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La herencia de Sartori, una disciplina y una bibliografía, ¿nada más? | Juan Calvillo Barrios

Jueves, 21 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

La herencia de Sartori, una disciplina y una bibliografía, ¿nada más?

Juan Calvillo Barrios

Doctor y maestro en Ciencias Políticas de la BUAP, ex coordinador de Ciencias Políticas en la misma casa de estudios en el campus Tehuacán y ex- consejero electoral

Jueves, Abril 27, 2017

El pasado 4 de abril, a la edad de 92 años, falleció Giovanni Sartori. Más allá de poder emitir opiniones ligeras, como algunos han hecho al afirmar que fue uno más de los decesos de ese día, o que murió como todos los mortales, creo que debemos rescatar que fue –y por eso debemos revisar su obra- uno de los pensadores más importantes de los últimos tiempos, quedando sus escritos –pese al malestar de muchos- como base para la reflexión política, para el análisis crítico de la evolución de la ciencia política, para la investigación politológica, para estudiar la instauración y consolidación democrática o los sistemas políticos y de partidos, pero además, para analizar temas actuales, que podrían exceder el campo de la disciplina o rescatar su esencia, el pluralismo disciplinar o transdisciplinar, al abordar temas como el multiculturalismo, el papel de los medios y su impacto en la sociedad, la teoría crítica, la emigración a Europa y sus consecuencias, entre otros.

Por haber sido reconocido con el premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales, o como profesor emérito de varias universidades, entre ellas una de las más importantes para la ciencia política como lo es la de Florencia, o la no menos importante Universidad de Columbia, o por haber fundado una de las revistas más prestigiadas de la especialidad, la Revista Italiana de Ciencia Política -o tal vez a pesar de esto-, pero especialmente por la profundidad y trascendencia de su obra, debemos reconocerlo y aceptarlo como uno de los grandes pensadores, un viejo sabio como le decían y se decía, pues es uno de los precursores de la ciencia política moderna y uno de los principales críticos de su distorsión.

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En los párrafos siguientes rescataremos 3 de sus principales aportes, uno a la reconstrucción de la ciencia política, pues como señala Panebianco, es fundamental para el desarrollo de la misma en sus aspectos teóricos y metodológicos, otro a los medios de comunicación y su impacto en la sociedad actual y finalmente la crítica demoledora que le hace a la ciencia política por su pérdida de rumbo.

1.- La ciencia política. Señala (Sartori, 2012:209) que la distinción entre lo político y lo social no se consolida sino hasta bien entrado el siglo XX cuando finalmente la disciplina se vuelve autónoma, entendiendo por ello que la política es distinta, es independiente -sigue leyes propias-; es autosuficiente -basta para explicarse a sí misma-; y es causa primera -causa generadora no solo de sí sino también del resto-, distinción que ya venía de Maquiavelo para quien la política es distinta a la moral y la religión, la política es política y tiene sus propias leyes que el político debe aplicar. Sin embargo, no olvidemos que Maquiavelo es filósofo, y en el filósofo predomina el concebir (conceptum) a diferencia del científico en el que predomina el percibir (perceptum), aunque éste viene después de aquel y por ello la filosofía política precede a la ciencia política.

Hoy sabemos que la regla general de la ciencia es que se presenta como: 1) un lenguaje conceptualizado;  2) un lenguaje critico; 3) un lenguaje especializado; y 4) un lenguaje que permite la acumulatividad y la repetibilidad, y que las etapas del procedimiento científico se pueden resumir así: a) construcción de conceptos empíricos; b) construcción de clasificaciones y taxonomías; c) formulación  de generalizaciones y búsqueda de leyes de tendencia, de regularidad o probabilísticas; d) generación de teorías, entendida como conjunto de generalizaciones interconectadas como esquema conceptual, ordenador y verificador (Sartori, 2012: 246).

Pero ello no se generaliza sino hasta los años 50, con la revolución behaviorista, cuando el método científico se aplica al estudio de la policía naciendo así la ciencia política moderna. Citando a Easton, el comportamiento se modificó en 8 aspectos entre los que podemos señalar: 1) búsqueda de la regularidad y la uniformidad; 2) subordinación de toda afirmación a la comprobación empírica. 3) adopción de métodos y técnicas de investigación precisas. 4) cuantificación, 5) avaloratividad (Sartori, 2012: 247-248).

