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Opinión



¿Por qué nos seguimos tomando la leche podrida?

Jueves, Abril 9, 2020 - 08:44
 
 
   

Este escenario tampoco lo habíamos tenido en México nunca.

Por Abelardo Fernández

No creo que exista alguien que no haya vivido la experiencia de tomarse una leche que ya está a punto de saber ácida, o unos frijolitos que casi casi comienzan a agriarse, es más, decimos es penicilina que nos ayuda a la salud. Aquí el caso es el asco que da la leche podrida, o dicho de otra manera, la mala leche. ¿Qué es esencialmente la mala leche, cuáles son sus características? Bien, comencemos. Sería burdo tratar la mala leche como un trastorno, aunque quienes nos dedicamos al tratamiento del comportamiento no dudaríamos en desarrollar sus características muy particulares y veríamos el daño que le provoca a la propia persona y a las que la rodean, no obstante, la mala leche es sin duda un comportamiento determinado, una conducta manifiesta, especialmente motivada por una actitud y un propósito de destruir y de hacer daño. La mala leche dista en mucho de la objetividad, es decir, mientras que la objetividad se basa en la evidencia comprobable, la mala leche se rebalsa por el despecho reactivo. La objetividad es producto de la conciencia, la mala leche viene del contagio y de la reacción visceral. El propósito de la mala leche es denostar, denigrar, vilipendiar, difamar, deshonrar en la medida de sus posibilidades, insisto, no les importa la objetividad en absoluto. Los de la mala leche malversan los hechos, trastocan a conveniencia las fechas en las que son dichos y las ponen como actuales, hostigan, mosquean, avispan a los demás, su repertorio de acciones es denigrante, bochornoso, vergonzoso, y aún así, no les importa perder su dignidad, la decencia, el decoro, la mesura. ¿Es acaso que les molesta que se termine con  la corrupción galopante que hemos vivido durante décadas y que el gobierno actual esté acabando con ella?, ¿les molesta que los mexicanos más pobres tengan una pensión para no morir de hambre, que la desigualdad social comience a reducirse aunque sea un poco? Es que son cosas que no se entienden, cómo puede molestarles que tengamos un sistema verdadero de salud que atienda a las mayorías con decoro como se merecen!!. Y entonces insultan, increpan, humillan, desprecian al presidente, que quieran aceptarlo o no, es el arquitecto de todo lo que está pasando, y se mira que lo tenía en mente desde hace 12 años. Y por supuesto que es un problema ético y moral del que salen absolutamente mal librados, qué cortedad de veras. Aprovechan los oleajes de las angustias sociales para contagiar de mala leche a los demás, insisto, no dejan de insultar, descerebrado le dicen al hombre que armó todo este cambio que estamos viviendo ahora. Nunca el ejército mexicano se había desplegado a tal grado de convertirse en el salvador del pueblo de México, se volvieron médicos, ingenieros, constructores, nunca las comunidades rurales e indígenas habían tenido apoyos directos, cuidados concretos, no voy a abundar, pero nunca habíamos visto tal despliegue de preparación, inteligencia,  equidad de género, profesionalismo, en un gabinete que no está lleno de lamehuevos del presidente, son destacadísimos en lo que hacen, nunca habíamos visto a un gobierno mexicano que no le lamiera las patas al gobierno gringo y este gobierno no lo hace, jamás un presidente se había apoyado de esta manera con el pueblo de México que lo adora, lo ama entrañablemente.

Insisto, la mala leche es contagiosa, hay muchos sectores acostumbrados a vivir de su mala leche, no van a cambiar. Viven en la cortedad de creer en una parte y no en el todo, son tramposos, marrulleros, inmorales, nefastos; son prepotentes, últimamente han aparecido estúpidos que te amenazan de quitarte de sus contactos si opinas lo contrario que ellos, culpan a AMLO de todo, del clima, de los precios de las cosas, de absolutamente todo, casi casi de que no se les calentó el agua para bañarse ese día: grillar es su deporte favorito. En fin, ya se ha dicho mucho al respecto. No podemos debatir ante los insultos, no se puede, tampoco llegar a acuerdos, ese es el plan de la mala leche, hostigar, como las canciones que ponían millones de veces en el radio hasta que te terminaban gustando. Lo que sí puedo decir es que este escenario tampoco lo habíamos tenido en México nunca. La inteligencia desplegada para el embate contra la pandemia del Coronavirus es algo que tampoco habíamos visto jamás, están orientando a la población adecuadamente, no generan ventas ni compras de pánico, no hay corrupción, hay inteligencia y prevención, los epidemiólogos y especialistas están trabajando al 100%. No puede ser que también estén en desacuerdo con eso y estoy seguro de que están obedeciendo las indicaciones de quedarse metiditos en su casa como lo indica el gobierno, así son de hipócritas. Son peores que el Coronavirus, porque ese, aunque sabemos que matará a muchas personas, sólo durará unos meses, mientras que estas bacterias de la mala leche, duran toda la vida.

Sé que muchos me quitarán de sus contactos, o me insultarán como suelen hacerlo, por lo menos tengo la conciencia limpia de decir lo que pienso y cómo lo pienso… saludos a todas y todos.


Semblanza

Abelardo Fernández

Dr. en Psicología. Coordinador de Desarrollo Humano y docente de la Escuela Libre de Derecho de Puebla (ELDP) Psicoterapeuta Gestalt, Musicoterapeuta, autor del libro: Desarrollo Humano para Abogados.

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