Después de que fueron hallados los cuerpos de nueve personas dentro de una camioneta en el centro de la ciudad de ZitácuaroSilvano Aureoles Conejo, gobernador de Michoacán, ordenó reforzar las medidas de seguridad en la región oriente del estado.  

El mandatario advirtió que las células delincuenciales no tienen cabida en Michoacán y que se seguirán combatiendo, por lo que se acordó redoblar esfuerzos entre los tres órdenes de gobierno para garantizar la tranquilidad de la población.  

Tras el anuncio, inició el despliegue interinstitucional ordenado, mismo que tiene como finalidad el disminuir los índices de criminalidad generados por las pugnas entre células delictivas.  

Aureoles remarcó que no habrá tregua a los grupos de la delincuencia, "tenemos información de inteligencia que apunta a que los más recientes hechos de violencia en esa zona del estado son por los pleitos entre grupos delictivos. Se meten acá de los estados vecinos, generan delitos y regresan a sus lugares donde están asentados", reveló.  

La Fiscalía General del Estado (FGE) dio a conocer que de los nueve fallecidos localizados el pasado lunes en esa parte de la entidad, varios dieron positivo a drogas en las necropsias que les fueron practicadas.  

Aureoles Conejo subrayó que los dispositivos en el municipio de Zitácuaro y en la región oriente continuarán con más intensidad para evitar el asentamiento de las células delincuenciales.  

"Estos grupos tienen una disputa muy violenta por quedarse con el control de la región, pero no se los vamos a permitir, estos eventos no son privativos de Michoacán, en todo el país hay una situación complicada por la inseguridad; aquí no tienen cabida y no les vamos a permitir su inclusión", finalizó el gobernador.  

Con información de Milenio