El personal médico mexicano está haciendo frente a la pandemia más agresiva de los últimos años con el mínimo equipamiento, con protocolos de acción a medias, con sus propios medios y con un IMSS absorto, y enajenado de la realidad. Eso sin contar la desinformación, falta de empatía, respeto e ignorancia con la que la sociedad está atacándoles por considerarles fuentes de contagio.
Aunque el gobierno federal, a través del presidente López Obrador y del Sub Secretario Hugo López Gatell han asegurado llevar meses preparando al sector salud para hacer frente al COVID 19, la realidad es completamente ajena a sus dichos, pues cada vez se dan a conocer más casos de médicos, enfermeras, camilleros, personal administrativo, internos y estudiantes infectados de coronavirus, casos que en lamentables situaciones han terminado en muertes.
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Por eso el personal medico ha salido a protestar, protestas que no veíamos en el país desde hace años, médicos y enfermeras pidiendo cubrebocas, guantes, y batas desechables porque ni siquiera cuentan con eso. Muchas opiniones quieren aminorar la situación diciendo que el sector salud lleva años sin esos materiales y que el personal siempre ha tenido que comprarlos de su propia bolsa, ¿pero no se supone que el gobierno federal dice que lleva preparándose meses y meses para esta pandemia? ¿Si llevan tanto tiempo preparándose no podían preveer el abastecimiento de los insumos más básicos para la primera línea de batalla contra el COVID19? Doctores y enfermeras aseguran que una cuarta parte de su sueldo se va en comprar estos insumos para ejercer su trabajo, lo cual es claramente una obligación del sector salud.
Ahora bien, esta falta de equipamiento y peor aún de protocolos de acción para atender a los pacientes que ingresan contagiados ha provocado el surgimiento de brotes hospitalarios, brotes que el IMSS no ha querido reconocer pero cuya realidad se desborda en cartas emitidas por personal médico, dirigidas al secretario de salud, donde detallan el abandono en el que se encuentran frente a la pandemia. Casos como el del Hospital de Tlanepantla con 19 de 26 doctores contagiados, como el de la clínica familiar del IMSS en Monclova con 3 muertes y 30 infectados del personal médico, o como el de la clínica 26 de Cabo San Lucas con más de 42 contagios entre médicos y empleados; todos estos casos con personal pidiendo ayuda y donaciones a la sociedad a través de redes sociales, ante la lenta o nula acción del gobierno federal, y claro sin contar que aun no estamos en Fase 3.
La falta de estrategia del presidente López y su gobierno abrieron un nuevo frente, el del personal medico cayendo como moscas, en dichos del gobernador de Baja California, Jaime Bonilla, por cierto gobernador de morena, el partido del presidente, quien asegura que el IMSS y el gobierno federal no les han dado respuesta.
Este frente abierto que debería recibir total atención del gobierno, está siendo minimizado, hasta este 14 de Abril el director del IMSS Zoé Robledo, aseguraba que solo tenía contabilizados 539 casos de contagio entre el personal médico del instituto, como si se tratara de un simple número, como si NO se tratara de personal indispensable y necesario para hacer frente a la pandemia en cada hospital. Médicos, enfermeras, pasantes, todos tienen familias que cuidar, tienen derechos humanos que deben ser garantizados, no sumarnos a su exigencias es ser cómplices de un gobierno que pretende seguir haciendo mutis ante una pandemia que lo engulle.
Pero el sol no se puede ocultar con un dedo, Eugenio Derbez amplificó a través de su cuenta de instagram una demanda de médicos de Tijuana pidiendo cubrebocas y lo lincharon en redes sociales, porque esa estrategia, la de linchamiento a los críticos de gobierno si la tienen bien organizada a través de granjas de bots e influencers a sueldo, pero más tardaron en accionar sus cuentas, que en lo que salieron los gobernadores Bonilla de Baja California y Barbosa de Puebla a decir que el IMSS y el gobierno federal los estaban dejando solos ante la pandemia.
Al final la situación no parece tener un futuro muy alentador, pues aún no estamos en el pico de la pandemia, aún falta que se declare la fase 3 donde llegarán más y más infectados a los hospitales y el personal médico tendrá que recibirlos y atenderlos, aún sin suministros suficientes. Se anunció con bombo y platillo que llegó equipo chino para abastecer hospitales y hasta el 13 de abril, los gobiernos de Baja California y Puebla aseguraban no haber recibido un solo material de dicho cargamento, destaquemos que ambos estados tienen uno de los índices de letalidad por COVID más altos de todo el país.
El director del IMSS debería pedir una disculpa pública por la ligereza con la que está tomando esta crisis sanitaria y el presidente debería centrar su atención en la atención a la pandemia y a la crisis económica que se viene, aunque él prefiere hablar de adelantar la revocación de mandato para aparecer otra vez en la boleta de 2021, en su mente solo está la próxima campaña y la próxima elección, pero esa ya es otra historia.
Al personal médico todo nuestro respeto y admiración, la mejor forma de ayudarles es quedándonos en casa.
Marisol Calva
@Marisol_Calva