Parecen haberse inaugurado hace pocos meses los tiempos electorales, los mexicanos volveremos al despliegue de dobleces y parodias, la feria de las obviedades falsas, el festival de las descalificaciones, de los descréditos, de las anulaciones, de las salvajes sinvergüencerías orquestadas por quienes no se les da la gana soltar hacia el bien común lo que antes lo tenían como un bien particular. Ha sonado ya el clarín de la cacería y se han soltado los perros a buscar a la liebre, muevan la cola y ladren por todos lados, los cazadores no dejan de anunciar su empresa como un deporte, así nomás, un inofensivo deporte que no le hace daño a nadie.
Más artículos del autor
Es interminable la carencia de argumentos inteligentes, sus mismas cantaletas, que alguien se las habrá diseñado, no alcanzan para soportar su desconsuelo social: este gobierno no quiere energías limpias, nos vamos a morir intoxicados de tanto petróleo porque no le hacen caso al sol y al aire para generar energía limpia, petrolizar la economía es regresar a los años cincuenta del siglo pasado. ¡Patético!. Como dijo Demián Bichir, comenzar a levantar el tiradero y el mugrero que dejaron estas ratas ora resulta que es petrolizar al país, es una vergüenza que omitan esto para orquestar su carrilla. Ora resulta que instrumentar la infraestructura necesaria para que un país petrolero como el nuestro que compraba jugo de naranja cuando producía las naranjas les parece volver a los años 50, quieren dejar un tiradero más para comenzar a hacer uno nuevo que es lo que las empresas extranjeras españolas ya les habían metido a la cabeza, no miran el tiradero que dejaron, no lo quieren mirar por más que se los repiten cada mañana una y otra vez. Sus sórdidos anuncios reclamando que las escaleras que han barrido también se han llevado los medicamentos, los fideicomisos, el dinero se lo dan en dádivas a los pobres como parte de las campañas políticas, de verdad que dan pena ajena diciendo estas estupideces: no pueden aceptar que lo que se está barriendo es la tremebunda corrupción mafiosa que acaparaba medicamentos escondiéndolos, encareciéndolos, desapareciéndolos de los almacenes del seguro social y revendiéndolos a precios inhumanos en sus farmacias, creando consorcios de medicinas como gigantescos monopolios que tenían al pueblo de México en la miseria, en la insalubridad y en el abandono médico, como las dosis de agua que daba el gobierno de Veracruz a los niños con cáncer, los consorcios hospitalarios se convirtieron en emporios multimillonarios, privatizaron la salud de tal manera que una operación de riñón hacía que una persona tuviera que vender su casa para poderse operar, un robo a todas luces, ¿qué no se mira que esa es la parte de las escaleras que se está barriendo? O las monstruosas tranzas de las facturas falsas, la evasión de impuestos, la condonación de impuestos a los más poderosos que se beneficiaban de los negocios al amparo del poder público, es decir, con el dinero del pueblo mexicano, ¿qué no se mira que es esa parte de las escaleras que se está barriendo? El país entero está viendo como se recupera el sistema de salud que tendríamos que haber tenido desde siempre, cómo se recuperan hospitales, médicos, medicinas y ahora no cuestan nada porque la salud es un derecho y no una obligación, es verdaderamente lamentable que no puedan ver esto, que su cerebrito no alcance a entenderlo. Y venga el carnaval de los insultos al gobierno con estupideces, y vengan las hordas de mentecatos que ofenden al presidente y todo su gabinete, los que no se dejan de quejar que el presidente no deja de polarizar al país, qué clase de cara dura. Esto es lo que diferencia a la política de la politiquería, esta sorna y este disimulo propio de quienes con menos de un dedo de frente no pueden entender (y no se les da la gana entender) lo que significa el bien común, la mejoría de todos y no de unos cuantos, mentecatos que piensan que vamos a durar 65 años en vacunarnos del COVID a la velocidad que van las vacunaciones. Es obvio que no conocen la parte del país que sonríe por fin, que siembra miles de hectáreas de arboles frutales y maderables para su nietos, cultivos de maíz nativo sin adulteraciones, con jóvenes que estudian, que trabajan, que pronto serán ingenieros y licenciados listos para maestrías y doctorados, un país donde se construyen proyectos sólidos que nos beneficiarán por el resto de nuestras vidas, el renacimiento económico del sureste con el tren maya, el tren del Itsmo de Tehuantepec, en fin, no repitiré lo que ya todos sabemos. El acoso inmisericorde hacia el Dr. Gatel culpándolo de la pandemia, de los contagios, de la muertes, de las hospitalizaciones, de la economía nacional porque él pone los semáforos rojos y los comerciantes no pueden abrir sus negocios, los millonarios no pueden hacer sus fastuosas fiestas, los empresarios del futbol no pueden abrir sus estadios; lo acosan si se va de vacaciones, si tiene novia, si sube o si baja, son los mismos comportamientos que tienen las derechas en España y en muchos otros países, no es nada original esto, no se les ocurrió aquí la verdad. Tienen un patrón de comportamiento disruptivo y no soportan el haber dejado de ganar dinero del presupuesto del pueblo.
Nos vienen tiempos de mucha basura y sí por algo me parece importante este artículo es porque se van mirando las posturas, y quién es quién en todo esto, comerciantes, intelectuales, empresarios, funcionarios, amas de casa, todos, estamos mucho más cerca de lograr tener una postura más consciente. Me parece que los más vergonzoso es ver cómo ciertas personas se dejan arrastrar por la carrilla nomás porque sí, aunque miren que muchas cosas están mejorando y podemos comenzar a vivir y a disfrutar un país del que podemos empezar a estar orgullosos, su vulnerabilidad es tal que se dejan arrastrar por la carrilla y sueltan babosadas, insultos y estupideces fatalistas que la verdad, lo que me parece que ellos no notan, sólo los hace ver como personas hipócritas y arrastradas que son y que siempre han sido, miran el entorno como creen que ellos son y como todos tienen que ser, no todos roban, no todos son corruptos, no todos hacen lo mismo que ustedes, no todos son iguales a ustedes. Sólo tengo la esperanza de que durante estos dos años muchísima más gente haya tenido tiempo de enterarse cómo están las cosas y sean conscientes de quién es quién en todo este alegato, que no sean arrastradas por el cinismo y la hipocresía y que los tiempos del embute no regresen por favor, ya estamos saliendo adelante y un nuevo México está por nacer, un México poderoso, feliz, orgulloso de su historia y de su gente y creciendo en todos los sentidos, un México que se sigue moralizando que es lo más hermoso. Aquí mi artículo de esta semana. Saludos a todas y todos.