En la etapa de crisis en la que nos encontramos, es trágico saber que un gobierno municipal como el de la ciudad de Puebla, encabezado por Claudia Rivera, tiene un subejercicio de 2 mil 142 millones de pesos, que equivale a casi un tercio del presupuesto de la ciudad, tal como lo informó el titular de la Tesorería municipal, ¡sí! Han tenido disponible esa cantidad de dinero durante el año y en lugar de tomar acción, tomaron la decisión de solo ver pasar el sufrimiento y la decadencia en los habitantes de tan noble ciudad.
Trágico, porque un gobierno municipal está para gestionar recursos e invertirlos en acciones y programas que sean prioritarios para la ciudadanía, no para emitir discursos populistas elogiando una austeridad que ni ellos mismos aplican, buscando siempre justificar su inexperiencia y nula capacidad para hacer una planeación e inversión estratégica y correcta, esto último lo refiero por los recortes presupuestales que sufrirán directamente los municipios el próximo año.
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Permitir que Secretarias como Infraestructura y Servicios públicos, Seguridad Ciudadana y Bienestar no ejerzan los recursos públicos, solo refleja la insensibilidad de quienes integran un equipo indiferente ante las carencias ciudadanas que se viven día a día y dejan como única opción utilizar los recursos públicos en tiempos electorales, los cuales pueden pasar a ser un condicionante para verse favorecidos en el próximo proceso electoral, claro todo esto si es que no se terminan regresando a la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
¿Qué consecuencias tiene? Primero en la lógica de distribución presupuestaria federal y que coincide con el sentido común de la mayoría, si no se gastó el total del presupuesto de este año, se recortaría el presupuesto del 2021 y a ello habría que sumarle los recortes que ya están previstos para el siguiente año fiscal en general para los municipios; lo que significaría un estancamiento abismal, pues entre en el cierre de periodo de gobierno y el famoso “año de Hidalgo”, se concluiría con los 3 años desaprovechados para los poblanos.
No olvidemos que el 2021 también será año de arranque de administración municipal y encontrar las arcas municipales vacías obliga a quienes serán Alcaldes a replantear la forma de cómo iniciarán sus periodos de gobierno dando resultados, no olvidemos que ante el desencanto social los primeros 100 días de gobierno se ha vuelto un acto gubernamental importante para la vida pública de cualquier municipio, pues es la antesala de lo que serán sus gobernantes por los próximos 3 años.
Ante esto queda una duda para la reflexión del amable lector, ¿qué gobierno queremos y necesitamos en un año complicado como el 2021? Un Gobierno que se pueda criticar por hacer obras de trascendencia y que éstas mismas sean de utilidad para todos o preferimos un Gobierno que ante la desgracia opte por tener guardado el recurso para evitar la crítica, más allá de lo que nos responda el corazón, volteemos a ver la situación económica de la mayoría y hagamos un acto de conciencia para que en nuestra próxima decisión, estemos firmes que lo que decidimos fue lo mejor.
Twitter: @IrvinGarciaRami