La cadena pública NHK anunció –de acuerdo con datos recogidos este fin de semana- la renuncia de otras 3 mil 500 personas que participarían en los Juegos Olímpicos de Tokio, quienes se habían enrolado como voluntarios en la justa olímpica y paralímpica este 2020.

Dichas personas formaban parte de los 40 mil voluntarios que las autoridades municipales de todo el país habían reclutado para servir de guías durante la celebración del evento deportivo en estaciones de tren, aeropuertos o puntos de interés, así como para brindar información turística o logística a los espectadores y visitantes.

Las bajas de estos elementos se suman a la renuncia anunciada a principios de mes donde al menos 10 mil voluntarios de los 80 mil reclutados por los organizadores de Tokio 2020 también decidieron no participar en tareas de apoyo con los deportistas y los espectadores. La cifra de renuncias entre los voluntarios de los municipios podría incluso ser más alta, a falta de conocer los datos de Tokio que no ha facilitado información al respecto.

La capital anfitriona había reclutado a unos 30 mil de estos voluntarios en la ciudad, de los que varios centenares ya renunciaron en febrero por la polémica de los comentarios sexistas del expresidente de Tokio 2020, Yoshiro Mori.

Otros motivos de las renuncias también son la preocupación de los voluntarios por contagiarse de la Covid-19 durante la celebración del evento en mitad de la pandemia, más cuando en Tokio y otras prefecturas permanece el estado de emergencia por la cuarta ola de contagios registrada en el archipiélago.

Algunos voluntarios también se mostraron preocupados por la polémica en torno a la idoneidad de celebrar o no estos Juegos Olímpicos, de acuerdo a informaciones recogidas por la cadena pública japonesa. Según las últimas encuestas, los Juegos de Tokio no están respaldados por el apoyo de gran parte del público japonés.

Otros voluntarios señalaron no tener ningún motivo para participar, puesto que el evento se celebrará sin público extranjero visitante y está por decidir el acceso del público nipón a las gradas. También alegaron otras dificultades como la disponibilidad, traslados laborales y otros factores, debido al aplazamiento de los Juegos.

La reducción de voluntarios es otro de los obstáculos a los que se deberán enfrentar los próximos Juegos de Tokio tras posponerse un año por la pandemia, al que se suman la logística para desplegar la medidas anticovid y asegurar que cuentan con el personal sanitario necesario.

Foto: Ilustrativa