Escribir cotidianamente artículos periodísticos relacionados con la añeja oposición de la CNTE a admitir la reforma educativa podría considerarse como una práctica reiterativa e innecesaria. Sin embargo, es necesario seguir escribiendo sobre este tema mientras la disidencia magisterial de Oaxaca, Chiapas, Michoacán y Guerrero continúe dañando a los alumnos de educación básica de esas entidades federativas y trastocando la económica del país.
Las medidas de presión que ejerce la CNTE para lograr la abrogación de la reforma educativa van escalando. Empezaron tomando las plazas principales de las ciudades de Oaxaca, Tuxtla Gutiérrez, Morelia y Chilpancingo.
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Prosiguieron cerrando calles y accesos a terminales aéreas y a la refinería de Salina Cruz. Continuaron bloqueando carreteras estatales y federales, así como vías de ferrocarril.
Entre una y otra de esas medidas de coacción, la CNTE ha intercalado la comisión de diversos delitos, como robo e incendio de autobuses y tráileres. Saqueo de tiendas de autoservicio. Toma e incendio de edificios y vehículos oficiales, así como vejaciones y secuestros de servidores públicos.
Todo esto ha ocurrido sin que ninguna autoridad municipal, estatal y federal, hiciera algo por evitarlo. Envalentonada porque nadie la detiene en su carrera delincuencial, la CNTE va ahora por más.
Acaba de amenazar con impedir el inicio el inicio del ciclo escolar 2016-2017.
Se ha dicho que la CNTE se levantó de sus cenizas ─como el Ave Fénix─ para doblegar al gobierno fallido del presidente Enrique Peña Nieto y obligarlo a reanudar las mesas de negociación que fueron suspendidas, por decisión presidencial, hace un año.
Desde la fecha en que se reiniciaron las negociaciones (en contra de la voluntad gubernamental) al día de hoy, se han efectuado 10 reuniones, a lo largo de 44 horas.
En todas esas sesiones y en todo ese tiempo, mientras la CNTE persiste en su conocida intransigencia, el gobierno federal ha permanecido arrodillado.
Acorralando a las autoridades, entre marchas, plantones, bloqueos de vías de comunicación y robos de camiones de pasajeros y de carga, los representantes de la disidencia magisterial lo han obligado a escuchar ─no a negociar─ sus demandas de derogar la reforma educativa y reparar los “daños” que ésta ha ocasionado, supuestamente, a los docentes que se niegan a ser evaluados y también a los que han faltado ilegalmente a sus labores.
La reparación de los “daños” (¿?) que reclama la CNTE, consiste en que las autoridades gubernamentales paguen ─indebida e ilegalmente─ los sueldos de quienes faltaron, en forma injustificada, a sus labores y se reinstale en sus empleos a quienes les rescindieron sus nombramientos de profesor por incumplir lo dispuesto en la Ley General del Servicio Profesional Docente.
Al no dar a conocer a la opinión pública los acuerdos tomados en sus reuniones con la CNTE, el secretario de Gobernación, Osorio Chong, incurre en ocultamiento de información pública gubernamental.
Esta falta de información propicia que los profesores inconformes con la reforma educativa divulguen, unilateralmente, acuerdos donde se dice que el gobierno federal aceptó reinstalar y pagar los sueldos no devengados de los profesores cesados.
También se dice que el gobierno se comprometió a liberar las cuentas bancarias que fueron congeladas a la CNTE.
Dentro de este contexto de desinformación oficial, se difundió en las redes sociales la noticia que el gobierno federal no aplicará la reforma educativa en Oaxaca y Chiapas..
Ninguna de estas versiones de la CNTE ha sido desmentida o confirmada por las autoridades. Situación que da motivo a pensar que son ciertas.
De serlo, el presidente de la república habría tirando al bote de la basura la reforma estructural más importante de su gobierno.
Liberación de presos bajo sospecha
En el lapso de dos o tres semanas obtuvieron su libertad seis de los ocho líderes de la CNTE que fueron encarcelados bajo la acusación de cometer, entre otros delitos, el de lavado de dinero, robo, lesiones y tentativa de homicidio.
Estos desencarcelamientos se llevaron a cabo bajo sospecha debido a que se produjeron dentro del mismo espacio de tiempo en que se realizó la sesión de la primera mesa de negociación. Esta coincidencia, hace pensar que la liberación (inesperada) de los seis líderes presos es una concesión otorgada a la CNTE, por el gobierno de Peña Nieto, para distender el exacerbado radicalismo de los profesores inconformes.
Enojo de empresarios con gobernantes abúlicos
Enojados por la incapacidad del presidente Peña y de los gobernadores Gabino Cué, Manuel Velasco, Héctor Astudillo y Silvano Aureoles (faltó Miguel Ángel Mancera), para aplicar la ley a los delincuentes de la CNTE ─que bloquean carreteras y vías de ferrocarril─ la Coparmex presentó una demanda de amparo en el Tribunal del Poder Judicial de la Federación (TPJF) contra la actitud omisa de esos abúlicos gobernantes.
La Concanaco-Servytur anunció que demandará a la CNTE por daños y perjuicios y advirtieron que sus afiliados podrían presentar sus declaraciones de ingresos en ceros
La Concamin solicitó al gobierno “restablecer el Estado de Derecho” y no permitir más bloqueos de carreteras porque ocasionan cuantiosas pérdidas económicas a sus agremiados.
El secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong, la presidenta del PRD, Alejandra Barrales, y el diputado del PRI y exgobernador del estado de México,, César Camacho, coincidieron en criticar a la Concanaco por su advertencia de presentar en ceros sus declaraciones de ingresos.
Mientras esto ocurre en el país, el fallido presidente de la república, Enrique Peña Nieto, disfruta de inmerecidas vacaciones. Prolongando, así, su ausencia de los asuntos nacionales, sin enterarse que la CNTE está a pocos pasos de reventarle su reforma educativa.