Logo e-consulta

Miércoles, 13 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

¿Qué reforma la reforma educativa?

Las inconsistencias de la reforma. ¿Cómo fomentar libertad para vivir en ambiente de justicia?

Abelardo Fernández

Doctor en Psicología, psicoterapeuta de Contención, musicoterapeuta, escritor, músico y fotógrafo profesional.

Miércoles, Marzo 15, 2017

Fantástica la fotografía de Cristina Rodríguez en el periódico “La Jornada”  en la que aparecen riéndose  socarronamente Peña Nieto, Nuño y detrás los gobernadores de Michoacán y de Oaxaca, un militar detrás con cara de militar y en el centro una niña: Ashanty Negrete, mirando al lado contrario de todos ellos y con una cara, si me permiten interpretar, “estos no saben ni lo que están diciendo”. El supuesto nuevo modelo educativo dice que tendremos una educación que fomente la libertad, la creatividad, para vivir en un ambiente de justicia y paz. Libertad, Creatividad, Justicia y Paz: ¿alguien recuerda o entiende estos conceptos en estos tiempos? Por si fuera poco, dice que todo esto tomará tiempo, que estos resultados no se verán en este gobierno. Los retrasos y las enormes dificultades del sexenio actual en materia de educación hace que todo esto termine pareciendo un mal chiste, quizá por eso se ríen de esa manera.  Son de estos políticos que creen que mandando unas que otras computadoras a las escuelas pueden presumir de que los educandos entrarán en contacto con el mundo entero en el internet. Con todo el cinismo del mundo su frase central es: hubiera sido irresponsable no cambiar la enseñanza, dice Peña.

Con reflexiones educativas, no del siglo pasado sino del siglo antepasado, los políticos actuales pretenden darnos celofán para envolver el dulce. Una educación humanista para la libertad, la creatividad, la justicia y la paz son planteamientos hechos a principios del siglo pasado,  no pretenderán hacérnoslos ver como novedades. En un país que se debate entre la tremenda inseguridad, la galopante corrupción, la impunidad total, la crisis económica, el desempleo, la marginación y la miseria, de verdad que plantear una educación así es absolutamente cínico. ¿Qué entendemos cuando nos hablan de humanismo? El humanismo jesuita que tantas teorías, planteamientos y avances ha allegado a la educación, comprometido con el diálogo, la importancia del hombre, la democratización de la enseñanza, etcétera. El humanismo libertario, este que está unido a la dignidad humana, a una conciencia basada en decisiones propias, con la construcción del bien común más allá del bien individual, con la libertad como condición para educarse, por pregonar una ecología humana nutrida por un individualismo que pugna siempre por lo colectivo, el respeto al medio ambiente, la admiración a la naturaleza. No se puede saber cómo una persona puede ser libre y humanista en un salón de 65 niños con un maestro, cómo se puede aprender a aprender en unas instalaciones que no tienen baños, o salones que no tienen techos, o maestros que –lógicamente- no tienen ya salud mental y luchan desesperadamente por conservar su trabajo más que nada en el mundo puesto que de ello depende su familia. La supuesta nueva visión pedagógica no puede aplicarse si no existe una distribución de la riqueza en este país y una oferta de oportunidades sociales iguales equitativas.

Más artículos del autor

Una vez más, amparados o amparándose en el tercero constitucional, los supuestos reformistas educativos omiten, como siempre omiten increíblemente, la existencia de la educación privada. Hoy por hoy uno de los negocios más rentables y prósperos, los educadores privados anuncian, esos sí, el humanismo jesuita, el humanismo  libertario, computación, inglés, francés, música, teatro, estimulación temprana y hasta clases de mecatrónica para los niños que entran al kínder. Ellos sí anuncian una educación para el éxito, la libertad y la paz social, cómo de que no. Es la educación privada, o gran parte de ella, la que elabora los nuevos proyectos de enseñanza aprendizaje que el señor Nuño anuncia para la miserable educación pública. De unos años para acá la educación privada también ha entrado en un tobogán comercial y muchos han hecho de ella  una verdadera porquería, me refiero a aquellos que con tal de tener alumnos y por tanto sus mensualidades, les regalan las calificaciones y obligan a los maestros a pasarlos. Para quienes hemos dejado la biografía en el pizarrón frente al grupo, sabemos que el desarrollo académico de los alumnos depende de la disposición de ellos y de sus familias, de los niveles culturales de sus familias, de la verdadera libertad de cátedra, de la formación y profesionalización de los maestros, del concepto de ser humano que tenga la institución, de la capacidad de poner reglas y lograr la disciplina -aunque actualmente esté tan en desuso la disciplina como forma de desarrollo-, de los estímulos que el medio presente para los alumnos que terminarán una carrera. Trabajo en un interesante proyecto educativo que combina el rigor académico con la disciplina escolar puesta a través de reglas claras. La sensibilización de las conciencias se da a través de una lectura constante de la realidad nacional, los alumnos van formando criterios concretos que les permite asumirse frente al entorno real. Las prácticas escolares son simuladores completamente vinculados a las formas como se da en la realidad la tarea que los alumnos llevarán a cabo como profesionistas. Mi proyecto educativo de “Desarrollo Humano para Abogados” no solo se nutre de un humanismo socializante y responsable desde donde vemos la parte humana de los alumnos, sino que se reestructura su conciencia de sí y para sí en torno a la realidad. Aquí hace falta tanto la comprensión como la memorización, ambos procesos están íntimamente relacionados. Por supuesto que estoy hablando de la Escuela Libre de Derecho de Puebla.

Quizá por todo esto la pregunta vuelve y no queda duda de qué es lo que realmente se está planteado, ¿qué reforma la reforma educativa? Se supone que ha sido a través de una consulta popular de donde se ha sacado este ramillete de supuestos nuevos planteamientos, el asunto fundamental quizá -aparte de todos los demás asuntos fundamentales-, es que no se puede reformar el modelo educativo del país, golpeado y más golpeado por los bajísimos resultados educativos que reporta en las pruebas de la OCDE donde estamos colocados en los últimos lugares, especialmente en ciencias, lectura y matemáticas.

Vistas: 1802
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs