El gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta reconoció daños en la Catedral de Puebla por la instalación de una réplica de la Capilla Sixtina, por lo que mencionó que serán reparados y dijo que la atracción turística fue de gran valor para la entidad.

Ironizó el gobernador Miguel Barbosa y señalò que: 

“Lo poco que se afectó, algunas lajas, se tienen que reparar. Sé que los trabajos empiezan el lunes, que se tuvo que contar con permisos del INAH (…), y qué bonito estuvo la Capilla Sixtina, ¿no? ¿Verdad que sí? Valió la pena y la Puebla esplendorosa histórica y colonial, ahí está.

En su conferencia de prensa, el mandatario dijo que fue un acierto para el estado el poder traer la réplica de la Capilla Sixtina, debido a que promovió el turismo pues personas de otros estados acudieron a visitar la atracción.

En contraste, el gobernador ha criticado el proyecto de rehabilitación de calles del Centro Histórico que lleva a cabo el ayuntamiento de Puebla, al señalar que el INAH no le ha proporcionado una copia del mismo, pese a que ya la solicitó.

Los daños en el atrio de la Catedral de Puebla son visibles desde el pasado 10 de agosto, cuando se autorizó la reapertura de templos en el estado tras cinco meses de confinamiento por la pandemia del Covid-19, por lo que nuevamente se puede ver a feligreses y turistas tomando fotos de la Catedral y caminando por su atrio.

En el lugar también se mantiene una pequeña bodega improvisada para resguardar materiales, la cual ahora ya cuenta con cortinas, pues antes tenía bolsas de plástico a la entrada.

Junto a ella se encuentran las lajas de cemento usadas para la reparación, así como algunas de las originales que fueron retiradas tras ser destruidas por la estructura metálica de la réplica de la Capilla Sixtina, desmantelada desde febrero pasado.

La instalación de una réplica exacta de la Capilla Sixtina, considerada una de las obras de arte más relevantes del mundo, fue una iniciativa del gobierno del estado, de la Arquidiócesis y de Antonio Berumen, representante de Museos del Vaticano en México, con una inversión de 16 millones de pesos.