Respuestas que refrendan ilusiones

Domingo, Octubre 25, 2020 - 19:19

Las instituciones tienen que apretarse el cinturón y “hacer más con menos”

Poblano por elección. Profesor Educación Primaria, licenciatura en Economía UNAM y Maestro en Administración Pública INAP Puebla. Asesor de SEP en varios estados. Miembro SNTE. Dirige IUP y Coordina la AUIEMSS

Nada en las respuestas de Esteban denotaría que estuviese cerca de imaginar que, una televisora aliada de la 4T, iniciaría una campaña mediática para exigir el regreso a clases presenciales; coincidente con un “aparente repunte” de los contagios de Covid 19, provocando que una entidad, Chihuahua, se tiñera nuevamente de rojo y, no precisamente a consecuencia del crimen organizado. Las críticas contrarias a la postura oficial, se centrarían en denostar al modelo híbrido de enseñanza en el que la administración ha puesto las esperanzas, presentado en diferentes horarios y con diferentes comentaristas, cápsulas informativas que transmitirían quejas de un maestro, una madre de familia y una alumna, organizados para tomar asesorías y despejar dudas, Gracia.

Los cuestionamientos de los senadores Álvarez y Fócil se repetirían en muchas de las intervenciones de sus compañeros y compañeras, salvo excepciones especializadas como la de Alejandra Lagunes. Inquéritos que Esteban respondería en dos bloques, intervenciones en las que compactaría respuestas. Iniciaría la “primera ronda” replicando los requerimientos sobre la desaparición de las escuelas de tiempo completo, formulados hasta ese momento por las y los senadores Emilio Álvarez Icaza, Joel Padilla, Gabriela Benavides, Claudia Edith Anaya, Rubén Rocha -quien preside la Comisión de Educación, es profesor normalista y ex rector de la Universidad de Sinaloa-, Minerva Hernández y Guadalupe Murguía.

De manera elegante pero puntual, reconocería, corrigiendo al senador Álvarez que, en realidad los programas que en el Anteproyecto de Egresos de la Federación 2021 quedarían sin recursos serían 14 y no 13, y denunciaría la insensibilidad -disfrazada con palabras corteses- de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, dependencia de la que diría, continúan en pláticas “y en múltiples reuniones con todos los niveles […], para convencerlos de la importancia que el Programa Escuelas de Tiempo Completo lo mismo que todos y cada uno programas a los que se deja sin recursos, tienen para la Secretaría de Educación Pública”, acotando que a instancias del responsable de elaborar el anteproyecto del presupuesto anual, estarían elaborando nuevos lineamientos “para garantizar dos cosas que le interesan muchísimo al señor presidente: primero transparencia y segundo que los beneficios lleguen directamente a los beneficiarios” y, de esa manera, revertir la decisión.

La intervención de Miguel Ángel Lucero Olivas, senador por el Partido del Trabajo, serviría para demandar la regularización de los Cendis; petitoria vinculada a la tercera promesa formulada por Andrés Manuel López Obrador y, además, solicitar que el secretario contestara puntualmente a la intervención de su compañero Joel Padilla, al tiempo que reproducía el compromiso aludido. El Senador duranguense anunciaría en tribuna: “En este momento está siendo tomada la Secretaría de Educación por trabajadores del estado de Durango pidiendo, que no desaparezca este modelo educativo” refiriéndose a las escuelas de tiempo completo.

La respuesta se había anunciado previamente. El programa aludido no desaparecería y se infiere que, por lo tanto, las compensaciones de las y los docentes estarían en riesgo. Se fusionaría con el Programa La Escuela es Nuestra (PEeN); programa al que se le asignarán 10 mil mdp en el ejercicio fiscal 2021 y de los cuales -si no interpreté, mal-, 5 000 mdp se destinarían al PETC, en el participan “27.000 escuelas, la mayor parte de ellas el 70% en zonas indígenas”, además de 3.5 millones de niñas y niños, atendidos por 160 mil docentes; estrategia que cuenta con “un programa de alimentación” de suma importancia institucional. El gran perdedor Gracia, sería el PEeN, programa que sustituyera al de Reforma Educativa y que en su primer año habría atendido a 1 de cada 5 escuelas de educación obligatoria (51 582 planteles) a las que, en su primer año de ejercicio, habría dedicado 9 mil mdp, casi 50 mil pesos por escuela, orientados a la construcción y mantenimiento de espacios educativos.

A las carencias que arrojan las estrategias vinculadas con las nuevas tecnologías, incluida la conectividad, cuestionadas entre otras y otros por Alejandra Lagunes, senadora por el Partido Verde y ex asesora de la presidencia de la república y Antonio García Conejo, senador por Michoacán y miembro de la bancada del Partido de la Revolución Democrática, les contestaría señalando, como sucediera con los 14 programas que quedarían fuera del anteproyecto 2021, que “una de las cosas que ya se está haciendo por el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador […] un programa masivo y contundente […] de internet para todos […] de manera gratuita en todas las escuelas, en todos los hospitales y en las plazas públicas con conectividad y, esto sin duda, va a ser el gran cambio en la educación”, proyecto que, señalaría, estaría disponible en dos años más y que sería “el gran cambio en la educación, porque desde el punto de vista más remoto del país se va a poder acceder a toda la información que tiene la red”.

La realidad es necia Gracia. Mientras que la ciudadanía y sus familias padecen la crisis sanitaria y la económica, las instituciones tienen que apretarse el cinturón y “hacer más con menos”, afectando como siempre a quienes de por sí, la sufren. La suma del esfuerzo que realizan funcionarios de la SEP ante Hacienda, pronto daría resultados que se reflejarían en modificaciones del APEF-2021; cuestión que dejaría Esteban, en caso de tener un resultado adverso, como un mesías que predica en el desierto refrendando ilusiones.   


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