me dijo: ¡invítalo a que venga a Tehuacán! Conversábamos… en fin, ya no está en esta tierra, ya no está entre nosotros, pero siempre vivirá en sus obras, en su museo y sus hijas. Algún día escribiré de cuando lo conocí, sobre las largas pláticas con el maestro, y mostraré fotos del gran maestro José Luis Cuevas, que le tomamos mi hijo y yo en su estudio en San Ángel. Se fue, nos abandonó... bien dice el grupo Mecano: "los genios no deben morir".
Hasta las próximas Notas. ¡Ah! Iba a hablar de la guerra de Ucrania, pero me duele; no quiero hablar de cosas tristes.
Saludos...