Las olimpiadas de las mujeres

Jueves, Julio 29, 2021 - 15:22

Historia de mujeres que muestran que los Juegos Olímpicos deben convertirse en espacios seguros

Politóloga, Maestra en Gobierno y Administración Pública, Secretaria de la Comisión Nacional de Redes Sociales de Movimiento Ciudadano. Ex candidata a Diputada Local

Tokio 2021 son los Juegos Olímpicos más paritarios de la historia, pues el 48.8% de los atletas son mujeres. Además de que éste es un gran logro que celebrar, los reflectores olímpicos han visibilizado historias personales de mujeres admirables y acciones colectivas de estas atletas que han convertido estas justas olímpicas en verdaderas luchas por un deporte menos sexista, menos misógino y con espacios más seguros para todas.

Las historias que hasta ahora conocemos son muchas y seguramente habrá más que contar, pero aquí te comparto 10 historias que han hecho de estas Olimpiadas, las Olimpiadas de las mujeres:

1.- Uniformes sexistas

La selección noruega de voleibol de playa dio de qué hablar hace unos días cuando se negaron a usar el tradicional bikini, argumentando que querían un uniforme más cómodo, igual que el de la selección masculina, razón por la cual fueron sancionadas por la Federación Europea de Voleibol y multadas con 1,500 euros. La cantante Pink! se ofreció a pagar la multa y señaló que quien debía ser multada era la federación europea por misógina y sexista.

2.- Sarah Voss y las gimnastas alemanas

Al igual que las Noruegas, la selección de gimnasia femenil de Alemania decidió protestar contra el sexismo en su deporte a través de los uniformes que portaron, al dejar de utilizar el tradicional leotardo corte bikini y sustituirlo por un maillot completo. La primera en competir con él fue Sarah Voss que demostró que un maillot es perfectamente usable y cómodo para las competencias y entrenamientos. A su ejemplo se sumaron el resto del equipo de gimnastas alemanas, levantando así la voz contra la sexualización y cosificación de sus cuerpos en la gimnasia.

3.- Yusra Mardini, la voz de los refugiados

La nadadora siria Yusra Mardini escapó de su país con su hermana en un bote con otras veinte personas, pero a medio trayecto el bote se descompuso y quedaron a la deriva. Yusra, su hermana y un hombre empujaron la embarcación por tres horas y media hasta llegar a tierra firme con hipotermia y severamente agotados. Yusra salvó la vida de 17 personas y hoy es parte del equipo olímpico de refugiados. Estudia y entrena en Alemania y es un gran ejemplo de superación y heroísmo. Hoy además es activista y lucha por visibilizar la tragedia que enfrentan más de 60 millones de refugiados en el mundo.

4.- Momiji, Rayssa y Funa: Las niñas campeonas y referentes

Las niñas llegaron a conquistar los juegos olímpicos y la muestra es el medallero de skateboard femenil. El oro, la plata y el bronce se lo llevaron niñas de 13 y 16 años. Las originarias de Japón y Brasil hoy son niñas referentes en el mundo, ejemplo de que un deporte tan masculinizado como lo es el skateboard también es un deporte de niñas, que las calles donde se practica con las patinetas también son espacios para ellas y sobre todo que jugar como niña, patinar como niña y competir como niña, nunca más serán sinónimos de ofensa, porque las niñas ganan.

5.- Oksana Chusovitina: la edad no es un límite

La gimnasta de Uzbekistán Oksana Chusovitina, participó en sus octavos y últimos juegos olímpicos en Tokio 2020, y se retiró a los 46 años demostrando que la edad no es un límite cuando de conquistar tus sueños se trata, rompiendo también el estigma de la edad para competir.

6.- Naomi Osaka: contra la discriminación y el racismo

Naomi es hija de padre haitiano y madre japonesa. Ella nació en Japón y es una tenista destacada, quien además fue la portadora final de la antorcha en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos. ¿por qué su papel es tan destacado? Porque su imagen se ha vuelto un estandarte de inclusión y combate a la discriminación racial, por su color de piel y su fisionomía. Japón es un país con una definición muy estrecha y conservadora de lo que es ser japonés, los residentes mestizos, o hafu como Naomi tiene dificultades para ser aceptados como japoneses. Su valiente participación en los juegos y su lucha contra la xenofobia y el racismo son de reconocerse y aplaudirse.

7.- Luciana Alvarado: Black Lives Matter

El Comité Olímpico Internacional tiene prohibido cualquier signo de protesta o expresión política; sin embargo la gimnasta constarricense, Luciana Alvarado terminó su rutina en Tokio 2020 con una rodilla en el suelo y empuñando su mano en lo alto, en alusión a la protesta de otros atletas en Estados Unidos frente a la brutalidad policial contra las personas afrodescendientes. Luciana aceptó que su protesta fue intencional para expresar que todos merecemos ser tratados con respeto y dignidad. Aplausos.

8.- Anna Kiesenhofer: ganar contra la adversidad

La austriaca ha hecho historia ganando la medalla de oro en la competencia de ciclismo de ruta sin que nadie lo notara, no tenía un equipo, no tenía un entrenador, no tenía patrocinadores, pero si tenía muchas ganas de demostrarse a sí misma de lo que era capaz. Es doctora en Matemáticas, ciclista aficionada y hoy campeona olímpica. La competidora de Países Bajos, favorita de esta competencia y hoy segundo lugar declaró: “no creo que nadie le puso atención, yo no la conozco, pensé que había ganado cuando me di cuenta que ella estaba cruzando la meta delante de mí”

Anna demuestra lo importante que es no subestimar a nadie y la falta de apoyos que existen en su país y en muchos otros más para esfuerzos solitarios como los de ella.

9.- La sororidad en marcha

Mucho nos han dicho que la peor enemiga de una mujer es otra mujer, sin embargo, en estos juegos olímpicos hemos visto como el reconocimiento, la admiración e incluso la ternura entre mujeres es verdadera, aún en los escenarios de mayor y más fría competencia. Los ejemplos de atletas abrazándose y reconociendo a la otra son muy valiosos y motivantes y han sido mayores que en cualquier otra Olimpiada. Como el de la favorita del mundo en natación, Lily King que abrazó a su compañera adolescente Jacoby, que se llevó la medalla de oro en su primera competencia olímpica. O el de Adriana Cerezo, la española de 17 años que entre lágrimas aplaude y celebra a su rival que ganó el oro en la final de Taekwondo.

10.- Simone Biles: la salud mental es primero

Finalmente, la gimnasta estadounidense reconocida también como la mejor gimnasta del mundo, decidió abandonar los juegos olímpicos a pesar de ser la favorita para llevarse las medallas de oro, priorizando su salud física y mental. Su decisión fue severamente criticada pero ha puesto sobre la mesa un tema que ha sido estigmatizado: la salud mental. Simone viene de una historia trágica de superación y el haber sobrevivido a infancias en orfanatos y abusos sexuales por parte de Larry Nassar, médico del equipo estadounidense de gimnasia y es admirable. Se llevó 4 medallas de oro en las olimpiadas de Río, ha ganado más de 27 campeonatos, tiene tan solo 24 años y nos ha dado una gran lección: el amor y el autocuidado son más importantes que satisfacer las expectativas de otros.

Los juegos olímpicos aún no terminan y estoy segura que seguiremos conociendo las historias de más mujeres rompiendo paradigmas y demostrando que así como todo evoluciona, los juegos olímpicos también tendrán que actualizarse, y volverse espacios seguros para las mujeres.

@Marisol_Calva