Contra el INE

Lunes, Abril 12, 2021 - 20:43

Un partido y un presidente que no quieren autoridades autónomas

El profesor universitario en la Universidad de las Américas - Puebla. Es licenciado en sociología por la UNAM y doctor en Ciencia Social con especialidad en Sociología por El Colegio de México.

Hay varias razones para pensar que el objetivo de la Cuarta Transformación es, en buena medida, regresar al priismo de los años setenta. Es esa la tesis central del reciente libro de Roger Bartra (Regreso a la jaula, Debate, 2021). El encono, inusitado, del partido Morena contra el Instituto Nacional Electoral puede verse como parte de ese intento regresivo.

Un partido y un presidente que no quieren autoridades autónomas. Quizá sea desproporcionada la legislación que elimina el derecho a ser votado si se incumple un requisito administrativo (presentar informe sobre los gastos de campaña), y que dio lugar a que se negara el registro a varios políticos. Pero a la autoridad electoral no le toca interpretar si la ley incumple con la constitución, su deber es aplicarla.

El paso de la Comisión Federal Electoral presidida por Manuel Bartlett (1988) al IFE presidido por José Woldenberg (1996) es una de las etapas más intensas de nuestra historia electoral. Supuso enfrentar intereses muy poderosos. Durante el sexenio de Salinas se hicieron tres reformas electorales. En el de Zedillo una, la “definitiva”. En ese trayecto hubo decenas de asesinatos políticos, se dice. Algunos han insinuado que la muerte de Colosio tuvo que ver con esos intereses desplazados.

El resultado es una autoridad electoral que ha permitido lo que era imposible en los tiempos del priismo hegemónico: alternancias.

Donald Trump mandó a sus simpatizantes al Capitolio, para impedir que el poder legislativo de su país cumpliera con su obligación legal: formalizar el triunfo electoral de Joseph Biden. Félix Salgado Macedonio amenazó a enviar a sus simpatizantes a las casas de los consejeros del INE que aplicaron la ley y suspendieron su candidatura.

Bartra señala que el regreso al priismo de los sesenta y setenta no es posible. La actitud de Salgado Macedonio y de Mario Delgado (que se refirió al INE como “cueva de ladrones”) así lo muestra. No es posible, esperemos, volver a una autoridad electoral controlada por el poder ejecutivo. Pero los intentos pueden ser catastróficos.

El llamado de Trump a impedir el cumplimiento de la ley costó varias vidas. No sabemos hasta dónde llegará la actitud de Salgado Macedonio y su partido.


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