Las coaliciones electorales han sido una estrategia electoral que los partidos políticos han establecido dada su falta de competitividad para mantener por sí solos su registro o bien ganar una elección, sin importar que estas coaliciones impliquen la unión de partidos políticos con posturas ideológicas distintas o al menos en apariencia así sean, lo importante es sumar los votos necesarios para ganar y acceder o mantenerse en el poder político.
No obstante, las coaliciones electorales no siempre resultan ganadoras, pues para su integración es necesario analizar el nivel de competitividad y el número de partidos políticos sumados.
Más artículos del autor
Tomando como referencia los resultados electorales, entre otros factores, la elección de gobernador del estado de Puebla en el proceso electoral del 2016 se puede observar que la estrategia político electoral de los partidos que recurrieron a las coaliciones para obtener la victoria, no fue para todos benéfica.
El actual gobernador del estado Antonio Gali Fayad ganó la elección con 869,878 votos lo que representó el 45% de la votación total emitida gracias a la coalición que se conformó entre el PAN, PT, PANAL, PSI y Compromiso por Puebla, partidos que le aportaron los votos suficientes para superar los obtenidos por la coalición conformada por el PRI, PVEM y PES quienes alcanzaron 643,260 votos que representó el 33% de la votación, es decir, la diferencia entre las dos coaliciones fue de 12 puntos porcentuales.
Por su parte el PRD que compitió solo obtuvo 75,173 que significó el 4% de la votación y por su parte Morena tuvo 186,589 es decir el 9% de los votos.
En el presente proceso electoral contendrán dos coaliciones electorales la conformada por PAN, PRD, MC, PSI y Compromiso por Puebla, la cual es parcial porque estos partidos políticos van unidos en la postulación de Marta Erika Alonso Hidalgo como candidata al gobierno del estado pero sólo marcharan juntos en 21 de los 26 distritos electorales y para el caso de las presidencias municipales, adoptaron la estrategia de candidaturas comunes lo cual refiere, que no todos los partidos sumaran votos para elegir presidentes municipales.
Bajo este escenario y si tomáramos las votaciones que tuvieron los partidos solos y en coalición de la ahora coalición “Por Puebla al Frente” tendríamos una votación aproximada de 945, 051 votos.
Para el caso de los partidos que conforman la coalición “Juntos Haremos Historia”, Morena, PES y PT con las votaciones del 2016 sumarian un total de 234,990 votos, en esta cifra no se está contemplando la votación que obtendrán como coalición en términos reales.
Los partidos políticos que irán solos en esta contienda electoral serán PRI, PVEM y PANAL, en el caso del PRI la votación que sacó solo en la pasada elección de gobernador fue de 573,611 lo que representó el 30% de la votación, el PVEM tuvo 28,425 que representa el 1% de los votos y finalmente PANAL alcanzó una votación de 57,336 que equivale al 3% de la votación.
Si las preferencias electorales no cambiaran en gran medida, ganaría la coalición “Puebla al Frente” sin problema alguno, la cual superaría en 371,440 votos al PRI y en 710, 061 a la coalición Juntos Haremos Historia, sin embargo las mediciones realizadas en distintos estudios demoscópicos, la lógica matemática cambia el escenario probable pues la delantera en la gubernatura del estado la lleva el candidato de la coalición “Juntos Haremos Historia”, seguida de la candidata de la coalición por “Puebla al Frente” y en tercer lugar el candidato del PRI, además que no debe perderse de vista que en estas elecciones además elegiremos cargos federales lo cual puede influir para cambiar bruscamente los resultados electorales pues la participación de los electores aumenta cuando existen elecciones presidenciales lo cual tendrá arrastre o un efecto multiplicador en la elección de gobernador, diputados y presidentes municipales en nuestra entidad.
Cuadro: Resultados electorales en la elección de gobernador en 2016
Con los datos presentados y la nueva configuración de coaliciones nos permiten inferir que existen otro conjunto de factores que determinaran los resultados electorales en 2018, entre algunos ejemplos tenemos:
La creciente tendencia del electorado al cambio y rechazo al continuismo de quienes han gobernado recientemente; los excesos acumulados por el ex gobernador Rafael Moreno caracterizado por su arrogancia y autoritarismo; las redes de complicidades con el Huachicol y RMV: responsable e impulsor de una política social excluyente y de simulación; la aparición vertiginosa del crimen organizado y la inseguridad en territorio poblano solapada en el gobierno de RMV; presidentes municipales amenazados para ser encarcelados; la imposición de su esposa a la candidatura a la gubernatura; las fracturas y divisiones internas del PAN; militancia y simpatizantes disminuidos con su impacto en la presencia territorial electoral, en suma el PAN estructural y territorialmente esta atomizado con una carga de puntos negativos heredados por RMV.
Los aliados de la coalición, Por Puebla al Frente (PRD, MC, PSI y Partido Compromiso por Puebla) de 2010 a 2018 han mantenido una presencia marginal en la preferencia del electorado aunado a su escasa presencia territorial y ausencia de crecimiento en sus padrones electorales, los operadores electorales del RMV, han creado divisiones internas y se han erigido en dirigentes espurios ante los militantes. En la práctica político electoral tienen serios problemas en su efectividad de movilizar y aportar votos.
En suma, el vértice autoritario de RMV, que hacía posible campañas ganadoras, uso de recursos financieros sin límites, aliados a modo, infiltración y cooptación de líderes en los partidos políticos, impulso de una política de miedo e intimidación hacia las juntas auxiliares, campañas mediáticas de gobiernos extraordinarios, muestra su claro agotamiento; llegó a su fin con su derrota en la sucesión presidencial, el mito del “encantador de serpientes”, el “domador de bestias” , “el hombre invencible” tuvo que negociar finalmente su candidatura plurinominal al senado de la república. El modelo autoritario se desmorona con su creador.
¿Como puede ganar la coalición creada en Puebla por RMV la elección presidencial, gubernatura, presidencias municipales, diputados federales y locales mayoritariamente?
La presunción de este escenario solo puede darse con tres condiciones: que el gobernador Antonio Gali Fayad, entregue la estructura de las dependencias estatales al servicio de los operadores electorales de RMV; que mediante diversos mecanismos se desvíen recursos materiales y financieros a favor de la esposa del ex gobernador; y que los órganos electorales federales y estatales así como los tribunales que otorgan justicia electoral, abandonando sus principios de origen, por omisión o comisión obedezcan y se pongan al servicio de RMV.
La contra ola morenovallista muy probablemente sepultará los sueños de mundanal grandeza, la máxima en política que siempre se impone es la que dice “el autoritarismo y la soberbia son malas consejeras”.
nish76@hotmail.com