Estimado Lector, el título de este artículo quizás les recuerde a la película, del mismo nombre, que protagonizaron: Clint Eastwood (el Bueno); Lee Van Cleef (el Malo) y Eli Wallach (el Feo), la cual presentaba a un trío de pistoleros que se dedicaban a estafar a las autoridades, traicionándose constantemente por un tesoro en monedas de oro que estaba enterrado en una tumba ubicada en un panteón llamado “Sad Hill”, enfrentándose al final en un duelo.
Pero, ¿a qué remite lo anterior? En la actualidad, nuestro Sistema Educativo se ha convertido en un Western, por el cual en muchas ocasiones los actores transitan por distintos caminos mostrándonos sus diferentes facetas e intereses de conquista, así como la búsqueda de un lugar protagónico que los lleve a tener un puesto de poder, de grandeza, e incluso de reconocimiento, olvidándose de que el único tesoro posible es la educación, el conocimiento que promueve en las personas hacia una autorrealización crítica, consciente, basada en decisiones y acciones comprometidas con la libertad y la virtud.
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Pero, quizás ustedes se pregunten, ¿qué tiene que ver la educación con el viejo oeste? Y aunque no lo parezca, tiene una relación directamente proporcional a éste, puesto que su escenario está situado, en muchas ocasiones, en la vieja escuela, en donde los maestros y alumnos, así como dirigentes, directores y políticos encargados en la educación tienen roles establecidos para representar el personaje que les tocó ser. Pero, para hablar de ello tendríamos que escribir una gran novela (en varios tomos), que nos presentara la lucha eterna, las esperanzas creadas o las frustraciones adquiridas, que por décadas hemos padecido, y, en la que sin duda alguna, nosotros ya sabemos o presentimos algún final. Por esta razón acotaré el tema en cuestión y sólo hablaré de los docentes, puesto que ellos han sido y siempre serán, parte sustantiva de la educación formal. ¡Comencemos!
Al hablar del “El Bueno, El Malo y El Feo” en la docencia, es pretender hablar de ciertos personajes que remiten a personalidades, cualidades y características que establecen diferentes escenarios dentro del aula, pero que no siempre pueden generar aprendizajes profundos en sus espectadores, es decir, en sus alumnos.
Debemos recordar, que a través de la historia de la educación se han realizado varias clasificaciones y/o tipologías de los maestros, como la de: Andrés Manjón; Georg Kerschensteiner; John Biggs; Paulo Freire; Wilhelm Flitner, etc., pero la siguiente sinopsis es sólo una aproximación a lo que hacemos como docentes.
Describamos el escenario, el cual nos muestra sólo aulas típicas con pizarrones blancos, pupitres o bancos enfilados, y alguno que otro salón con cañones o televisiones, es decir, un aula común y corriente. Lo cual muestra un posible contexto en el que sólo existen etiquetas, en donde “El Bueno”, es un maestro carismático; “El malo”, el profesor más exigente y “El Feo”, aquél que sólo es desagradable por no ser agraciado físicamente, pero que tampoco escucha razones o establece comunión directa con sus alumnos, los cuales son sólo productos de la época en la que viven, tratando de mantenerse al flote para no perder su trabajo.
El western educativo presenta una escuela en donde el ambiente y el contexto vive momentos de crisis social, académica y política, en donde las exigencias presentes contradicen a las exigencias educativas. Lo cual es resultado de una época dura, corrupta y en la que la sobrevivencia personal se ha vuelto mucho más importante que el altruismo, la enseñanza, el aprendizaje y los valores.
Entre estos tres tipos de profesores, la lealtad no es el fuerte de ninguno. Puesto que el ambiente del trabajo y las exigencias de sobrevivencia los llevan a establecer mecanismos de defensa generando formas de convivencia que no son regidas por la honestidad, sino por una moral ambigua que puede ser modificada de acuerdo a la conveniencia de los sujetos.
Como podrá darse cuenta, hablar de un western educativo, es hablar de la vida misma de las escuelas, en donde siempre encontraremos estos tres personajes:
Caro lector, después de realizar la descripción de estos personajes considero que los profesores deben enseñar en favor de la comprensión, la criticidad y el humanismo, pero me pregunto: ¿Cómo hacerlo si siempre vivimos en el lejano oeste?
Referencias
Sérgio Leone, Age, Furio Scarpelli, Luciano Vincenzon (1967). El bueno, el malo y el feo. Países: Italia, España y Alemania: Productora: Produzioni Europee Associati (PEA), Arturo González Producciones Cinematográficas, S.A, Constantin Film Production . Película en: https://www.youtube.com/watch?v=B3MV9vdhU00