Sólo con una capa de grava gris se cubrieron los espacios donde faltan las lajas que resultaron dañadas desde hace siete meses por la instalación la réplica de la Capilla Sixtina en el atrio de la Catedral de Puebla.

Así se pudo constatar durante un recorrido realizado este jueves en el atrio del inmueble católico poblano, donde se pudo ver que cuatro puntos donde hace una semana solamente había tierra, hoy lucen con material suelto.

Esta acción se suma a los daños en otras 295 lajas de piedra que tuvieron que ser sustituidas por placas de cemento o reparadas parcialmente con el mismo material, luego de que la instalación de la réplica de la Capilla Sixtina provocó que se rompieran.

A fin de conocer quién ordenó y permitió que se colocará esta capa de grava y no un material similar al del atrio, este medio buscó una postura del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) delegación Puebla, pero como ocurrió hace 10 días, no hubo respuesta a través del área jurídica, toda vez que carece de un departamento de comunicación social.

Tanto las lajas reemplazadas como los espacios con grava resaltan al momento de apreciar el atrio de la Catedral, catalogado como Patrimonio Cultural de la Humanidad, toda vez que tienen un color más claro que el resto de la estructura original.

Los daños en el atrio de la Catedral de Puebla son visibles desde el pasado 10 de agosto, cuando se autorizó la reapertura de templos en el estado tras cinco meses de confinamiento por la pandemia del Covid-19, por lo que nuevamente se puede ver a feligreses y turistas tomando fotos de la Catedral y caminando por su atrio.

En el lugar también se mantiene una pequeña bodega improvisada para resguardar materiales, la cual ahora ya cuenta con cortinas, pues antes tenía bolsas de plástico a la entrada.

Junto a ella se encuentran las lajas de cemento usadas para la reparación, así como algunas de las originales que fueron retiradas tras ser destruidas por la estructura metálica de la réplica de la Capilla Sixtina, desmantelada desde febrero pasado.