Morena en Puebla cambió sus oficinas a la colonia La Paz y desató un nuevo pleito entre la dirigencia estatal y Mario Bracamonte González, quien se auto nombra delegado nacional y amagó con impugnar el acuerdo.

Este miércoles comenzó a operar la nueva sede en el número 79 de la calle Teziutlán Sur, en La Paz, de acuerdo con un comunicado emitido por el secretario General del partido, Édgar Garmendia de los Santos

En entrevista señaló que la mudanza obedece a que venció el contrato de la renta de oficinas del bulevar Valsequillo número 943, en Prados Agua Azul y se decidió no renovarlo, sino buscar otro lugar. 

Sostuvo que la decisión no fue unilateral, sino que fue respaldada por el Comité Ejecutivo Estatal (CEE) y el enlace nacional, Carlos Evangelista Aniceto.

El nuevo inmueble —aseguró— se eligió por ser más amplio, pues dijo que ahora cada miembro de la dirigencia tendrá oficina y ahí mismo se celebrarán las sesiones del Consejo Estatal, integrado por 150 personas.

Sin precisar quién es el arrendatario, evitó confirmar el costo de la renta y afirmó que se dará a conocer próximamente. Anteriormente en ese sitio han operado restaurantes y bares.

Adelantó que la otra semana se convocará a los medios de comunicación a una rueda de prensa en la nueva sede para inaugurarla y ofrecer detalles sobre el arrendamiento.

De acuerdo con la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT), Morena pagaba 23 mil 885.69 pesos al mes a la empresa Altiko S.A. por la renta de sus oficinas en Prados Agua Azul.

Amagan con impugnación

El cambio de sede fue reprobado por Mario Bracamonte González, quien se auto nombra delegado en funciones de dirigente estatal aunque supuestamente fue destituido desde marzo.

Como afirmó que no fue consultado sobre el cambio de oficinas, amagó con impugnar el acuerdo en los órganos internos del partido.

De arbitrario e ilegal calificó la mudanza bajo la premisa de que debió ser aprobada por todo el CEE y no fue así.

A Garmendia de los Santos lo acusó de usurpar funciones por decidir el cambio de sede junto con la delegada de Finanzas, Josefina Tlapanco Franco, a quien criticó por no ser militante.