Sindy, de 33 años de edad, y su hijo Isidro, de 12, fueron las dos personas asesinadas a balazos la noche de ayer en la carretera federal Puebla- Tlaxcala, a la altura de El Capulín en la junta auxiliar de San Jerónimo Caleras.

Aunque de forma inicial las autoridades policiacas presumieron que se trataba de una pareja adulta, y a decir de vecinos, al parecer ingerían bebidas embriagantes afuera de un bar de la zona, todo eso  quedó descartado.

Con el avance de las investigaciones se sabe que en realidad eran  madre e hijo los que viajaban a bordo de un automóvil Volkswagen, Jetta, color negro, con placas del estado de Puebla.

Ambos recibieron impactos de bala en la cabeza por parte de  desconocidos que ya son buscados por la policía.

Fuentes cercanas al caso revelaron que el asunto podría estar vinculado con la venta de droga y que el objetivo era el padre del menor y esposo de la hoy occisa, tratándose de un ataque directo.

Sin embargo, la Fiscalía de Puebla no descarta otras líneas de investigación sobre este hecho que alertó a diversos cuerpos de auxilio y atención policial ya que el auto en el que estaban las víctimas, se estrelló contra un local de pinturas.