Miércoles, 20 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

¿Qué esperar con el cambio en Educación?

El reto será sacar al sistema educativo, lo menos dañado de la contingencia

José Guadalupe Sánchez Aviña

Doctor en Educación, Sistema Universitario Jesuita ademas de ser maestro en Investigación Educativa por la Ibero Puebla realizó su licenciatura en Sociología por la UNAM . Actualmente es Académico de Ibero Puebla

Jueves, Diciembre 17, 2020

Este miércoles 16, amanecimos con la novedad, de que el Secretario de Educación Pública, sería postulado para ocupar la representación diplomática de México, en el vecino país del norte; no obstante, la imbricada relación de lo educativo con los diferentes ámbitos de la vida social, más que preocupación por el posible desempeño en su nuevo encargo, o las implicaciones políticas de este movimiento, la pregunta que me ocupa, es ¿Qué esperar para la educación en México, con el cambio de Secretario?

Recién concluido “el tercio de varas” del sexenio, para expresarlo en argot taurino, la saliente administración educativa, durante su primer año se empeñó en instalar la versión en turno, de la reforma educativa, y para el segundo, en buscar la forma de aliviar los efectos negativos de la contingencia sanitaria, a través del “aprende en casa”; en este momento, previo al “tercio de banderillas”, poco se puede apreciar de lo realizado, para la mejora educativa en el país, o bien, lo realizado es muy poco.

Más artículos del autor

Retomando la pregunta ¿Qué esperar para la educación en México, con el cambio de Secretario?, la respuesta inicial es ¡Depende, si es castigo o es premio!: a) Si se estuviera castigando el desempeño por debajo de las exigencias educativas del país, muy especialmente en un contexto tan complicado como el impuesto por la pandemia, se podría pensar en una corrección de rumbo, con dirección a mejorar sustancialmente la educación, o por lo menos, hacer realidad, en la práctica, la Nueva Escuela Mexicana; b) Si por el contrario, se le estuviera premiando, por el motivo que fuere, además de evidenciar la poca valía en la que se confiere a la educación en este gobierno, lo que se podría esperar, es poca o nula diferencia con lo realizado y la tendencia, hasta hoy observada.

La salida de uno, así como la llegada de uno u otra, se da en un contexto complejo, que descubre diferentes pendientes, tanto coyunturales, como estructurales; quien sea nombrado, se deberá “subir” a un tren en marcha que, al parecer, está por entrar a un túnel largo y de bajada. El nuevo Secretario, deberá contemplar su reto, desde la actuación que apunta a resolver lo inmediato, sin perder de vista lo mediato; es decir, sacar al sistema educativo mexicano, lo menos dañado posible de esta contingencia sanitaria, así como diseñar e iniciar las acciones complementarias, a realizar a partir del próximo ciclo escolar 2021 – 2022, para aliviar paulatinamente, ese rezago educativo imperceptible, provocado por un ciclo escolar atípico, que dejará huella en la calidad de los aprendizajes alcanzados por estas generaciones. Desde luego, deberá entender que lo que se haga o deje de hacerse hoy, tendrá consecuencias en la pretendida formación de ciudadanos.

A pesar de la importancia que pudiera tener la figura del nuevo Secretario, tampoco hay que pensar, que el cambio de Titular, signifique un cambio radical y efectivo en los rumbos de la educación en el país, hay que tomar en cuenta las líneas de política educativa ya establecidas por el grupo en la presidencia, así como el hecho, de que, en el inframundo de la operación cotidiana de la Secretaría, persiste una consolidada estructura de concepciones y prácticas, con agendas propias.

Previo a cerrar, quisiera dejar dos ideas abiertas: 1. Aun cuando la política educativa, debiera estar más allá del gobierno en turno y por supuesto, de las personas que los integran, no se puede soslayar la persistencia histórica de falta de continuidad en la gestión de la educación en nuestro país; y 2. ¿El movimiento del funcionario, representa un ajuste correctivo en la postura oficial, de frente al rumbo de nuestra educación, o es un simple movimiento de piezas en el tablero político?

Más allá de lo racional, y con la posibilidad que me brinda este espacio de expresión de sentires y pensares, he de decir, que lo que deberíamos esperar, es la llegada de un especialista, en teoría y práctica, de lo educativo y capaz de comprender, cabalmente, la importancia que tiene, la educación, como factor de desarrollo humano.

Siempre con Esperanza, pero… siempre en movimiento.

 

Vistas: 626
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs