En medio de un fuerte operativo de seguridad y aproximadamente 12 horas después de su detención, el exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, ingresó al Cereso de Cancún, Quintana Roo, a la espera de que inicie su proceso penal por el delito de tortura en agravio de la periodista Lydia Cacho.
 
De acuerdo con medios de la región, el también conocido como el "gober precioso", ingresó minutos antes de la medianoche al Cereso de Cancún a bordo de una camioneta Chevrolet Suburban de la Fiscalía General de la República (FGR).
 
Detrás del vehículo en el que trasladaban al exfuncionario poblano, iban al menos cinco camionetas más de escolta, esto a pesar de que durante todo su traslado no se presentó ningún exabrupto que pusiera en riesgo su puesta a disposición.
 
A diferencia del traslado terrestre que como gobernador de Puebla ordenó para la periodista Lydia Cacho de Quintana Roo a Puebla, el exmandatario fue trasladado en un avión de la Fiscalía General de la República desde Acapulco, Guerrero, hasta Cancún, en un viaje de aproximadamente dos horas.
 
Hasta el momento solo se cuenta con una fotografía que fue filtrada por el personal que estaba presente al momento en que Mario Marín abordó el avión en Acapulco, donde se puede ver al priísta esposado pero con el rostro cubierto con un cubrebocas y una careta, mientras camina escoltado por agentes de la FGR.
 
Será en las próximas horas cuando Mario Marín Torres sea puesto a disposición del Primer Tribunal Unitario del Vigésimo Séptimo Circuito de Quintana Roo, quien en abril del 2019 giró la orden de aprehensión contra él y otros tres personajes, de los cuales Kamel Nacif Borge y Adolfo Karam Beltrán siguen sin ser detenidos.