“El cuerpo que se niega a ser”, es la reciente publicación de Demac (Documentación y Estudios de Mujeres A.C.) que narra los testimonios desgarradores de cuatro mujeres que cuentan cómo sufrieron y superaron uno de los principales problemas por los que atraviesa, en silencio, la sociedad mexicana: los trastornos alimenticios, tales como la bulimia, la anorexia y la compulsión por comer.
“Teresa la obesa, sin kilos sí hay paraíso”, “La apología de la inapetencia” “Este cuerpo mío (o la historia de un amor como no hay otro igual)”, son algunos de los títulos de los testimonios de mujeres que responden a muy distintas edades, niveles sociales y preparación académica que padecen anorexia, bulimia o compulsión por comer, problemas que van en aumento en nuestro país sin que hasta el momento exista por parte de las autoridades de salud una estrategia de solución, y mucho menos de prevención. El campo de estudio es tan estéril que no hay registros de estudios estadísticos que reporte el nivel de gravedad en México, un país reconocido a nivel mundial, eso sí, como el primer lugar en obesidad, incluso en el sector infantil.
Durante la presentación del libro en DEMAC, instituto localizado en una casona remozada en el Centro Histórico (8 Oriente 201), el psicólogo Enrique Montero Clavel comentó en su experiencia que el número de quienes padecen estos desordenes va en aumento: "existen reportes muy antiguos sobre estos padecimientos, pero en la actualidad están recrudeciéndose por varios factores:
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Aunque la obesidad, la anorexia y la bulimia se sufren de manera muy distinta por la individualidad y circunstancias de cada paciente, comentó Montero Clavel, se detecta un común denominador:
Durante la presentación del libro, la nutrióloga Teresita de Jesús Trujillo Baldrano comentó algunas medidas para prevenir los desórdenes alimenticios en la familia, es especial en los hijos:
1. El ejemplo lo dan los padres: si ellos comen comida chatarra, incluyen alimentos fuera de los horarios de comida o toman refresco, no pueden obligar a sus hijos a que no lo hagan. El ejemplo dice más que mil palabras.
2. La comida no es un premio, es una necesidad. Evitar premiar con dulces o pasteles.
3. La comida tampoco es un castigo (te lo acabas o no sales a jugar), ni un juguete que se manipule o se tire. Es importante infundir en los niños el respeto por los alimentos.
4. Incluir desde que son bebés alimentos nutritivos, eliminar bebidas instantáneas y azucaradas, contar con frutas frescas para un antojo o postre y evitar en lo posible la comida frita.
5. Fomentar el hábito de comer en casa. Aunque los padres trabajen, comer a una hora específica en casa no sólo está comprobado que ayuda a la unión familiar sino que mejora la calidad de alimentación de sus integrantes.
Documentación y Estudios de Mujeres, DEMAC, tiene su dirección general en el Distrito Federal y cuenta con sedes en Chihuahua, Puebla (que coordina Alejandra Montero), Xalapa y Querétaro y es una asociación civil no lucrativa, creada en 1989 por la doctora Amparo Espinosa Rugarcía, con el fin de promover el desarrollo integral de las mujeres mexicanas. Incluso apoya económicamente a mujeres mexicanas de escasos recursos en situaciones de emergencia e invita periódicamente a todas las mujeres mexicanas, en especial, a aquellas que viven situaciones de marginación, a contar con valor y honestidad sus historias para difundirlas, y así, rescatar vivencias y testimonios femeninos que les permitan mirarse bajo sus propios parámetros, y no bajo el prisma de los valores que les son ajenos. Para esto, promueve la participación de mujeres de todas las regiones y medios sociales a participar en los Premios DEMAC, “Para mujeres que se atreven a contar su historia®”, con la finalidad de difundir el pensamiento de las mujeres mexicanas publicando sus escritos autobiográficos. Si quieres más información o tomar algunos de sus talleres puedes llamar a los teléfonos 2 46-11-89 y 2 32 15 23.