Tras la tormenta que se vivió desde la tarde del 12 de mayo hasta las primeras horas del día 13 los atlixquenses se vieron sorprendidos por la neblina y cuando esta se disipó por un volcán nevado, paisajes que nuevamente quedaron inmortalizados en fotografías.

Algunos en sus redes sociales bromean: “Aquí desde la Sierra Norte, los envidiosos dirán que es Atlixco tras la lluvia”, otros se preguntaban “¿dónde quedó Atlixco?” y es que desde cualquier punto del municipio se podría apreciar la espesa neblina que cubría principalmente a la ciudad. 

Fueron los madrugadores los que más disfrutaron este espectáculo natural que pocas veces sucede en el Pueblo Mágico. Para las nueve de la mañana el cielo estaba completamente despejado y el volcán Popocatépetl toma el rol de protagonista como solo él sabe hacerlo, vestido de blanco.

“En medio de la incertidumbre que arrastramos por la pandemia, que después de la tormenta salga el sol, literal y figuradamente es una inyección de esperanza, porque a veces, parece que esta crisis no tiene para cuando acabar” comentó Luisa Martínez, quien tiene un pequeño local de venta de ropa cerca del centro de la ciudad.

“A esta ciudad le hacía falta un buen baño sobre todo con el cochinero político que se traen, y ya le tocó, la lluvia siempre se agradece”, aseguró.