Recientemente abrió sus puertas Galerías del Palacio, y lo hizo con una exposición bien planeada y bien curada; pues si bien no hay un eje temático, si hay una disciplina que funciona como hilo conductor: la fotografía, en esta ocasión con 23 fotógrafos de diferentes procedencias, algunos de ellos emergentes. Cabe señalar que al centro de la exposición, en una sala aledaña, se ha montado una muestra homenaje a Abraham Paredes, el fotógrafo oriundo de Huaquechula, maestro de muchos y de quien hablaremos en otro momento.
La fotografía obtiene un reconocimiento tardío en las artes, pero se intensifica su aceptación en el arte contemporáneo donde la idea es el centro ejecutor de la manifestación estética, siendo la tecnología un medio sumamente eficaz para el público actual, así como para la manipulación de las ideas y las formas. De tal manera que la cámara fotográfica -con todos sus componentes- no es la única herramienta del fotógrafo, pues la informática y los diferentes medios de impresión, dirigidos por la creatividad del autor, pueden intervenir la fotografía creando propuestas audaces y poéticas, dejando que la narrativa genere diferentes formas de expresión.
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Inicia esta exposición con un texto introductorio corto y sencillo, al que le hace falta una firma, no sólo por reconocimiento, sino también por responsabilidad. En conjunto puedo mencionar que hay imágenes donde la fotografía se presenta tal cual: captando el instante; otras en que se alteran por algún medio, y otras que se presentan como parte de una pieza multiforme y compleja, acompañadas con arte objeto.
De entre los primeros quiero destacar la fotografía de Marisa Boullosa que presenta dos fotografías en que el sujeto queda desplazado por la textura, por la descripción de un ambiente rústico, a pesar de que compositivamente el objeto central capta nuestra mirada.
Otro caso es el de Lagartier, quien hace uso del color para resaltar la temática. Presenta dos trabajos muy diferentes entre sí, pero en ambos está el cuestionamiento y la realidad social, y cuando usa color lo hace para dotar de un toque kitsch necesario.
De entre las fotografías intervenidas se cuenta el trabajo de Pedro Pardo, que aborda el tema de migración; manipula la imagen por la sobreexposición de momentos, crea efectos por tratamiento de colores. Con todo, la idea de su propuesta es la incertidumbre, un futuro incierto, pero una salida al fin.
Andrea Martínez (de Brasil) fotografía dos elementos tan disímiles como complementarios, por lo que son eternos acompañantes: la neblina y la montaña. Manipula las dimensiones y los enfoques, recorta las formas y las sobrepone. Se distingue una evocación al cuerpo, a la piel, a la respiración.
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Patrick López Jaimes sobrepone imágenes arquitectónicas (la misma forma repetida) creando oscuros donde no los había, dotando de peso y profundidad, pero también de cierta ambientación inestable y bucólica.
Por otra parte, Amauta García relata la foto familiar, sí, la relata conforme al espacio geográfico, conforme a la ubicación de los familiares en el territorio, por lo que acompaña a la fotografía con un mapa en gráfica digital, subrayando la relación persona-familia-tiempo-espacio.
Finaliza la exposición con arte objeto de Dana Albicker de título Bitácora imagen-oscuridad, en el que se despliega un libro objeto con imagen y texto, mientras que en el muro las fotografías se presentan enmarcadas, perdiendo su libertad.
Como podemos ver, la fotografía no es un instante en la vida de, ahora se suma a ese instante, los instantes creativos del autor. La idea también ha de trasladarse al espectador, quien no ha de permanecer pasivo ante la imagen, sino que se le invita a participar de la obra en el desarrollo o profundización de la idea, incluso alterar su significado original a partir de una lectura diferente a la original, finalmente todos tenemos nuestra propia cultura visual, nuestro propio sistema de códigos.
La imagen, hoy en día, adquiere un valor diferente, sobre todo cuando los medios nos saturan de ellas. La imagen por sí misma tiene una narrativa, corresponde al autor captarla, encerrarla, alterarla, enriquecerla, transgredirla y ofrecerla.