Desde los 3 años cuando inició la etapa preescolar Diego Montalvo Ávila, originario de Zoquitlán, descubrió su gusto por la pintura y el dibujo, situación que llamó la atención de amigos y familiares debido a que nunca ha tomado clases de pintura y desarrolló su talento de manera autónoma.  

Lo único que requiere para poder plasmar su arte son pinceles, agua y bastante imaginación para poder dar a sus obras su toque especial.

Al principio, su técnica solo era desarrollada con lápices y crayolas, sin embargo, poco a poco la ha ido mejorando hasta requerir de pinturas y pinceles más sofisticados, así como los lienzos que cubren la superficie con su arte.

Su primer dibujo realizado con pintura fue la de una astronauta, misma que vendió en poco tiempo después de haberla terminado, por lo cual realizó una copia del cuadro y decidió enmarcarlo como un grato recuerdo.

El niño de tan solo 10 años pinta a su pueblo y sus raíces, de las cuales dijo sentirse muy orgulloso, además, su tema por excelencia para plasmar en papel o en cualquier superficie es la conquista, en sus cuadros se pueden observar a los indígenas de aquella época, los dioses más representativos de los antiguos, Quetzalcóatl, Moctezuma, Cuauhtémoc, Nezahualcóyotl, a los caballeros águila y jaguar.

Sin embargo, en todo este tiempo, ha tenido dos obras que le han encantado, una de Moctezuma y la otra de un caballero mexicano derrotando a un español, ambos elaborados a lápiz.

Desde hace unos meses, Diego empezó a vender sus cuadros, con el recurso reunido espera comprarse una tableta para y así poder mejorar su técnica, pues, aunque no ha asistido a una escuela especial de pintura, perfeccionar sus trazos es uno de sus propósitos más importantes. 

El pequeño Diego en entrevista con e-consulta, cuenta que su inspiración fueron dos artistas mexicanos, Frida Kahlo y Diego Rivera, a quienes pintó hace algunos años, poco a poco empezó a conocer más de sus obras, la cuales, en algún futuro le gustaría igualar, sin dejar de lado su estilo.

Sus papás, Sonia Ávila y Alejandro Montalvo, ambos, al descubrir que su hijo tenía esta disciplina, se sintieron sorprendidos, sin embargo, al pasar del tiempo han tratado de facilitarle todos los artículos necesarios para que Diego se sienta apoyado para seguir pintando.

Ellos mencionaron que esperan que su pequeño hijo pueda elegir una carrera profesional y a la vez que pueda seguir pintando, en ambas opciones lo seguirán apoyando.

San Pablo Zoquitlán es un municipio ubicado en la Sierra Negra de Puebla a dos horas del municipio de Tehuacán, su clima es frío, sin embargo, cada paisaje que regala la naturaleza es único.

Orgulloso de la tierra que lo vio nacer Diego invita a las personas a conocer su municipio y de paso comprarle una pintura.