Hace algunos años, un buen maestro me regaló la frase: “Es mejor buscar trabajo, teniendo trabajo”, sin embargo, ante la eventual crisis económica mundial que se avecina, considero que “Es mejor dos ingresos, que un buen trabajo”.
Lo anterior toma relevancia, si consideramos los datos de la primera Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE), publicada por el INEGI el 1º de junio del presente año, la cual reveló que 2.1 millones de personas se encontraban sin empleo tan solo al mes de abril, es decir, la cifra de desocupación laboral se incrementará en los próximos meses, recrudeciendo los efectos económicos por la pandemia.
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Por lo que pregunto, ¿qué se debe hacer para generar ingresos y con ello no ver afectada la estabilidad económica de casa, ante la inminente probabilidad del desempleo?, ¿es necesario recibir la mala noticia para emprender y poner manos a la obra?
Ante la difícil situación económica y debido a la falta de apoyo de los gobiernos, ya hay quienes realizan la venta de productos que han aprendido a elaborar como parte de una experiencia laboral o familiar; otros más, han puesto en práctica habilidades que en este momento se puedan realizar y que son requeridas en el mercado laboral; lo ideal en ambos casos, sería que se lleven a cabo aún teniendo empleo.
Pero, ¿qué sucede con aquellos que no se han decidido a emprender para contar con dos fuentes de ingresos? ¿A qué se debe su decisión?
Tal vez, influye el concepto de que es mejor ser empleado, pues ello te garantiza un sueldo y en el mejor de los casos, también prestaciones, lo cual genera estabilidad; mientras que el ser emprendedor, los ingresos son variables por distintas circunstancias, es decir a mayores riesgos, mayores ganancias.
Sin embargo, el ser prevenido siempre será mejor opción, pues si cuentan con una actividad adicional, pueden brindar la estabilidad de ingresos para mejorar el producto o servicio que se brinda, delimitar el mercado meta, evaluar los mejores canales de promoción y distribución, así como las áreas de riesgo y oportunidades de la producción del mismo, con la ventaja que lo invertido en esta curva de aprendizaje no afectará por completo la economía familiar, reduciendo con ello el riesgo.
Por el contrario, si se emprende durante el desempleo, el riesgo de obtener ganancias inmediatas aumenta, puesto que se tiene que atender la emergencia de obtener dinero y esto nos puede llevar a la renuncia del proyecto, y pasar a la búsqueda de un nuevo empleo, que en estos momentos es un tanto complejo.
Por lo que regresamos a la pregunta, ¿es necesario recibir la noticia de desempleo, para emprender una segunda opción de ingresos?
No debemos perder de vista, el informe del Banco de México (Banxico), en el que señala que el sector privado estima, en promedio, que la economía mexicana caerá 8.16 por ciento en 2020, más que el cálculo previsto de 7.27 puntos porcentuales, lo que traerá consecuencias directas a todas las familias, sin importar el nivel económico que tengan.
Ante tales escenarios, les comparto cinco buenas razones para fomentar el comercio local, las cuales contribuyen a que los proyectos emprendidos sean exitosos:
La primera, el consumo local promueve una economía más equitativa en donde no solo las grandes empresas ganan, sino al activarse la economía local, la gente de tu comunidad tendrá una forma digna de ganarse la vida, y el dinero invertido te favorecerá a ti, tus amigos, tus vecinos o tus hijos.
Segunda, en la mayoría de los casos, los productos locales promueven la disminución de consumo en combustible, materiales y esfuerzos logísticos o de transportación, por lo que se contribuye al respeto por la naturaleza y el cuidado del medio ambiente.
Tercera, comprando productos locales estarás apoyando la generación de nuevas ideas, el surgimiento de nuevas empresas y la mentalidad emprendedora de la gente de tu comunidad y tu país, consumiendo local ayudamos a que la sociedad empodere a nuevos perfiles y liderazgos, generando personas realizadas, creativas, innovadoras y satisfechas.
Cuarta, el consumo local fortalece a que el comercio tradicional se rescate, lo cual es importantísimo.
Quinta, comprando localmente promueves la confianza, la autoestima y las buenas relaciones dentro de tu comunidad, las personas se sienten valoradas y respetadas, sienten que su trabajo vale la pena, porque hay quienes lo aprecian y lo compran.
Si se ponen en práctica las lecciones aprendidas por esta pandemia, se disminuirán las consecuencias generadas por la falta de atención y apoyo de los gobiernos Federal, Estatal y Municipal al sector empresarial, dejando claro una vez más, que unidos los mexicanos somos la fuerza de este país.
Twitter: @IrvinGarciaRami