Quiero iniciar esta colaboración externando mi solidaridad como ciudadano, como poblano y como panista, a todos los compañeros y compañeras que están sufriendo algún embate autoritario del actual régimen, ya sea por parte de la dirigencia del partido o del régimen como tal.
A gente como Rafael Micalco, Miguel Mantilla, Hilario Galelgos, o los 73 compañeros que están con un proceso de expulsión ilegal; a quienes se les ha amenazado con órdenes de aprehensión por delitos fabricados; también a Ana Teresa Aranda así como a Eduardo Rivera y su equipo de trabajo, a todos ellos, mi respaldo y solidaridad ante esta estrategia integral de ataque a la oposición dentro del Partido Acción Nacional.
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La sesión que se llevó a cabo el pasado viernes para inhabilitar a Eduardo Rivera es una muestra más del vergonzoso papel de total sumisión ante el régimen de Rafael Moreno Valle que ha venido desempeñando el Congreso del Estado. Ese sujeto quiere seguir controlando el destino de este Estado y toma esta decisión política para quitarse del camino a posibles adversarios, de él o su camarilla, hacia el 2018.
Por otro lado, hay que denunciar y señalar como corresponsable al titular de la Auditoria Superior del Estado, David Villanueva Lomelí, quien juega un tristísimo papel al actuar como testaferro, como marioneta de Rafael Moreno Valle y que no duda en tirar por la borda la credibilidad de la instancia que encabeza.
David Villanueva es un personaje medianito que se la pasa preocupado por su prestigio y buena imagen, en lugar de trabajar por el buen nombre de una institución cuya labor debería ser técnica y profesional, no política.
Este señor ha aceptado trabajar a las órdenes de un poder diferente, de un proyecto político específico, afectando no a una persona, sino a la vida institucional del Estado de Puebla, por lo que tendrá que asumir su responsabilidad. Será señalado de aquí en adelante como el útil que concluyó este agravio, esta injusticia. Hay una grave responsabilidad por su actuación y si tuviera vergüenza David Villanueva tendría que renunciar. No lo hará porque no tiene.
No son los morenovallistas nuevos, ni ingenuos, calculan perfectamente el impacto de sus acciones y valoran las lecturas que se harán de sus actos. Sabían que esta decisión en contra de Eduardo Rivera se leería como un ataque a nuestra candidata en el Estado de México, a nuestra principal aspirante a la Presidencia de la República y al Partido Acción Nacional y así han decidido proceder. La dirigencia nacional del partido deberá tomar nota y actuar en consecuencia y con diligencia.
[El autor es regidor del H. Ayuntamiento de Puebla
juan.espina@pueblacapital.gob.mx
@juancespina
FB JuanCarlosEspina.90]