La fiesta de la mujer más importante de Cholula; la Virgen de los Remedios

Miércoles, Septiembre 2, 2020 - 10:04

Soy poblana, Licenciada en Arquitectura y Maestra en Investigación del Patrimonio Cultural, miembro de Número de la Academia Nacional de Arquitectura, Capítulo Puebla. Restauradora de patrimonio cultural y docente

Cholula recordará con tristeza este 2020, no solamente por la pérdida de vidas, por la crisis económica o por el encierro, sino también por no haber podido realizar con la suntuosidad de siempre la gran festividad de la Virgen de los Remedios patrona de la región, a la que se le realiza la principal y más importante fiesta del año.  Se celebra del primero al 8 de septiembre debido a que en México el día primero corresponde a la fiesta principal de esta advocación y el día 8 al de la Natividad de Nuestra Señora, aunque en el santoral el día marcado para la Virgen de los Remedios es el 10 de octubre. Esta festividad comienza desde la noche del 31 de agosto con una procesión encabezada por la imagen de la Virgen, seguida por una misa que culmina con el canto de las mañanitas a Nuestra Señora de los Remedios. En esta fiesta se mezclan varios aspectos religiosos, civiles y comerciales, dura toda una semana, durante la cual también se instala una feria con productos de varias regiones del país y algunas personas que “bajan a Cholula” a hacer el tradicional trueque con sus productos. Durante estos días de la festividad el santuario es visitado por peregrinos de todos los barrios de Cholula, de otros municipios del estado de Puebla y de otros estados. Todos los días se ofrece misa dentro del santuario y debido a la gran cantidad de personas que asisten también se celebra en el atrio, suben peregrinaciones de los barrios que llevan la imagen de su Santo patrono de visita, con su comitiva de madrinas y padrinos, quienes después ofrecen desayuno, comida o cena a los asistentes a la celebración. El 8 de septiembre grupos de concheros realizan danzas rituales y los peregrinos ofrecen presentes a la Virgen. Por la tarde del 8 de septiembre se realiza la quema de los panzones que hasta hace 40 años eran hechos de mazorca y frutos para simbolizar el cambio de ciclo de cultivo. Terminando la fiesta vuelve a iniciar el ciclo en el que la imagen de la Virgen de los Remedios, conocida como la peregrina, “baja” de visita a los diferentes barrios de San Andrés y San Pedro para ser venerada y para “remediar” los problemas y necesidades de la población.

 El culto a la Virgen de los Remedios se remonta a los primeros años de la colonia y creció de tal forma que llegó a competir (literalmente) en algún momento con el culto a la Virgen de Guadalupe. Se dice que la imagen de la Virgen de los Remedios fue traída por Hernán Cortés y por ese motivo es llamada “la conquistadora”, al ser la primera imagen religiosa venerada se le considera protectora de México y de los indígenas que abrazaban la fe católica. Es, desde la colonia, patrona de las lluvias y temporales, defensora de los españoles y protectora de los indígenas. La primera imagen de la Virgen estaba custodiada por los frailes franciscanos en el Convento de San Gabriel, posteriormente deciden hacer una ermita sobre el cerro (la pirámide) para protección de la región contra las pestes que azotaban al pueblo. Menciona el historiador Francisco de la Maza: “Comenzó la Iglesia como una humilde ermita en 1594, Por supuesto que sobre el más imponente y famoso teocalli indígena de México, tenía que colocarse la más importante Virgen española, la conquistadora Virgen de los Remedios”, de origen la pirámide estaba dedicada a Chiconhuquiauitl, que quiere decir el que llueve muchas veces o el que llueve nueve veces; a la llegada de los franciscanos se reporta en diferentes textos de la época culto en este espacio,  Fray Toribio de Benavente, Motolinía menciona: en lo alto estaba un teocalli viejo y pequeño y desbastáronlo y pusieron en su lugar una cruz alta, la cual quebró un rayo y tornando al poner otra, y otra, también las quebró, y la tercera yo fui presente que fue el año pasado de 1535, por lo cual descopetaron y cavaron mucho de lo alto, donde hallaron muchos ídolos e idolatrías ofrecidas al demonio, y por ello yo confundía a los indios diciendo que por los pecados en aquel lugar cometidos no quería Dios que allí estuviese su cruz. Después pusieron allí una gran campana bendita y no han venido más tempestades, ni rayos después que la pusieron”. Con el paso del tiempo la Iglesia se amplió con cierto lujo y menciona Humboldt que estaba rodeada de cipreses. En el terremoto de 1864 fue casi destruida por lo que se volvió a construir. El templo que ahora visitamos se bendijo el 24 de agosto de 1874.

Aunque en el altar de casi todas las casas de Cholula se encuentra una imagen de la Virgen de los Remedios la gente quisiera asistir a su santuario y pedirle directamente el fin de esta pandemia que nos ha hecho padecer por varios meses. Seguramente el próximo año vendrá el desquite con una gran fiesta a la “Virgencita del cerrito”, pues algo que los cholultecas que han respetado las normas de salud por la pandemia extrañan más, son las fiestas patronales, en especial la de estos días pues no es lo mismo ver las misas y las mañanitas por transmisión en redes.

 

“El solitario mexicano ama las fiestas y las reuniones públicas… Somos un pueblo ritual. Y esta tendencia beneficia a nuestra imaginación tanto como a nuestra sensibilidad, siempre afinadas y despiertas. El arte de la Fiesta envilecido casi en todas partes se conserva intacto entre nosotros. En pocos lugares del mundo se puede vivir un espectáculo parecido al de las grandes fiestas religiosas de México, con sus colores violentos, agrios y puros, sus danzas ceremonias, fuegos de artificio, trajes insólitos y la inagotable cascada de sorpresas de los frutos, dulces y objetos que se venden esos días en plazas y mercados”

Octavio Paz

 

 


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