Jueves, 21 De Mayo De 2026 | Puebla

Ciencia

Mapean los restos de una colisión cósmica a 300 millones de años

El telescopio NICER capta misteriosas erupciones en torno a un agujero negro

Mapean los restos de una colisión cósmica a 300 millones de años

Mapean los restos de una colisión cósmica a 300 millones de años

Foto: NASA

A 300 millones de años luz de la Tierra, en una galaxia que apenas se distingue como una mancha amarilla en el firmamento, ocurre un fenómeno tan fascinante como estremecedor: explosiones cíclicas de rayos X que surgen cerca de un agujero negro supermasivo.

Gracias al telescopio NICER, instalado en la Estación Espacial Internacional, un grupo de astrónomos logró capturar y mapear estos estallidos con un nivel de detalle sin precedentes. El sistema fue bautizado como Ansky, apodo derivado de una llamarada de luz visible detectada en 2019.

Hoy, este rincón del cosmos se ha convertido en el epicentro de una nueva investigación que combina ciencia de frontera, tecnología orbital y un misterio que reta el entendimiento de la física espacial.

Las llamadas erupciones cuasi periódicas (QPE, por sus siglas en inglés) son brotes intensos de rayos X que se repiten cada 4.5 días y duran alrededor de 36 horas. La intensidad de estas señales ha sido la más potente registrada hasta ahora, y su regularidad —aunque no perfecta— tiene a la comunidad científica intrigada.

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La teoría más aceptada apunta a que estas explosiones ocurren cuando un objeto pequeño, como una estrella o planeta, atraviesa el disco de gas que rodea al agujero negro. Este paso provoca una especie de ola cósmica: se desprenden burbujas de gas caliente que se expanden a velocidades vertiginosas, hasta alcanzar el 15% de la velocidad de la luz.

Cada una de estas colisiones libera una masa equivalente al planeta Júpiter. Y lo más impresionante es que los científicos han podido calcular la temperatura y tamaño de estos restos en expansión, como si tuvieran entre manos el mapa de una tormenta galáctica en pleno desarrollo.

El estudio fue liderado por Joheen Chakraborty, un joven investigador del MIT, y Lorena Hernández-García, astrofísica chilena que además encabezó el equipo que descubrió las QPE de Ansky. Sus hallazgos han sido publicados en The Astrophysical Journal y Nature Astronomy. (EP)

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