Aunque establece las siguientes objeciones: ¿hasta qué punto las observaciones políticas pueden reducirse a lo cuantificable? ¿hasta qué grado afecta a la disciplina que la información ya no sea suministrada por la experiencia histórica, sino por la observación directa? (Sartori, 2012: 249) Señalando como un pendiente analizar si la cuantificación y el matematismo, no han impedido el desarrollo de la construcción teórica.

En suma, Sartori presenta las reglas metodológicas para hacer ciencia política con rigor, estructura, método y lógica, y señala que el Pensador Consciente (conscious thinker) debe hacer una teoría que parta previamente de conceptos y no únicamente de datos duros, por ello establece reglas que eviten tener una teoría deficiente producto de la numerología y la imprecisión conceptual del pensador inconsciente (unconscious thinker) al que llama Charlatán. (Sartori, 2012: 11), aunque lo cierto es que en la actualidad tenemos científicos más preocupados por explicar con estadísticas y datos duros, antes que, con conceptos, los fenómenos del poder.

 

2) Homo Videns. Preocupado por las nuevas tecnologías multimedia, en 1998 publicó la obra 'Homo Videns: la sociedad teledirigida', donde planteó cómo el predominio de la televisión en la formación de la opinión pública crea una 'videocracia', que en la práctica supone alimentar de sustancia vacía la democracia como gobierno de opinión.

Este libro cambió nuestra manera de entender la TV y su impacto en los seres humanos, en especial sobre la política y la democracia pues sostiene que la TV llegó muy temprano a la humanidad y se ha vuelto contra ella, no sólo porque marca una involución biológica del Homo Sapiens al Homo Videns, sino porque alimenta y reproduce la ignorancia y la apatía de una sociedad, lo cual es aprovechado por los políticos profesionales para manipularla de acuerdo a sus propios intereses a lo que llamó “videopolítica” o “teledemocracia”.

Para Sartori esta involución es producto de la exposición permanente de ya varias generaciones de televidentes al bombardeo indiscriminado de imágenes lo que evita al ser humano la tarea de la abstracción pues las imágenes lo hacen por él, con lo cual ve disminuida su capacidad de raciocinio y pensamiento lógico. Señala que, si la escritura y la lectura permitieron el máximo desarrollo de las facultades del Homo Sapiens, la recepción pasiva de imágenes lo involucionan sin remedio.

El libro generó todo tipo de reacciones, aunque en la actualidad sus tesis pueden ser incompletas, ya que la irrupción de las TIC’s (tecnologías de la información y comunicación) cambian los referentes de la comunicación en las sociedades y provocan eventos como los movimientos sociales. Algunos autores han exagerado las bondades de las nuevas TICS y especialmente de las redes sociales, al grado de llamarlas la nueva ágora de deliberación y confrontación de ideas y opiniones pues restituye a los ciudadanos su centralidad permitiendo la aparición de un nuevo espécimen, el Homo Twitter, un ser al que le gusta la escritura, el debate, la comunicación horizontal y la confrontación de ideas rechazando ser una esponja receptora pasiva (Cansino, 2014)

En otro texto he señalado que debemos tener cuidado de no sacralizar a twitter ni al homo twitter (Calvillo y Ahuactzin, 2016), porque estudios recientes dejan constancia de que los jóvenes dedican mucho más tiempo a internet que a sus familias, amigos o al contacto con la naturaleza, y es entonces cuando se puede considerar excesivo el empleo de estas tecnologías, amén de que gran parte de los problemas modernos como tráfico, secuestro, prostitución, etc. se impulsan por las redes sociales y explotan el alejamiento de los jóvenes de sus familias, sin dejar de señalar que algunos autores importantes como Eco señalan que "las redes sociales promovían una invasión de imbéciles, ya que dan el derecho de hablar a legiones de idiotas", ya que "Si la televisión había promovido al tonto del pueblo”, el "drama de Internet es que ha promovido al tonto del pueblo como el portador de la verdad".

