El TEEP exoneró al exsecretario estatal de Medio Ambiente, Francisco Castillo Montemayor, de ejercer presunta violencia política de género contra Augusta Díaz de Rivera Hernández, regidora panista del ayuntamiento de Puebla.

Un año y cuatro meses después de la presentación de la denuncia, el Tribunal Electoral del Estado de Puebla (TEEP) por fin resolvió el asunto este martes y rechazó el proyecto de sentencia que pretendía sancionar al exsecretario del exgobernador Mario Marín Torres. 

Por mayoría de dos votos en contra del magistrado Adrián Rodríguez Perdomo y la magistrada Norma Angélica Sandoval Sánchez, se desecharon las sanciones propuestas por el magistrado presidente Gerardo Saravia Rivera.

Su proyecto de resolución presentado en sesión pública virtual buscaba imponer una amonestación pública al exfuncionario y ordenarle emitir una disculpa pública.

También proponía ordenarle acudir a un taller o curso de sensibilización y le entregaría un disco compacto con documentos sobre violencia política.

Todo esto por considerar que menoscabó la dignidad de la regidora por agredirla verbalmente durante una sesión de la Comisión Transitoria sobre el servicio de Agua Potable, celebrada el 25 de abril de 2019.

En aquella sesión Castillo Montemayor calificó a la regidora panista de “indigna”, la acusó de “no saber escuchar “ y de proteger los intereses de la empresa Concesiones Integrales (Agua de Puebla).

No toda discusión es violencia 

Sandoval Sánchez y Rodríguez Perdomo coincidieron en que las declaraciones no fueron actos de violencia política, sino parte de un debate en el ejercicio de la función pública. 

La magistrada sentenció que no todas las discusiones en el ámbito legislativo representan violencia política, aunque en ellas se usen palabras o calificativos fuertes.

Al explicar su voto en contra, contextualizó que Díaz de Rivera no fue precisamente atacada, pues también se defendió con expresiones como “esta discusión solo es entre regidores” o “tú solo vienes a buscar chamba”, con lo cual trató de minimizar los argumentos de Castillo Montemayor, que acudió a esa sesión como asesor en materia ambiental.

“Yo no lo defiendo, creo que no es la manera de debatir, pero tampoco veo intento de nulificar su función”, enfatizó al referir que ambos personajes se enfrascaron en una discusión y al final la regidora panista abandonó la sesión por decisión propia, no porque se le obstaculizara ejercer su cargo, que es uno de los principales aspectos de la violencia política.

Proyecto estereotipa a mujeres 

Rodríguez Perdomo señaló que el calificativo de “indigna” no es un estereotipo de género como afirmaba el proyecto de Saravia Rivera, el cual —denunció— sí estereotipaba a las mujeres.

Esto al afirmar que la sentencia propuesta contemplaba sancionar a Castillo Montemayor por considerar que el señalamiento de “indigna” se utiliza para minimizar el trabajo de las mujeres. 

También coincidió en que la discusión se dio en medio de un debate entre pares, donde no hubo una relación de poder que pusiera a Díaz de Rivera en una situación de vulnerabilidad.

Con las recientes reformas aprobadas sobre violencia política, puntualizó que esta figura no debe desgastarse sino “cuidarse”, para evitar caer en el precepto de que en todas las discusiones hay violencia política, sino preservar el debate público y la tolerancia a la libertad de expresión.