Pasaron cuatro años desde el terremoto del 19 de septiembre del 2017 y el avance en la reconstrucción de inmuebles avanza a pasos lentos en el estado de Puebla y hasta este 2021 aún hay familias que siguen sin recuperar sus viviendas.

El sismo de magnitud de 7.1, dejó como saldo 45 muertes, más de 12 mil viviendas dañadas, al igual que 250 inmuebles históricos, las tres zonas que reportaron el mayor número de daños fueron: el área metropolitana de Puebla, la Mixteca y el municipio de Atlixco.

De acuerdo con Manuel Villarruel Vázquez existen adeudos con firmas afiliadas a la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) por trabajos de reconstrucción; sin embargo, destacó que avanza el proceso para completar los pagos.

“El objetivo es pagar lo más rápido posible. Hemos estado trabajando muy de la mano con la CMIC, con sus agremiados en una relación estrecha comunicativa (...) Se han realizado talleres para acceder al pago del adeudo. Estos talleres han permitido contar con contacto cercano y se puedan atender dudas”, apuntó.

Señaló que, en general, el sismo dejó diferentes enseñanzas y aprendizajes, los cuales se deben traducir en acciones para estar mejor preparados ante fenómenos naturales.

Sólo 2% de las casas dañadas fueron reconstruidas

El portal “Reconstruyendo Esperanza” del gobierno federal indica que el programa de reconstrucción de vivienda, del año 2019 hasta el 16 de marzo del 2021, registró el 98 por ciento de obras en proceso y concluyó apenas el 2 por ciento de ellas en todo el estado.

De la lista de los municipios con el mayor número de rezagos en los trabajos de reparación de viviendas se encuentra Izúcar de Matamoros, en donde de las 351 viviendas derrumbadas sólo 135 fueron terminadas.

Derivado de esta situación, la Contraloría del estado recibió un total de mil 288 quejas de damnificados, principalmente por la falta de entrega de tarjetas de Bansefi.

El municipio de Izúcar de Matamoros registró el mayor número de denuncias con 446, Atlixco con 375, Chiautla de Tapia con 219 y Tepexi de Rodríguez con 124 quejas.

Hasta 2021, las dependencias no dieron a conocer cifras exactas del avance en la reconstrucción de viviendas en el estado de Puebla y las zonas de la Mixteca Poblana y Atlixco, lugares donde hubo más afectaciones.

Hay 300 escuelas en el estado sin restauración

El Secretario de Infraestructura, Daniel Gámez Murillo, reconoció que aún faltan 300 escuelas por ser reconstruidas, así como inmuebles históricos preservados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), esto a cuatro años del sismo del 19 de septiembre.

El funcionario estatal explicó que son entre 200 y 300 escuelas que faltan de ser intervenidas a cuatro años de los sismos de septiembre de 2017, de acuerdo con el último reporte del Comité Administrador Poblano para la Construcción de Espacios Educativos (CAPCCE), por lo que este año iniciarán con los trabajos, además confió en que a finales de este 2021 queden concluidos.

Por otro lado, se encuentra en revisión un listado de escuelas las cuales no cuentan con ningún tipo de fondeo para determinar si fueron dañadas por los sismos de 2017 y 2018.

Un total de 2 mil 272 escuelas de nivel básico fueron censadas con daños mayores y menores en el estado de Puebla, mil 843 fueron reconstruidas al 100 por ciento y 429 edificios se encuentran sin reparar en su totalidad por falta de recursos.

130 templos sin restauración

A cuatro años del sismo, en más de 130 inmuebles todavía no inician los trabajos físicos de intervención; sin embargo, de acuerdo con el Centro INAH en Puebla, se está en proceso de análisis para concluir los proyectos de rescate y en la definición de la aplicación de los recursos.

“De estas acciones o templos en los que, a veces, parece que físicamente no se está haciendo nada, se está trabajando. Tenemos templos sumamente graves, casos que fueron clasificados con un daño de tipo severo, estamos elaborando los proyectos. Cada proyecto es sumamente detallado y nos está llevando más tiempo”, destacó Manuel Villarruel Vázquez, director del INAH en Puebla.

Entre las construcciones en las que todavía no comienza la reconstrucción, se encuentran los templos de Santiago y Santo Domingo en Izúcar de Matamoros; y los exconventos de Huejotzingo, Tochimilco y Huaquechula.

“En Izúcar de Matamoros, en el exconvento de Huaquechula se trabaja en los proyectos. Se ha aplicado la participación de especialistas de otras instituciones, entre ellos, egresados de la propia UNAM para tomar estos casos severos. Una vez que concluyamos esta fase haremos trabajos de obra más prácticos”, comentó.

Villarruel Vázquez destacó que los ex conventos de Huaquechula y Tochimilco, en la región de Atlixco, quedaron severamente afectados y se trabaja en el desarrollo de laboratorios para aplicar técnicas de reconstrucción similares a las que se ocuparon cuando fueron edificados.

“Los dos conventos de Huaquechula y Tochimilco quedaron sumamente dañados y que implicaron procesos de conservación. Se han desarrollado talleres y laboratorios específicos, las canteras originales y los morteros que será necesario utilizar para la restauración”, apuntó.

Izúcar avanza en la reconstrucción de sus monumentos históricos

Luego de que el ayuntamiento de Izúcar de Matamoros gestionó recursos del Gobierno Federal a través del Programa Nacional de Reconstrucción (PNR) y del Gobierno del Estado, casi ha concluido la reconstrucción de los monumentos Históricos.

Los lugares emblemáticos que se han reconstruido son: Casa Colorada, de la Casa de Cultura, una parte de segundo patio del Hospital Juaninos, la Secretaría de Relaciones Exteriores, el Expalacio Municipal.

Además, el puente llamado Miguel Cástulo de Alatriste o mejor conocido como Puente Viejo, recibió mantenimiento, ya que data de la época colonial, también se realizó la restauración de dos torreones o arcas de agua, del primer cuadro de la ciudad.

Aún falta el segundo patio de Juaninos, y la Casa de Cultura, así como la reconstrucción del Templo de Santo Domingo.

Aún hay damnificados por el sismo del 19-S

Mayra Pacheco Díaz y sus hijas tienen dos años durmiendo a la intemperie. Una lona azul y cobijas forman un improvisado techo que cubre su cama, una de las pocas pertenencias que Mayra pudo rescatar de los escombros que dejó el sismo del 19 de septiembre de 2017 en su localidad, como esta familia, docenas más siguen viviendo en las calles de Jolalpan.

Inclusive, ahora ciudadanos de Izúcar de Matamoros aseguraron que cuentan con conocimientos para reaccionar ante un sismo como el registrado el 19 de septiembre de 2017, tal es el caso de Sergio N., quien indicó que se encuentra ahorrando para reforzar su vivienda.

En entrevista, relató que desde ese día los habitantes aprendieron la lección, pues el movimiento telúrico fue muy fuerte; una experiencia que no habían vivido.

“Fue aquí muy cerca el epicentro y sí lo sentimos muy fuerte; hemos sentido muchos, pero no como el de ese día, y es que unos días antes habíamos resentido el que se registró en Oaxaca”, recordó con un poco de temor en su rostro.

Sergio aun realiza labores de remodelación al interior de su hogar, por lo que ingresa blocks al interior de su vivienda y dijo que desde hace tres años ahorra para reforzar su casa y estar preparado para otro temblor.