El Porto consiguió este miércoles la victoria clave por 2-1 ante la Juventus en el Estadio Do Dragão, juego que fue por la ida de los octavos de final en la UEFA Champions League en un duelo bastante parejo que vivirá su segundo capítulo el 9 de marzo.

El partido se abrió recién al primer minuto en una salida desde el fondo del conjunto visitante. Rodrigo Bentancur se encontró presionado y ante la posibilidad de ir hacia adelante buscó atrás a su arquero, aunque no vio que Taremi se encontraba presionando en esa zona. De esa manera, el uruguayo le regaló la pelota a su rival, quien recibió en el área y marcó con facilidad el 1 a 0 con complicidad del portero Wojciech Szczęsny.

La Juve tuvo intención de atacar para conseguir el empate ante el panorama que se le presentó, pero la falta de espacios y de ideas le impidió generar situaciones claras en el arco contrario. Tanto fue así que Agustín Marchesín apenas tuvo que esforzarse en una ocasión, ante una chilena de Adrien Rabiot en un centro al área, siendo la única arma ofensiva que mostró el cuadro italiano.

Por su parte, los locales apostaron a la presión y al contragolpe, estrategia que sirvió para abrir el marcador y a su vez para desgastar constantemente al rival, que impedían generar muchas más ocasiones que aquella antes del minuto. De esa manera, el primer tiempo finalizó 1 a 0 para Porto.

La charla de medio tiempo por parte de Andrea Pirlo no dio respuesta en sus jugadores porque a los 20 segundos del complemento, los Dragones festejaron el 2 a 0. Wilson Manafá llegó hasta el fondo por derecha, juntó marcas y lanzó un pase filtrado al medio para que Moussa Marega, quien se cerró para que pase el lateral, recibiera en el área chica, se acomodara con total libertad y terminó definiendo contra un palo para cantar el segundo.

Afortunadamente para la visita, cuando restaban 10 minutos en el relok y ya habían entrado Álvaro Morata Aaron Ramsey para buscar el descuento, llegó el tan ansiado tanto. Fue Alex Sandro el que lanzó un pase al hueco por izquierda para que Adrien Rabiot picara en diagonal hacia allí, abandonase el mediocampo y aportara el desequilibrio y la sospesa que su equipo no tenía y tanta falta le hacía.

El francés levantó la cabeza y en lugar de buscar a Cristiano, que ingresaba a toda velocidad por el centro con tres marcas encima, apostó por apuntarle a Federico Chiesa, quien llegó libre por la derecha y con un remate de primera logró colocar la pelota contra el palo más lejano de Marchesín para estampar el 1-2.

Sobre el final, se dio la gran polémica del partido, cuando Cristiano Ronaldo bajó un balón aéreo en el sector derecho del área y al querer pasar a su marca, cayó al suelo. Pese al reclamo del portugués, que no tuvo la mejor de sus noches, el árbitro no compró su actuación y el partido terminó con triunfo para el Porto.

La ajustada diferencia le permite a la Juventus seguir con vida en la llave y esperar revertirlo en la revancha del próximo 9 de marzo.

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