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Sociedad
La fundadora del Instituto Poblano de las Mujeres advirtió que usar porcentajes y comparaciones es delicado, pues se trata de vidas perdidas
Mónica Díaz en conferencia de prensa
Foto: Facebook Mónica Díaz
Las cifras oficiales sobre feminicidios en Puebla están bajo cuestionamiento. Detrás de los reportes que presumen una disminución en los asesinatos de mujeres existe una reclasificación de casos que disfraza la violencia real que enfrenta el estado, así lo señaló Mónica Díaz de Rivera, escritora, activista y exfuncionaria pública.
En entrevista con e-consulta, la feminista que llegó a encabezar la Secretaría de Igualdad Sustantiva de Género, dependencia que se concretó por primera vez en Puebla, advirtió que los datos presentados por las autoridades no reflejan la realidad, pues responden a una estrategia de ocultamiento que minimiza la gravedad de los hechos.
Entre enero y septiembre de este año, la Fiscalía General del Estado (FGE) reconoció 19 feminicidios en Puebla; sin embargo, una investigación de la Ibero Puebla contabiliza 25 posibles casos en el mismo lapso.
Desde la sala de su casa, en donde reposa un librero con cientos de textos de diferentes tópicos, pero sobre todo los de temas de género, Mónica Díaz de Rivera explicó que los informes recientes no muestran un avance real, sino un manejo estratégico de las cifras para reducir la percepción del problema, derivado de que los temas relacionados con las mujeres suelen ser ignorados.
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“Definitivamente no creo que haya habido una reducción. Viéndolo con buenos ojos una reclasificación, o viéndolo con cierta minucia podría ser que no sea la reclasificación por la reclasificación en sí, sino porque quiere haber un ocultamiento”, señaló.
La exfuncionaria afirmó que esta indiferencia permite que la Fiscalía General del Estado evada su responsabilidad al no clasificar las muertes violentas con perspectiva de género, lo que genera una baja en las cifras de feminicidios.
“Y ese es su problema con los temas de mujeres porque no nos hacen caso. O sea, no es trascendente, es más importante el baleado en la cantina que la mujer”, dijo la también escritora de novelas.
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Mónica Díaz de Rivera fue funcionaria del gobierno de Miguel Barbosa Huerta, desde que tomó posesión en 2019 hasta febrero de 2022 cuando ella renunció, es por eso que además de feminismo conoce de políticas públicas.
Para ella, hablar de feminicidios es un tema delicado y desde su perspectiva la campaña gubernamental que presume una reducción del 40 por ciento resulta “poco creíble”, ya que más allá del porcentaje el problema sigue siendo la violencia estructural.
“Es mucho más fácil decir muerte violenta que decir feminicidio, porque feminicidio le va a exigir todavía una serie de trabajo ya de tipo legal”, agregó la también fundadora del Instituto Poblano de las Mujeres.
La especialista considera que estos esfuerzos deberían centrarse en prevenir la violencia en el entorno familiar, fortalecer los mecanismos de auxilio y vigilancia, y retomar estrategias efectivas en municipios con mayor incidencia.
“El corazoncito de la campaña está bien, pero para otro tipo de logos como los del DIF, pero no están bien para hablar de feminicidios” declaró.

Díaz de Rivera sostiene que el discurso sobre una supuesta reducción en los casos carece de credibilidad, pues la violencia continúa en aumento y los datos no coinciden con la realidad que viven las mujeres.
“Creo que este gobierno es muy optimista y mucha gente no se lo cree. La mayoría estamos en la postura de decir: ‘Ay, sigan diciendo porque ya no les creo nada’”.
Para ella, el problema radica en la deficiente aplicación de los protocolos de feminicidio, que se deberían revisar en cada uno de los casos de mujeres asesinadas. Sin embargo, muchos expedientes se elaboran de manera superficial.
“Hay que ver los contextos y creo que lo que tendría que hacer el gobierno primero es verificar que se estén aplicando los protocolos. Todos los casos de mujeres muertas se revisan como si fueran feminicidio de entrada y después a la hora que ven los reportes, son copy paste”, denunció.
Durante su paso por la Secretaría de Igualdad Sustantiva, Mónica Díaz de Rivera ya había detectado inconsistencias entre los informes oficiales y los registros ministeriales.
“Yo como secretaria de Igualdad Sustantiva del gobierno del estado a veces recibía, por decirte algo, los informes del gobernador y revisabas el 2021, el 2022, esas épocas, y tenían menos feminicidios que los que yo tenía registrados a través de la Fiscalía”, recordó.
Estas diferencias, explicó, generan una falsa percepción y minimizan la gravedad del problema.
“Ni siquiera creo que sea un tema posible de poner en cifras. Es muy difícil porque la mayoría de los feminicidios siguen sucediendo dentro de la casa. Al final muchas mujeres duermen con un monstruo que ya se despierta y las mata”, afirmó.
Díaz de Rivera advirtió que las autoridades usan porcentajes y comparaciones engañosas para hacer creer que los casos disminuyen, cuando en realidad se trata de vidas perdidas que no se pueden reducir a estadísticas.
“Es de pensar, o de tener derecho a pensar que se están maquillando las cifras y que no es que haya bajado… se debe tomar por número de mujeres que se están muriendo, no por porcentajes, porque ese es el engaño”, mencionó.
Antes de salir de su domicilio la especialista en temas de género obsequió un ejemplar de uno de sus libros ‘Que el cielo todo en reclamo cabe’.
Entre enero y septiembre de 2025, la Fiscalía General del Estado (FGE) reconoció 19 feminicidios en Puebla, lo que representó una disminución del 51 por ciento frente a los 39 casos reportados en el mismo periodo de 2024.
En 2025, los meses más críticos fueron enero y mayo, con cinco casos cada uno, mientras que julio no registró ninguno. Un año antes, el panorama fue distinto, los asesinatos de mujeres se concentraron en mayo, julio y septiembre, cuando sumaron más de la mitad de los casos del año. (MCJ)