Si uno pone atención a lo que hoy pasa en la Argentina encontrará en los muros de las calles, en la internet, en las redes sociales, en las paredes de los baños públicos una parca arenga contra Mauricio Macri, su presidente: Macri gato.
Gato es una palabra que en el habla popular argentina, el lunfardo, tiene un acepción denigrante, como en México, sin embargo hay una explicación más allá de ser un sirviente o un empleado de poca monta. En la Argentina las palabras del lunfardo tienen invariablemente una barroquísima historia y claro, un tango.
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Homero Manzi, un poeta mayor del tango que nunca publicó ningún libro sino que comprometió su palabra a ser cantada y acompañada por el fuelle y el piano, escribió en 1937 el tango Gato usando el doble sentido de los significados literales y simbólicos de la palabra. Basta darle una leída a la primera parte de la canción para entender de qué va la palabra:
En las ramas de la vida, para un pájaro sin plumas,
que se mezcla entre las gentes en favor de su disfraz.
Que se muestra cuando hay buenas, pero en las malas se esfuma,
que se estira en la aliviada y se encoge en el cinchar.
Que se apropia de lo ajeno, que se viste con espuma
que aparenta estar sobrado y no tiene pa' empezar.
Nos explica Jorge Lucotti en un artículo sobre el tema, que el uso de la palabra gato en el lunfardo viene del verbo “gatillar” que significa pagar. Es el varón que pagaba a las artistas de los espectáculos teatrales de los años 30 para salir con ellos al cabaret o de copas; ya en su acepción de sirviente, en el lenguaje carcelario fue derivando al de sirviente del jefe criminal de un pabellón.
Y cito a Lucotti:
“El ‘gato’ ejerce una autoridad prestada ante los demás, que paga con su servilismo ante el jefe, que a su vez, deja en claro todo el tiempo y frente a todos, quién es el jefe y que el respeto requerido para con el ‘gato’, es en realidad, para con él. El ‘gato’ es el que recauda para el jefe y su bienestar recae en la eficacia de su acción, por lo tanto, es muy celoso e impiadoso en su trabajo. El ‘gato’ por sobre todas las cosas, desprecia al que está en inferioridad de condiciones y admira a quien lo utiliza. El ‘gato’ no es un esclavo que quiere ser libre, es un esclavo que anhela ser esclavista. Lo más ajeno a un ‘gato’ es la solidaridad.”
Exponente de este siglo, expresión de este momento,
su chatura es el estándar que circula en la Babel.
Por adentro es un vacío, por afuera un monumento
retocado por la moda con un golpe de pincel.
Prototipo de mediocre, sin ideal ni sentimiento,
y arrastrado por los vientos como un trozo de papel.
Concluye contundente Manzi.
El joven Luis Llanos fue detenido en Jujuy en 2016 por gritarle “gato” a Macri por su servilismo al dinero internacional. De ahí que el apodo se hizo viral y se desató la bien querida indignación por el abuso policiaco frente a la libertad de expresión.
Hasta aquí la historia de la palabra y del por qué en la Argentina viene junto con pegado al apellido Macri.
Otros gatos
Si bien el gato es una especie que deambula frecuentemente por el tango, los gatos como Macri y los que define Jorge Lucotti, pululan por la clase política de toda América Latina. El martes pasado se despidió de su último periodo con una buena borrachera la peor ranfla de gatos que hemos tenido en el Congreso de Puebla, la legislatura más servil, inútil, opaca en sus decisiones y ajena a sus representados que yo recuerde; se van como llegaron: manipulando las leyes a favor de su jefe, siendo esos esclavos anhelantes de ser esclavistas, desaprovechando la gran oportunidad irrepetible de estar poco más de cuatro años en el cargo. Claro, hubo quien logró ser la excepción, pero si calificamos a LXIX legislatura desde el mundo del tango, Congreso gato es lo que son, es lo que no merecemos tener más.
Para milongueros
La milonga Los Tres Morochos presenta un taller de tango antiguo (pasos de inicios del 1900) con Laura Sol Décima de la Ciudad de México, costo 100 pesos. Sábado 4 de agosto de 7 a 8:30 pm. Después su milonga con exhibición de la misma maestra, cover 100 pesos. Calzada Zavaleta 5620, Gym Sur.
El tango
Gato (1937)
Letra: Homero Manzi
Música: Edgardo Donato
Lo escuchas aquí: https://youtu.be/IiP7hYYGn2U