Investigadores de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán de la UNAM, encontraron carne de delfín en latas de atún  de marcas comerciales analizadas en el laboratorio.

El doctor José Francisco Montiel Sosa fue quien encabezó el estudio en colaboración con Karla Vanessa Hernández Herbert, estudiante de Ingeniería en Alimentos.

El objetivo de este estudio era determinar si el atún vendido en aceite y agua contenía alguna especie distinta a la reportada.

Tras concluir el análisis de extracción y purificación del ADN y de Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR por sus siglas en inglés), determinaron que en tres de las 15 muestras de atún que verificaron se encontró carne de delfín.

“Este hallazgo evidencia un grave fraude alimentario, pues además de que la carne de delfín es un componente que no ha sido declarado en el etiquetado, pone en riesgo a una especie protegida y en peligro de extinción”, advirtieron.

Karla Vanessa Hernández Herbert advirtió que el consumir carne de delfín no representa un riesgo para la salud de las personas, pero sí representa una acción fraudulenta de sustancias que no son auténticas y el engaño al consumidor son inaceptables.

De acuerdo a la Norma Oficial Mexicana 059, el delfín es una especie "Sujeta a Protección Especial" (Pr), y hay que recordar que el embargo contra el atún mexicano por parte de Estados Unidos ha impactado severamente a la industria nacional desde los años 90, tras las acusaciones de provocar la muerte masiva de delfines en la captura del túnido.

“La presente línea de investigación refleja la importancia de terminar con el fraude alimentario, pues es un problema que no sólo perjudica al consumidor, sino que también afecta a los productores honestos. De esta forma es posible proteger a especies amenazadas de vital importancia para el ecosistema”, expresa la Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán de la UNAM.

Con información de Excelsior