Morena está a tiempo de no convertirse en lo que fue el PRD por sus conflictos internos, pero necesita reformarse, institucionalizarse y unificarse en torno al nuevo dirigente nacional.

Así lo advirtió este miércoles el secretario nacional de Derechos Humanos de Morena, Carlos Figueroa Ibarra, en el programa Ante la Corte, de e-consulta.

A unos días de que se defina cuál diputado federal será el líder nacional, sentenció que Porfirio Muñoz Ledo y Mario Delegado Carrillo no representan los principios y esencia de Morena, pero enfatizó que cualquiera tiene la obligación de reconstruirlo y consolidarlo.

De cara a las elecciones de 2021, puntualizó que hay menos de cuatro años para definir el papel histórico del instituto político, ya que el plazo concluirá con el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador en 2024.

Para lograr la consolidación, remarcó que se requiere poner fin a los pleitos internos, formular acuerdos entre grupos, fijar reglas claras en el partido y concluir su transformación, ya que aún se conserva como movimiento social.

Una reforma a los estatutos, la reestructuración de secretarías del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), así como la depuración del padrón de militantes, las consideró como medidas urgentes para acabar con la crisis en el partido.

El también columnista de este medio sentenció que, si no se actúa, se agravará la crisis interna y habría malos resultados en la elección de 2021 y la de 2024.

A la vez apuntó que el futuro del partido dependerá del proyecto político que se impulse para 2024, así como el candidato o candidata presidencial.

Ni Muñoz Ledo ni Delgado son morenistas

Figueroa Ibarra sentenció que Muñoz Ledo ni Delgado Carrillo representan los principios o esencia de Morena, pues ni militantes son.

Al primero lo identificó como “un producto nato del PRI”, mientras que al segundo lo consideró un aliado del viejo régimen.

Recordó que Muñoz Ledo fue dirigente y diputado federal del tricolor, así como secretario de estado en gobiernos priistas.

Sobre Delgado Carrillo resaltó que fue de los perredistas que avalaron el Pacto por México y la Reforma Educativa del expresidente Enrique Peña Nieto, además de que lo acusó de defender la construcción del aeropuerto de Texcoco, que López Obrador luego canceló.

Por ello evitó pronunciarse a favor de alguno, no vio que uno sea mejor opción que el otro, o incluso “menos peor”.

Solo confió en que la próxima semana el Instituto Nacional Electoral (INE) ya defina un ganador a través de la encuesta de “desempate”, la tercera que se practica sobre la dirigencia nacional en los últimos dos meses.

No obstante reconoció que permanece latente el posible “peor escenario”, en el que no haya un ganador y deba intervenir el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

AMLO sí puede abandonar Morena

Por todos los conflictos internos Figueroa Ibarra reconoció que el presidente López Obrador podría abandonar Morena, como ya lo ha advertido.

Sin embargo, descartó la posibilidad de que pueda mudar a alguna de las nuevas fuerzas políticas, como Encuentro Solidario, Fuerza Social por México o Redes Sociales Progresistas, aunque admitió que cualquiera podría fungir como su aliada si en algún momento el mandatario abandona Morena y busca encabezar otro proyecto político-social.

El sociólogo aprovechó la entrevista para respaldar el trabajo periodístico de e-consulta y reconoció el respeto y la apertura a la pluralidad de opiniones.