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Sociedad
Las activistas llaman iconoclasia a estas protestas, una herramienta para visibilizar los problemas del país
Manifestación de mujeres en 8M Puebla
Foto: Gran Angular
Este 8 de marzo, miles de mujeres ocuparán las calles de la ciudad de Puebla para exigir el fin de la violencia de género. Sin embargo, más allá de las consignas y las exigencias, una de las acciones más debatidas es la intervención en monumentos e inmuebles, lo que algunas personas llaman “vandalismo”, pero las activistas la llaman iconoclasia
La iconoclasia es una forma de expresión que se usa como herramienta de protesta que busca dar a conocer las problemáticas del país.
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En las últimas décadas, la iconoclasia ha adquirido un nuevo significado dentro de los movimientos sociales. En Puebla, edificios como el Palacio de Gobierno, la catedral, edificios de la BUAP y el Congreso del Estado son intervenidos para poner denuncias.
Pero esta práctica ha generado un debate sobre la preservación del patrimonio cultural, es decir, sobre si es o no viable y si se puede denominar como vandalismo.
De acuerdo con la investigadora Zyanya Isabel Hernández Moreno, en su texto “La iconoclasia feminista en México: Impacto, historia, valor artístico y político”, este término se refiere a la intervención de imágenes o espacios para resignificar un mensaje y hacer visibles las demandas sociales.
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A diferencia del vandalismo, la iconoclasia tiene un propósito político y simbólico: cuestionar las estructuras de poder y generar presión para el cambio.
La relación entre arte y política ha sido constante a lo largo de la historia. En este sentido, el movimiento feminista en México ha utilizado la iconoclasia como una herramienta para captar la atención del gobierno y exigir respuestas a problemáticas urgentes.
Mientras algunos la ven como un acto de destrucción, otros la consideran una estrategia de protesta. (APD)