El notariado en Puebla se ha destacado por su ejercicio profesional, con algunas excepciones. El Consejo de Notarios del estado ha coordinado tareas con los agremiados y con el gobierno estatal de forma responsable ante los nuevos retos que se han presentado, pues la circunstancia lo seguirá exigiendo. Desde prácticas altruistas, hasta las atenciones puntuales a la sociedad en el marco de la investidura pública notarial. A pesar de la crisis existente, el sistema jurídico, administrativo y económico siguen vigentes y no pueden descansar por completo.
La sociedad económicamente activa, con roles de trabajo constante no se da el lujo de obstaculizar sus actividades, dado que en algunas situaciones las operaciones son obligaciones y derechos manifiestos que requieren necesariamente de la recurrente fe pública. Ratificaciones de contratos privados de arrendamiento, promesas de compraventa o compraventas a plazos, constitución de sociedades, certificaciones, fe de hechos, protocolizaciones de actas de asamblea (cualquiera que sea el orden del día), mandatos, donaciones, entre otros actos y hechos; los testamentos como actos jurídicos deben ser promovidos, llevados a cabo, y durante la pandemia no es excepción. Sin pensamientos fríos, pero sí con ideas reflexivas para destinar nuestro patrimonio después de nuestra muerte y de cara a esta realidad, en atención a la bondad jurídica del testamento, el Colegio Nacional del Notariado Mexicano con los colegios estatales pueden retrasar y extender el programa tradicional del testamento.
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El ejercicio notarial será renovado para enfrentar los estragos que han sufrido los ciudadanos por la pandemia. La confianza, la seguridad jurídica, la honorabilidad profesional, la transparencia y la publicidad son principios que seguirán vigentes de manera vanguardista con esquemas de altas expectativas a las nuevas realidades. Las tecnologías de la información y las capacitaciones deben estar en primera fila, innovando, adaptándose a los avances jurídicos y tecnológicos, en esta era ya no es utópico.
Una de las demandas más destacadas por los usuarios del ejercicio notarial, son los costos elevados de los derechos, impuestos y honorarios; recordemos que el notario público es solidario con el pago de impuestos y derechos ante las oficinas gubernamentales correspondientes, entonces, en esta tesitura, el gobierno del estado debe seguir contemplando la disminución de porcentajes o pagos para apoyar a las personas físicas y jurídicas, y en cuanto a los honorarios notariales, el Consejo de Notarios debe hacer lo propio con el arancel, no sin antes qué los fedatarios gocen de sensibilización con los usuarios al momento de cobrar.
En consecuencia, otra de las quejas latentes es la falta de transparencia y comunicación con los usuarios frustrados por saber la etapa de su proceso pendiente a expedir. Los notarios públicos deben ofrecer atenciones personalizadas a los ciudadanos que acudan a sus oficinas, e informar con veracidad de los estímulos fiscales, jurídicos y administrativos. La crisis de la pandemia es una oportunidad, un parteaguas para que la credibilidad notarial goce de mejores atributos, evitando malas reputaciones de corrupción, costos excesivos, o desviación de recursos ajenos.
Si nos decidimos, la creatividad está a la orden del día. Ante la saturación de tribunales laborales y del poder judicial, con cargas excesivas de trabajo, los medios alternativos para la solución de conflictos deben tener protagonismo; en Puebla, la Asociación de Mediadores del Estado A.C., encabezada por su presidente el maestro Nicolas Vázquez Alonso, ha promovido la materia para ofrecer mejores condiciones y experiencias para los usuarios, para evitar procesos largos y costos.
A propósito, la Mediación también la ejercen los notarios certificados en su calidad de mediadores, por lo que también es oportuno la constante divulgación para el uso de esta disciplina y que se acuda al notario de su confianza que goce de dichas certificaciones con base a las disposiciones y leyes de Mediación. Lo anterior, desde incumplimiento de pago por arrendamiento, asuntos familiares, mercantiles, despidos injustificados, entre otras circunstancias que ameriten dialogo y negociación. Atención, tomen nota de la Mediación por que le conviene al sistema, a las personas y a las instituciones, en virtud de que el sistema induce y la sociedad reproduce.
Los notarios tienen compromisos de carácter público, por lo que su actuación debe ser con ética y visión social. Con esta premisa se dignificará el gremio, recordando siempre que los notarios públicos son delegados del Estado, el poder Ejecutivo es quien les otorga le fe pública, pues no se mandan solos, a pesar de que aún existen vicios de soberbia, arbitrariedad y despotismo, se debe enfrentar esta situación con rigor y conciencia.
Lo anterior significa que se tenga una visión autocrítica y constructiva. En ese sentido, la administración pública y los notarios deben interactuar, sin ánimos discrecionales en complicidad perversa, por ejemplo, establecer visitas o inspecciones a las notarías con más detenimiento, hacer valer las sanciones para quienes no cumplan con los requerimientos de ley y también, mejorar los procedimientos de la queja para mayor eficacia, eficiencia y mediación, ante los malos manejos u omisiones notariales.
También la corresponsabilidad con los usuarios debe ser fundamental, la gente debe alzar la voz con inteligencia, por los medios legítimos necesarios, a veces es cuestión de tiempo, pero debemos ejercer nuestros derechos. Más derecho y menos tintes políticos; concentrarnos y avocarse al mejoramiento de la materia notarial será un gran progreso para Puebla y el país.
En muchos aspectos, las irregularidades no son problema de legislación, sino de aplicación y vigilancia por el gobierno, fedatarios y los usuarios. Empero, no pretendo la omisión en materia legislativa, porque el contexto puede ameritar cambios en algunas leyes, como es el caso de Guanajuato que analizan presentar iniciativas para regular la figura de notarios públicos auxiliares dado la carga de trabajo, traduciendo que los notarios necesitan apoyo de otros profesionales del derecho.
Por último, cabe resaltar al Consejo de Notarios, encabezado por Antonio Oropeza Barbosa, Susana Romero de Martino, Hilda Sánchez Valerio, Amado Llaguno Hernández, entre otros miembros, quienes han sido profesionales con armonía, trabajando por el gremio y por los ciudadanos antes y durante la pandemia.
Tampoco podemos aislar las acciones del gobierno del estado, que ha procurado favorecer de alguna manera a los usuarios en este tema, condonando hasta el cincuenta por ciento respecto a recargos generados por falta de pago del Impuesto Sobre Adquisición de Bienes Inmuebles. La lucha no debe agotarse en este tenor, los bancos deben interactuar para ofrecer estímulos crediticios; también el gobierno debe ir en conjunto para las regulaciones de los sistemas de las oficinas catastrales, para no alterar las bases gravables o valores catastrales en perjuicio de la gente, dado que los valores se han elevado considerablemente en los últimos años.
La comunicación y colaboración son valores claves, con ellos se pueden lograr más activos, aunque es cuestión de trabajo y paciencia, porque esta generación ponderará la transparencia, la rendición de cuentas y la negociación por encima de los conflictos.
¡Que esperas, acude a tu notario más cercano y de tu confianza!
humberto_fernandez_de_lara@hotmail.com