Civiles armados destruyeron un tramo de la carretera Apatzingán-Aguililla, a la altura del municipio de Morelia en Michoacán.   

Los presuntamente involucrados utilizaron maquinaria para crear una zanja e impedir el tránsito vehicular en el camino. 

Esta práctica ilegal lleva cuatro meses realizándose en la región de la Tierra Caliente, lo cual ha generado desabasto de alimentos, falta de gasolina y dificultad para obtener medicinas.  

La población del municipio de Aguililla y las autoridades de la iglesia católica han pedido la intervención de las autoridades para restablecer el Estado de Derecho.  

La Policía de Michoacán ha instrumentado diversos operativos en las inmediaciones del municipio de Aguililla, pero con resultados menores. Después de que se reportó el nuevo cierre carretero, la policía estatal acudió al lugar y comenzó a reparar el daño en la vialidad. El párroco de Aguililla, Gilberto Vergara, confirmó que el gobierno no ha logrado frenar los bloqueos carreteros.