No todos los empresarios exitosos han sido necesariamente emprendedores, sin embargo, la totalidad de las empresas que representan sí nacieron de algún loco mal estructurado en su cabeza que algún día imaginó algo diferente.
No se puede confundir el éxito con el emprendimiento, el primero no es sinónimo del segundo ni el segundo un requisito para obtener el primero, simplemente se trata de un camino, un estilo de vida y en muchas ocasiones una situación impuesta y necesaria para muchos habitantes de este país al buscar algo distinto en sus vidas. Aquí es donde nace la gran diferencia de países del tercer mundo o subdesarrollados, en específico el nuestro respecto al término emprender.
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Los ecosistemas especializados en este tema así como las universidades y académicos que desarrollan investigaciones, están empecinados en compararnos como nación en términos de emprendimiento con países como EEUU, Canadá, Suecia, Inglaterra e incluso Chile, dejándonos por consecuencia en los resultados de dichas investigaciones muy mal parados, entregando resultados en los que quedamos muy rezagados, pero que lejos de crear un análisis real y proponer soluciones eficaces, lo único que hacen es acomplejarnos, en mi opinión sin ninguna razón, ya que no se puede comparar solamente una característica entre países .
El emprendimiento depende de contextos sociales, económicos, políticos, culturales y hasta de idiosincrasia de los países, así que en pocas palabras me parece una pérdida de tiempo el pensar que somos menos aptos solo porque investigaciones aisladas nos lo dicen. Por otro lado el emprendimiento no puede ser explicado por catedráticos, investigadores, o supuestos expertos en el tema que lo único que han hecho es entender toda la bibliografía posible sobre el tema pero jamás se han atrevido a abrir un negocio, iniciar un proyecto y hacerlo invirtiendo dinero propio, tiempo de su vida, arriesgando calidad de días con su familia, ignorando su salud, apostando todo a nada y no simplemente escudándose tras la seguridad que da el solo opinar o asesorar a quien sí se esta atreviendo. El emprendimiento es una de las ramas y estructuras económicos en las que la única manera de conocerlas y poder opinar a fondo es viviéndolas.
De ahí que, a diferencia de lo que muchos creen, los emprendedores en México son inclusive mejores que los de cualquier país desarrollado, que los de cualquier lugar en el mundo que se jacte de altos índices de emprendimiento. Por la sencilla razón de que en México el emprendimiento no nace como una opción, no es que al salir de una carrera los egresados puedan escoger entre un trabajo, abrir un negocio o dedicarse al arte por ejemplo, no, en México el emprendimiento nace como una necesidad, como una necesidad, una necesidad de que alguien sin ninguna oportunidad de estudiar, de conseguir empleo o de emigrar a otro país se ve obligado a tomar para salir a delante de manera digna, honorable y legal.
El perfil del emprendedor mexicano es muy distinto al del resto, aquí el emprendedor se enfrenta a un aparato burocrático que no lo toma en serio, a una comunidad de blof que lo venden como un sueño guajiro de estatus, se enfrenta a la indiferencia del menosprecio, se enfrenta a dolores sociales comunes como la inseguridad y la incertidumbre financiera, se enfrenta a que tiemble, se enfrenta a la falta de apoyos, se enfrenta a la informalidad de quienes lo representan, a la falta de conocimiento de quienes los defienden, a la soledad de una sociedad que aun no entiende de lo que se trata en realidad.
Emprendedores reales son los que atascan las calles de negocios que no son negocios, son quienes se atreven a dar uno, dos, tres o más empleos sin siquiera tener ellos uno seguro, son los que hacen compromisos y los cumplen por la moral y seriedad que les enseñó algo que ellos mismos crearon. Los reales, los que no están en encuestas, los que no son valorados, esos se levantan a las 4 am y se duermen algo cercano a la misma hora todos los días, no hay fines de semana, no hay vacaciones, no hay prestaciones, no hay garantías, no hay seguros, no hay préstamos y tampoco es que los necesiten o hagan un drama si no se los otorgan, ellos no quieren hacer marchas, no quieren cerrar calles, no quieren mentar la madre a los gobiernos, no tienen tiempo, no les es trascendente, ellos solo quieren trabajar, solo quieren innovar, solo quieren crear economía, solo quieren salir adelante, solo quieren ensañarle a quienes les preceden el valor del trabajo y el dinero que nace gracias a la creatividad de una idea a la que se le apuesta la vida con disciplina y la confianza o fe de que toda irá bien con esfuerzo.
Esos son el emprendimiento real, ese es el que debería ser objeto de estudio y estoy seguro de que cualquiera de nuestros emprendedores en otro país sería igual o más trascendente para su sociedad, pero no puedo asegurar que uno de esos emprendedores extranjeros que idolatramos pudiera hacer lo mismo fuera de su país.
@Rafa Goli face/twitter/Instagram
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[RafaGoli : Emprendedor Social . CEO de : SocialBusiness.mx / ideasparty.mx
Presidente SMES.mx capitulo Puebla
Speaker/workshops/conferences.
Más de 100 conferencias y talleres a empresarios y universidades. Más 10,000 cracks formados.
Especialista en alta dirección y Business Plan].