Puede que sea reiterativo tocando este tema, pero me parece que no está demás subrayar y puntualizar que el fenómeno de la pandemia está revelando a todas luces de qué manera está organizado económicamente el mundo. Lo primero es que las proporciones del gasto, la movilización o desmovilización social y el desplome de las bolsas relacionado con el virus es hoy, simplemente, incalculable, se habla ya que es más dura que las crisis de los 30`s en Estados Unidos. En fin, aquí el asunto es que de pronto, para muchos que no terminaban de entender o incluso de creer en esa perorata de López Obrador del neoliberalismo, es ahora que queda descorrida la cortina y nos damos cuenta de qué es, de cómo opera, de dónde viene, de quienes lo proclaman y de que consecuencias tiene, de hecho, nos podemos dar cuenta de que ahora, sólo la inteligencia de los gobiernos y los pueblos será la única manera de sacar al neoliberalismo de sus realidades, que es lo que está sucediendo en México.
Lo primero que podemos decir es que el neoliberalismo es un modelo hecho para el saqueo, una manera muy cómoda, digamos, sin mancharse las manos, de saquear a los países de todo el mundo. Ya no es necesario instalar empresas multinacionales o hacer la explotación directa de los recursos naturales de un país, este modelo puede dejar a los acaparadores cómodamente sentados en sus casa y disfrutando de sus albercas y canchas de tenis y de golf felices de la vida mientras el mundo les manda su dinero. Tienen al mundo dominado en sus manos como en las caricaturas gringas. Es desde aquí donde viene el contagio del modelo de la acumulación de riquezas y el enriquecimiento a costa de todo, tienen al mundo compitiendo por la desigualdad total, en la carroña vil, en la podredumbre de los valores de convivencia, repito, el mundo entero creyó que esta era la “mejor” manera de vivir y se desató una corrupción verdaderamente colosal donde nunca entendimos el por qué sucedían las cosas de esta manera, vidas condicionadas por estos principios de enriquecimiento y voracidad. Como repite con verdadera furia José Mújica el expresidente de Uruguay, y para qué queremos a estos hijos de puta millonarios guardándose y guardándose la planta y acabando con el planeta en una frenética carrera por el poder y el reconocimiento. La manera de accionar el modelo neoliberal es a través de los préstamos del fondo monetario internacional (con el que nadie se mete por cierto) en el entendido planteados desde un supuesto asistencialismo como la vía para desarrollar a los pueblos pobres, pero, aquí viene el monstruoso pero, son condicionados imponiéndoles políticas sociales de privatización donde son justamente los pueblos, quiero decir, los pobres, los que se siguen haciendo cada vez más pobres y son miserabilizados de manera inumanda, 60% de mexicanos viven en la pobreza mientras los políticos corruptos de los gobiernos anteriores no dejaron de comprar casas y departamentos, hasta castillos antiguos en todas partes del mundo mostrando la vileza de sus almas, es un asco de verdad. El neoliberalismo promueve a todas luces la desigualdad social, económica, política, cultural y en manos de estos estafadores, los PRANISTAS decidieron vender sus almas y sus vidas a cambio de su enriquecimiento, prohijaron un país sin valores y sin sentimientos, llenos de indiferencia, competencia y desparpajo. El neoliberalismo se apodera de la política de un país, de la conciencia de esos políticos, de su moralidad, de su honorabilidad, insisto, termina siendo un virus mucho más dañino que el coronavirus. Los que llegamos a los 60 y 70 una generación que aún se siente joven y pensante, vimos cómo se destrozó moralmente al país, vimos como la naturaleza se destruyó, las playas, los bosques con los que crecimos, todo se convirtió en mercancía y en ganancia económica, no se tuvo nunca ningún respeto por la naturaleza, la paradisiaca península de Yucatán pasó a manos de millonarios y las playas ahora son propiedad de los extranjeros, el neoliberalismo en un veneno que tenemos que vomitar una y otra vez. Aún así siguen apareciendo personas que lo defienden, que luchan por el enriquecimiento y la corrupción, que buscan a toda costa conservar el mismo orden de valores y de ganancias que tenían antes con los cuchupos y contubernios en los que estaban metidos. Quieren seguir hinchando sus ganancias a costa de lo que sea, comenzando por la evasión fiscal todo y finalizando por todo lo que le sigue.
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No puedo más que conmoverme de ver ahora un país que recomienza a creer en sí mismo, en sus valores, en su historia, en su organización, en sus culturas originarias, en su moral, en su confianza, en su devenir, en un proyecto que nunca mataron los acaudalados, no puedo dejar de emocionarme por que ahora la gente del pueblo reciba dinero en sus manos, en sus cuentas, dinero que le pertenece y que ahora lo necesita, por supuesto que en tiempos neoliberales esta habría sido una oportunidad más para seguir robándoles y volviéndolos más miserables. Comienza a resurgir una solidaridad social sana, verdadera, desinteresada, limpia, ayudarnos unos a otros es una manera que nos sale del corazón y no pedimos ningún dinero a cambio, así somos y así hemos sido siempre. Resurge el cariño entre la gente, esta crisis hará que la gente vuelva a solidarizarse, a hermanarse, a crecer juntos. Qué decisión monumental de López Obrador de rechazar los créditos del BMI, qué claridad de explicarnos de dónde venía la mierda en la que vivíamos. México renace, resurgimos, poco a poco, seremos un país distinto en el concierto internacional, ya lo somos, ya comienzan a valorarse las propuestas de un gobierno que ama a su pueblo, que lo protege, que lo cuida, que lo apapacha y que no deja de hablar de la dignidad que todos los pueblos del mundo merecen y necesitan. Nunca antes había visto que se tomaran este tipo de decisiones, celebro estar viviendo esta época en la que la conciencia social crece, en la que todos somos más inteligentes, más hábiles, más listos, más responsables, más mexicanos verdaderos, porque la nacionalidad no se crea en símbolos absurdos como un pedazo de tela y un himno impersonal, es ahora cuando la mexicanidad comenzará a crecer, es ahora cuando la idea de patria será una revelación de amor verdadero a los demás, es ahora cuando ser mexicano no es una vergüenza de la que nos tengamos que esconder, ser mexicano será el más grande orgullo que tengamos, nos mirarán como hermanos en todo el mundo y confiarán en nosotros como personas limpias y valiosas. Es totalmente cierto, el modelo neoliberal se desquebraja, se pone en evidencia, se desmorona, se va a la mierda.
Ahora sí las señales están cada vez más claras, ahora sí vamos entendiendo cuál es el camino, ahora sí vemos que todo es cierto y es verdad lo que sucede, ahora sí nos queda claro cuáles son los aliados y cuáles los enemigos. Gracias cuarta transformación por todo esto que está sucediendo, por poner al ejército y a la marina del lado del pueblo, por poner las instituciones sociales al servicio y al rescate verdadero del pueblo, por levantar el sistema de salud que siempre hubimos de tener, por amarrarse el cinturón para rescatar al pueblo, por dar directamente el dinero sabiendo que pronto tendremos un efecto de revote y todo esto será crecer, crecer y sobre todo, amar a los demás. El pueblo jamás dejará de amarlos de la misma manera. Abrazos y besos para todas y todos.