Jueves, 21 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Las dos fuerzas que decidirán el futuro de Puebla el próximo domingo

Los datos de preferencias electorales. Dinero y poder vs. hartazgo y enojo.

Carlos Figueroa Ibarra

Sociólogo, profesor investigador de la BUAP, especializado en sociología de la violencia y política. Doctor Honoris Causa por la Universidad de San Carlos de Guatemala. Fue integrante del Comité Ejecutivo Nacional de Morena (2015-2022).

Miércoles, Junio 27, 2018

Las encuestadoras más serias que han hecho mediciones sobre las preferencias electorales para la gubernatura en Puebla, le dan  la victoria a Luis Miguel Barbosa sobre Martha Erika Alonso. Así lo consignan la efectuada por  BEAP (que le da un 9%), la  encargada por la COPARMEX (que le concede un 7%). Finalmente, la realizada  entre el 18 y el 24 de junio por Global Investment que le otorga el 43%  de las intenciones de voto, frente un 34% para Alonso. Nuevamente 9 puntos de diferencia al candidato de la Coalición Juntos Haremos Historia. Acaso sea de las últimas auscultaciones que se hagan en el actual proceso electoral.  La misma encuesta no arroja nada nuevo sobre la candidatura de Enrique Doger, pues éste se encuentra en un remoto tercer lugar con solamente 18% de la intención de voto. Son dos las fuerzas que se enfrentan en estas elecciones en Puebla, la de la coalición que encabeza el PAN y aquella otra que se expresa en  la que dirige Morena.

Las encuestas revelan  tres hechos al menos. En primer lugar, que pese a todo el apoyo oficial, pese al enorme monto de dinero y poder que se encuentra detrás de la candidatura de Martha Erika Alonso -como lo indica otra encuesta-, ella se encuentra  afectada por el rechazo que en el 70% de los votantes poblanos genera la imagen de Rafael Moreno Valle. Los esfuerzos hechos por los supuestos árbitros electorales del estado, al penalizar el que se hiciera referencia a la relación conyugal  de la primera con el segundo, no surtieron efecto. El 60% de la ciudadanía poblana no quiere ver a Alonso en la gubernatura del estado. Y no la quiere ver porque el 80% de los votantes consideran que será manipulada por su esposo. En segundo lugar, las encuestas revelan que en la actualidad ser candidato del PRI es encaminarse al despeñadero. El desprestigio del otrora partido de estado es tan grande, que las elecciones de 2018 serán un doloroso revés para éste, no solamente en nuestra entidad, sino también en el resto del país. Enrique Doger naufragará con su zozobrante barco Finalmente, lo que las encuestas nos indican es que pese a la nutrida guerra sucia que sufrió  Barbosa en estos meses de campaña, la guerra de lodo no fue suficiente como para descartarlo de una eventual victoria. No es bueno este balance para el morenovallismo.

Más artículos del autor

Pero hay otras dos fuerzas que se enfrentaran el próximo domingo 1 de julio. En primer lugar,  la fuerza del poder y el dinero. Esa fuerza que está comprando votos, que ya ha conseguido boletas y que las está marcando a favor del PAN, esa fuerza que intenta sobornar a los operadores políticos de Barbosa ofreciéndoles dinero para que desactiven las estructuras de trabajo territorial que se han construido.  A esa fuerza se opone otra: la del tsunami electoral que ha hecho de Andrés Manuel López Obrador un eventual triunfador  con serias posibilidades de que lo consiga con más del 50% de los votos. A la fuerza del tsunami lopezobradorista, se une la fuerza del hartazgo con respecto a las venalidades atrabiliarias de Rafael Moreno Valle. Se agrega también la perseverante campaña de Luis Miguel Barbosa que se empeñó en recorrer la mayor cantidad posible de municipios, juntas auxiliares y colonias. En un país democrático, el triunfo de Barbosa sería un hecho. En México y en Puebla, dependerá de que la fuerza del hartazgo neutralice  a la del poder y del dinero que comprará y acarreará votos.

Vistas: 1158
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs