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Opinión



Feliz día de los psicólogos, colegas

Miércoles, Mayo 20, 2020 - 11:41
 
 
   

Es curioso cuando las cosas coinciden, se relacionan unas con otras, como si la realidad nos permitiera entender el mismo concepto a través de dos experiencias aparentemente distintas. Ayer estuve en una reunión familiar en la decisión de una celebración histórica que no viene al caso compartir, sin embargo, comenzaron a promoverse las declaraciones personales en relación con tal o cual personaje de la familia, excuso decir que las palabras de unos comenzaron a lastimar a otros y viceversa, por supuesto, no faltó el simpatiquito de la familia que agregara que teníamos psicólogos en la familia y eso nos protegía porque ellos habían leído a Freud. Sería un tema de otro artículo hablar del acercamiento de las familias en esta época de pandemia como lo mencionara el presidente, el asunto, es que, en la gran mayoría de los casos, la deflexión, el cambio de tema, la indiferencia, el maldito positivismo puesto al servicio del poder de los que lo proponen, termina por acabar con conversaciones de pecho abierto que podrían sanar dolores históricos, pero en fin, hay que reír, hay que servirse otra y no falta el mamerto que sale con un rollo pestilente sobre la felicidad.

Esta mañana desperté con reflexiones pendientes, conjeturas y pensamientos que habría tenido que decir, y además, la manera en la que hubiese tenido que decirlas, lavé los trastes y desayuné ensayando una posible próxima reunión, qué sinceramente espero no vuelva a presentarse, para terminar de descargar todo lo que estaba preparando en mi cabeza.

Coincidentemente esta mañana, que por supuesto es una fecha que no sólo no recuerdo y que sinceramente termina por fastidiarme, perdón por mi descaro y mi desfachatez, y que deseo olvidar o hasta proponer que desaparezca, jajaja, qué clavado, mi muro del face comienza a llenarse de felicitaciones por el día del Psicólogo… pensamientos positivos, reconocimientos, dibujitos, fotografías, aparecen caritas del pobre Freud en todas sus versiones, en fin, otra vez, lo siento, pero en mi muro, es apabullante la cantidad de felicidad virtual que los psicólogos se propinan a sí mismos en el nombre de su día… no tengo duda alguna de que hay psicólogos que sustentarán esta babosada teóricamente diciendo que los psicólogos necesitamos subir nuestra autoestima y por eso hacemos todas estas manifestaciones de idiotez colectiva, con frecuencia pienso que quien inventa estas babosadas de los días: Día de la Madre, Día del Maestro, Día de la Enfermera, Día del Psicólogo, nos terminan queriendo vender ilusiones tan baratas, tan superfluas, tan innocuas, tan ridículas, digo, independientemente de comprar chocolates, globos, serpentinas y muñequitos de peluche, que ya es el colmo de la estupidez, la neta, digo, esta gente promueve la cuasifelicidad o la seudofelicidad, que los psicólogos de la Gestalt conocemos como la deflexión o vivir en el “Como si” que es una de las definiciones de la neurosis, o sea, la neta, es patético por donde lo quieras entender y por donde lo quieras ver, en fin, si ya me conocen cómo soy pa que me invitan a su fiesta, digo yo. Quizá sea exagerado pero es un poco la mexicanización de la psicoterapia a la que un grandísimo número de personas discriminan por debajo de la mesa.

El asunto comienza a tornarse complejo cuando reflexiono en mi reunión familiar y en la postergación de temas verdaderamente históricos que habrían sanado la relación y la tremenda desigualdad familiar, por poner un ejemplo, y entonces digo, es lo mismo que lo que le sucede al gremio de los psicólogos. Mi primera gran dolorosa reflexión es que es justamente en este preciso periodo histórico del país, y quizá del mundo, cuando nuestra actividad no sólo es preponderante y básica, y, sin embargo, es descalificada y sojuzgada por la psiquiatría y el poder inmenso de la medicina, a los psicólogos los meten en un pinchurriento consultorio del hospital a tratar pacientes que canaliza el médico, háganme ustedes el refavón cabor, el trabajo de contención psicológica está discriminado por quienes se dedican a diagnosticar con elaborados conceptos del DCM 6, o les piden a las personas que platiquen entre ellas para que se sientan mejor, o busquen alguien que los escucho, qué cosa, a los psicólogos los ponen a responder el teléfono en llamadas de emergencia, la psicoterapia grupal, por ejemplo, yo no he escuchado que sea considerada como una estrategia de trabajo con la gente del pueblo, la psicología no ha tenido una respuesta técnica concreta frente a los padecimientos de las personas, me refiero a habilidades técnicas, que muchas de las veces son pirateadas por trabajadoras sociales, oportunistas del Coauching, abogados prestidigitadores que adivinan al futuro y la conveniencia de nuestros comportamientos, adoradores de la energía universal y del culto al cosmos, salvadores del mundo de todos los colores y sabores, etnias y exóticas religiones que te puedas imaginar, damas bizantinas de la vela perpetua y el miembro reencarnado que dan consejos y ponen su consultorio, es más, personas que ni siquiera estudiaron psicología y se la pasan diciendo que Freud era un maldito perverso sexual que se cogía a sus pacientes y que eso del inconsciente es tan falso como el coronavirus que inventaron los políticos para acabar con nuestro dinero. Queridisimos colegas, vivimos en un país donde la cultura terapéutica sólo existe en las altas esferas, y creo que altísimas, que tienen para pagar sesiones de análisis 3 veces a la semana o esos tremendos cursos reveladores de la condición humana, igualito que en la familia, nos hacemos de la vista gorda pretendiendo que todo es alegría y felicidad cuando es un hecho que no tenemos un lugar concreto, profesional y respetable en este país, el cuerpo y sus medicamentos es mucho, muchísimo más importante que lo que siente, piensa, recuerda, analiza, comunica y expresa la gente, qué más claro quieren que quede. Es vergonzoso cómo la psicoterapia supuestamente seria se mete a las faldas de la medicina para validarse, para que la gente comience a pensar que sí es seria, el supuesto discurso seudocientífico es pura propaganda de la más baja ralea. En fin. Y perdonen otra vez el atrevimiento pero ¿quién carajo les dijo a los psicólogos que tienen la verdad de lo que las personas deben o no deben hacer con su vida, con su relaciones?, ¿dónde estudiaron para gurús redentores de la humanidad?, la psicoterapia es un oficio, tan noble, quizá, como el del carpintero, pero los vendedores de humo no dejan de ensuciarlo con su maniqueo interminable de sabiduría vomitiva. Jajajaja, de verdad lo siento, si para algo tiene que servir la psicología es para decir un día de estos toda la verdad de lo que somos y de lo que sentimos y dejar de fingir hipócritamente. Imagínense si estoy escribiendo todo esto, lo que tendré que decir en mi familia si es que, ojalá y no, se vuelva a organizar una reunión de confesiones personales históricas… Soy un Grinch y lo sé, no se desvelen pensándolo, ya lo sé. Saludos a todas y todos.

 


Semblanza

Abelardo Fernández

Dr. en Psicología. Coordinador de Desarrollo Humano y docente de la Escuela Libre de Derecho de Puebla (ELDP) Psicoterapeuta Gestalt, Musicoterapeuta, autor del libro: Desarrollo Humano para Abogados.

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