Miércoles, 20 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

La muerte agazapada

En estos tiempos podríamos parafrasear al rey Ricardo, “mi reino por…una compañía”

Xavier Gutiérrez

Reportero y director de medios impresos, conductor en radio y televisión. Articulista, columnista, comentarista y caricaturista. Desempeñó cargos públicos en áreas de comunicación. Autor del libro “Ideas Para la Vida”. Conduce el programa “Te lo Digo Juan…Para que lo Escuches Pedro”.

Martes, Enero 26, 2021

Quienes hemos pasado por la infección del covid, y sobrevivido, hemos podido asomarnos a la pequeñez humana.

No es una experiencia exclusiva, ni requisito, claro.

Más artículos del autor

Pero, en esta bruma mezcla de temores e incertidumbre, hay momentos en que ves lo fugaz de la vida. Lo pequeño y vulnerable del ser humano.

Literalmente, te puedes ir en un respiro.

Hay distintas versiones del ataque, lo sabemos. Y la condición humana, individual, da el tono entre los dos extremos: la levedad y la crudeza. Lo venial y lo dramático.

Muchos factores individuales determinan el acento y magnitud del daño.

Un buen sistema inmunológico es nave esperanzadora para llegar a buen puerto.

Pero por leve que sea la afección, te impone sus reglas y blande como una letal espada los riesgos.

La muerte acecha.

Como lo dice el tango:

Y escondida en las aguas
de su mirada buena,
la muerte agazapada
marcaba su compás

Una de las condiciones duras es la soledad. Cuando la soledad es por elección es llevadera.

 Más de uno ha experimentado que la soledad es buena compañía. Excelente compañía.

Sobre todo si no se tienen grandes y absurdas pretensiones, si por el sendero de la ecuanimidad has procurado elaborar el pan al tamaño de tu hambre. Nada mas.

Bueno, agreguémosle una pequeña mina de libros y música.

 Uno de los senderos para crecer hacia adentro es el recuento a solas con uno mismo. Y hay mil lecciones por aprender. Empezando por aquilatar el valor de la vida.

Te faltan horas de tus solitarios y placenteros días.

Poner en la balanza los valores, los afectos, la cercanía, el calor humano.

Pero cuando la soledad es impuesta es otra cosa. No hay alternativa. Es la conciencia sobre la vida, la breve existencia y el sentido que uno le ha dado. Y el nuevo enfoque que uno quiere darle.

En una y otra soledades, hasta detalles nimios ponen de relieve el calor humano, el amor en todas sus formas. La necesidad de, o la ausencia de. O el deseo de…

Te tomas una copa de vino o de mezcal a solas y el  sabor se pierde. Se volatiliza la sensación, el gusto mengua, se atrofia el sabor, el aroma.

Un momento así, aparentemente trivial, se convierte en una mal caricatura cuando no hay con quien saborear la copa, paladear el maguey ahumado y volar con los sentidos.

La ausencia de una conversación sobre todo o sobre nada te puede llevar a hablar hasta con las cosas, los animales…

¡Mi reino por una compañía, podríamos parafrasear al rey Ricardo.!

Hace falta, mucha falta, eso que tanto se extraña, que todos extrañamos, y que nada tiene que ver con el dinero, las comodidades, los lujos o los costos.

Hace falta el otro.

El familiar, el amigo, el colega, el pariente, el vecino. El amor en todas sus personificaciones

El ser humano sin compañía se consume. Esa es una de las caras brutales del covid.

Eso es parte de la estrategia del ataque de la infección.

Frente a eso, la recurrente pregunta que se hacen miles, millones: ¿Y por qué a mi?

Y la respuesta lógica también ¿Y por qué a ti no?

Pasar por este puente tenebroso, solitario, te lleva a templar el alma.

Ves la dimensión exacta del ser humano. Sus riquezas y miserias, su grandeza y la versión diminuta.

El dinero no alcanza para comprar la vida.

Lo triste  de este ambiente es que un alto porcentaje de la gente no toma conciencia del riesgo. Vive la vida como si nada, muchos transitan como un ciego voluntario que se aproxima gustoso a un horno donde se funde el acero al rojo blanco.

Muchos lo hacen por necesidad, también es cierto, pero la necesidad no riñe en absoluto con la prevención, con la responsabilidad.

Literalmente, la vida y la muerte está en las manos…y en la nariz y boca.

xgt49@yahoo.com.mx

 

 

 

Vistas: 845
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs