El Gobernador Luis Miguel Barbosa trae un pleito casado con el rector de la BUAP Alfonso Esparza Ortiz. Es evidente que el gobernador lo que busca es poner a un rector a modo para tener el control total del estado. Se dice que para ser el hombre más poderoso del estado no es suficiente ser el titular del ejecutivo estatal, también hay que tener el control de los órganos autónomos y de la BUAP. Lo único que le falta al gobernador es la máxima casa de estudios de nuestro estado. Para ello busca a través de la Auditoria Superior del Estado armar un chaleco (fabricar un expediente con causales de corrupción), en donde Francisco Romero Serrano, hará todo lo posible por congraciarse con su jefe que es el que lo puso y no es nadie más que Luis Miguel Barbosa Huerta, para quitar el impedimento para hacerse de la BUAP que es el rector. Para ello el gobernador va a utilizar todo lo que pueda (recordemos que al gobernador le gustan los machetazos) para doblegar a Esparza Ortiz. Falta que lo logre, porque hasta donde conozco a Alfonso no entregará la rectoría al gobierno de la 4T. poblana sin defenderla a capa y espada.
Ante esta guerra ya anunciada, el gobernador se ha cobijado en la comunidad universitaria de la UPAEP, para darse sus baños de estudiantes universitarios, que les encanta a todos los políticos, y cuando ha asistido a las instalaciones de esta universidad privada se le ve muy cómodo, con excelente humor y ha sido muy bien tratado por las autoridades de esa universidad que sin duda es la segunda más grande del estado con 17,120 alumnos. En la BUAP el gobernador ni se para.
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¿Qué lo hace sentirse tan a gusto en esta universidad? El origen de esta buena energía entre el gobierno de izquierda de la 4T. poblana y la universidad de derecha poblana, es el hecho de que la esposa del gobernador María del Rosario Orozco Caballero, es egresada de la facultad de derecho de esta universidad. No solo eso también la primera dama del estado fue “Cruz Forjada” varias veces que es la máxima distinción académica que los alumnos de esta universidad obtienen como premio por su desempeño académico en cada periodo escolar.
De ahí viene y nace la simpatía que tiene Barbosa por la UPAEP, que si bien es cierto no es su alma mater, si lo es de su esposa. Y no le duden que sean los deseos del gobernador que un egresado de esta universidad sea el próximo presidente municipal del municipio de Puebla.
Por lo que, dentro del pragmatismo del Gobernador de Puebla a falta de una buena relación con la BUAP, una buena relación con la UPAEP.