Tras ganar su reelección la presidenta del Congreso de Puebla, Nora Yéssica Merino Escamilla, de Morena, puso en duda revocar la concesión del agua e incluso la defendió.
 
La legisladora del distrito 10 de la capital dijo que en este momento “no habría condiciones” para cancelar el contrato con la empresa Concesiones Integrales y que el gobierno estatal asuma la prestación del servicio.
 
En rueda de prensa virtual expuso que el Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado (Soapap) es incapaz de asumir de nuevo la gestión del líquido porque carece de la infraestructura necesaria.
 
También vio muy difícil rescindir el contrato al precisar que contiene cláusulas con multas económicas muy grandes para el estado.
 
Como fue un compromiso suyo y de la coalición Juntos Haremos Historia en la campaña de 2018, justificó que lo que se promete no es tan fácil de cumplir cuando se es servidor público.
 
Lo que pasa es que somos y hay que ser mucho más responsables cuando estás dentro del cargo, que cuando desde afuera ves lo que se podría hacer. Ya cuando estás dentro del Congreso analizando y revisando y conociendo, con toda la certeza te das cuenta que no es como se ve desde afuera”, argumentó.
 
A pesar de eso sostuvo que el tema no se ha abandonado y continúa en análisis, pero evitó fijar un plazo para definir si se cancela la concesión.
 
Seguiremos revisando, seguiremos haciendo lo propio, no puede haber una fecha”, dijo al señalar que sería “un lujo” pensar que cancelar el contrato es más importante que garantizar la prestación del servicio.
 
No obstante, afirmó que mientras se define el futuro de la concesión la actual Legislatura ha modificado leyes para garantizar el abasto de agua y evitar abusos por parte de la empresa.