En tanto que Dos santos (2012) señala que los movimientos a partir de las redes sociales son magnificados, pues ni son la solución a los problemas actuales ni desatarán las revoluciones que modificarán a los estados-nación, al contrario, pueden generar mayor dependencia tecnológica.

El endiosamiento de las redes nos puede impedir ver que gran parte de su contenido es insulso, aunque una parte de éste sea brillante, y esto sea tal vez altamente significativo, el problema es que la cultura corre el riesgo de quedarse nuevamente en una minoría. Esto no podemos justificarlo.

 

3) La crítica a la ciencia política. En su ensayo “Where is Political Science Going”, Sartori acusa que la disciplina que él contribuyó a crear perdió el rumbo y camina con pies de barro, pues al abrazar con rigor los métodos cuantitativos y lógico-deductivos para demostrar hipótesis, terminó alejándose del pensamiento y la reflexión, hasta hacer de ella un elefante blanco, repleto de datos, pero sin ideas.

Nuevamente el texto generó gran revuelo destacando la descalificación que hicieron los defensores del dato duro y los métodos cuantitativos, denostadores a ultranza de todo aquello que no soporte la prueba de la empiria y que no pueda ser formalizado o matematizado. En lugar de concederle algún mérito para el bien de la disciplina, prefirieron seguir alimentando la ilusión sobre los méritos de la ciencia política antes que iniciar una reflexión seria y autocrítica de la misma.

Sin embargo, como el mismo Colomer reconoce, Sartori señala agudamente algunas de las debilidades actuales de la disciplina: empiricismo y escasa investigación aplicada, pero que se equivoca al atacar la ciencia política “estadounidense” pues alrededor de 80 por ciento de los profesores de ciencia política del mundo enseñan e investigan en universidades e instituciones con sede en Estados Unidos, como si ello le diera la razón.  Y que Sartori, como él mismo reconoce, tuvo como ocupación establecer unas cuantas “definiciones”, altamente relevantes para desarrollar el análisis, pero que el progreso de la ciencia requiere algo más.  Que el “viejo sabio” tenía razón en notar que, en demasiadas ocasiones, “la medición sustituye a las definiciones”, lo cual la hace inútil y, a veces, contraproducente, pero que “la alternativa” que propone no es más que “oponer resistencia a la cuantificación” debiendo haber formulado el deseo de que la cuantificación se basara en definiciones y clasificaciones claras y precisas, con lo que él estaría de acuerdo, espero que el primer apartado le dé la razón a alguno, yo ya tengo mi respuesta.

Quisiera cerrar el texto con la esperanza de que esta breve reseña sobre algunos de los aportes de Sartori despierte en algunos de ustedes el interés por leer su obra.

 

Bibliografía:

 

Calvillo, Juan; Ahuactzin, Carlos E. (2016) Democracia digital y ciudadanía. Posibilidades y límites del discurso político en Twitter en Del homo videns al homo twitter.

Cansino, Cesar. (2014) 10 tesis sobre el Homo Twitter. Revista de Occidente. N.394. Marzo 2014.http://www.revistasculturales.com/revistas/97/revista-de-occidente/num/ 394/

Colomer, M. Josep (2004) La ciencia política va hacia delante. Un comentario a Giovanni Sartori.  Política y gobierno. VOL. XI. No. 2. II Semestre de 2004. PP. 355-359.

Panebianco, Ángelo (2007) Sartori y la ciencia política en Revista Metapolítica. Vol. 10,  Nº 49, México.

Sartori, Giovanni (2012) Como hacer ciencia política. TAURUS,  1ª. ED. MÉXICO, 2012.

Sartori, Giovanni. (2005) ELEMENTOS DE TEORIA POLITICA. ALIANZA EDITORIAL.

Giovanni Sartori, un clásico de la ciencia política.  http://www.elmundo.es/elmundo/2005/06/08/cultura/1118228567.html

Muere el teórico de la democracia Giovanni Sartori a los 92 años. DANIEL VERDÚ. El País.6 de abril de 2017. http://cultura.elpais.com/cultura/2017/04/04/actualidad/ 1491318743_871345.html

Lamentan muerte del escritor Giovanni Sartori.http://www.informador.com.mx/cultura/ 2017/715180/6/lamentan-muerte-del-escritor-giovanni-sartori.htm

 

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