Trump: un suicidio político anunciado

Viernes, Enero 8, 2021 - 13:29

El presidente Trump echó por la borda cualquier futuro político como republicano

Director de Posgrado en la Escuela de Negocios y Economia de la UDLAP. Doctor en Sistemas e Ingeniería por Texas Tech y miembro del Centro de Estudios LATAM de Cornell University.    

(@lbarrrosom)

La filtración del fin de semana de la llamada telefónica en la que se escucha a Trump diciéndole al Secretario de Estado republicano de Georgia que "encuentre" los casi 12.000 votos adicionales que necesitaba para anular el resultado de las elecciones en el estado proporcionó a los demócratas aún más incentivos para acudir a votar. El actuar del todavía presidente Trump representó un fuerte golpe en contra del partido republicano que lo llevó a la presidencia, y que en buena parte le ha apoyado en estos singulares, por decir lo menos, cuatro años en la casa blanca.

Parece que desde que las urnas no lo favorecieron en la reelección de noviembre pasado Trump, no ha podido decidir contra quien desatar la mayor parte de su ira, si contra los demócratas que lo convirtieron en un perdedor o contra los pocos republicanos que estoicamente se han negado a complacer su enfermiza fantasía de una elección robada.

Hasta ayer, la finalmente y tan esperada posición del vicepresidente americano al no consentir y mostrar un hartazgo al comportamiento del presidente fue una luz de esperanza para los principios del partido republicano y las instituciones que conforman al gobierno americano. En lo personal, festejo este pronunciamiento del vicepresidente, quizá tardío, pero no menos necesario.

Demasiados son los republicanos que ha pesar de impresionantes carreras políticas, han por los últimos cuatro años doblegado, algunos por miedo, otros tal vez por convicción, ante los arrebatos que en muchas ocasiones escuchamos de voz de Trump. Yendo aun más lejos, muchos de ellos seguramente veían la toma de protesta de Biden como la fecha límite hasta la que tendría que “tolerar” y mantener su comportamiento y de ahí, preparar lo que muy probablemente podría ser nuevamente una candidatura presidencial en las siguientes elecciones. Sin embargo, ayer pudo haber sido (y espero sea) un despertar para todos estos republicanos.

Parece ser que muchos de los senadores republicanos, después de haber llevado a su partido por un camino que tuvo como desenlace a los actos que se suscitaron ayer, han iniciado a romper con Trump. Todo esto tuvo que ocurrir para por fin poder preservar de alguna manera regresar a los principios conservadores del partido republicano; priorizarlos por encima de la unión partidista y el apoyo a un presidente con el afán de ejercer poder. Esperemos que estos sucesos sirvan para un re-establecimiento del partido republicano sin dejar de lado que el partido demócrata tienen ya sus propios problemas.

Me parece que el día de ayer, sin saber si esto es un deseo más que un análisis, que el presidente Trump echó por la borda cualquier futuro político como republicano.

 


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